BERUFJORDHUR, ISLANDIA
[Thomas Kiersted está igual que en esa foto sacada antes de la guerra. Quizá ahora tenga una complexión considerablemente más delgada, y su pelo entrecano haya perdido toda su parte morena; no obstante, en sus ojos no se percibe el más leve atisbo de «la mirada del superviviente». Me saluda desde la cubierta de La Reina de África. Esta nave de unos noventa metros de eslora, que fue un yate velero en su día, sigue siendo magnífica, a pesar de sus velas remendadas y de estar pintado con un color gris naval . Este antiguo juguete de la familia real saudí navega ahora bajo la bandera de la Unión Europea y es el cuartel general móvil de Punto Final S. A.]
¡Bienvenido a bordo!
[El doctor Kiersted me ofrece una mano en cuanto la lancha de suministros se sitúa a la par de su barco.]
Menuda fiesta, ¿eh?
[Se refiere al conjunto de buques de guerra y de transporte de tropas que se encuentran anclados en el fiordo.]
Menos mal que solo es una misión de reconocimiento. Cada vez nos resulta más difícil conseguir sujetos. El sur y el este de Asia son buenas zonas en ese aspecto, pero en África ya hay poco que rascar. Rusia solía ser nuestro principal exportador, aunque de manera e
