Créditos
Título original inglés: Big Nate from the Top.
Autor: Lincoln Peirce.
Publicado originalmente en Estados Unidos por Andrews McMeel Publishing,
un sello de Andrews McMeel Universal, Kansas City, Missouri, U.S.A.
© United Feature Syndicate, Inc., 2010.
© de la traducción: Mireia Rué Górriz, 2019.
© de esta edición: RBA Libros, S.A., 2019.
Avda. Diagonal, 189 - 08018 Barcelona.
www.rbalibros.com
Primera edición: junio de 2019.
rba molino
ref.: odbo528
isbn: 978-84-272-1881-9
el taller del llibre · realización de la versión digital
Queda rigurosamente prohibida sin autorización por escrito
del editor cualquier forma de reproducción, distribución,
comunicación pública o transformación de esta obra, que será sometida
a las sanciones establecidas por la ley. Pueden dirigirse a Cedro
(Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org)
si necesitan fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra
(www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47).
Todos los derechos reservados.
A JDP,
el Nate el Grande original
7
Nate el Grande en la cima del mundo
Papá, ¿quieres parar ya de seguirme? ¡Déjame elegir a MÍ la ropa para la escuela!
Lo siento, Nate…
Es que no me fío de
que elijas bien los
calzones.
Y ¿por qué
debería fiarme
yo de ti? ¡Me encasquetarás algo
pasado
de moda!
¿Yo? ¡No, claro que
no! ¿Por qué
lo dices?
En
primer lugar, porque
los
llamas «calzo-
nes».
¡Vale, como quieras! ¡PanTalones!
8
¡¿Qué
tal
estos?!
¿No hablarás en serio? ¡Son marrones!
Pero ¡si son vaqueros! Los vaqueros te gustan, ¿verdad?
¡Sí,
claro!
¡ME GUSTAN
Cuando
son
azules!
¡Devuélvelos a su sitio,
papá! ¡Son los PAN-
talones más feos
que he Visto
en mi vida!
Vale, vale. Los marrón liso
son un poco sosos.
¡Esto es otra cosa! ¡Marrón a cuadros!
Papá, ¿por
qué
crees que
estaban
de
oferta?
9
Espera un momento: ¿adónde vas?
A
probarme estos
panta-
lones.
De eso nada, Nate.
¡Están agujereados!
¡Es la moda, papá! ¡Suelta!
¡No pienso pagar por unos panTAlones rotos!
Claro
que los pagará.
Claro que los pagaré.
Genial, papá.
10
He vuelto a tener esas pesadillas.
¿Qué
pesadi-
llas?
¡Que vuelvo a la
escuela! Cuando cierro los ojos, ¡veo la horrible cara de la señorita Godfrey!
No
te
preocupes.
Hombre, si vieras su cara estando despierto, ya sería otro cantar.
11
¿Qué le pasa a Nate?
Tiene alucinaciones. Ve la cara de
la señorita Godfrey por todas partes.
Je, je.
Es
muy gracioso.
Estoy
enfer-
mo…
12
Papá,
¿dónde
está el termó-
metro?
No lo sé.
No me encuentro muy
bien.
¿Ah, no?
Deja que te toque la frente.
13
¡Ahhh! ¡El ritual anual! ¡Comprar el archivador para el nuevo curso!
… Pero ¡no puede
ser un archivador cualquiera! ¡Debe tener las últimas novedades!
¡Lomo reforzado y anillas de cierre seguro!
Bolsillos expansibles con cierre con velcro.
¡Un estuche extraíble con un compartimento para el móvil!
¿Y TÚ, Nate? ¿No necesitas un nuevo archivador?
Sí, supongo que sí…
Me lo llevo.
¡ZAS!
14
¡El último día de las vacaciones de verano! ¿Qué hacemos?
No lo sé, pero los dioses del tiempo nos deben un favor.
15
¡El primer día de escuela es el más emocionante para un director!
Tienes la sensación
de empezar de nuevo, de…
¿Es verdad? ¿Es verdad?
¡Uy! Supongo que no…
Tíos, aún sigue aquí.
Suspiro
16
¿Te acuerdas de aquella noche de junio en la que viste caer un cometa?
¿Y recuerdas ese partido de béisbol, en julio?
¿Y el partido de minigolf en el que fallaste tantos hoyos?
Entonces ¿por qué te has olvidado de la lista de lecturas para el verano?
17
Señorita Godfrey, ¡no es justo castigarme
por no acabar
la lista de
lecturas para
el verano!
¿Por qué yo?
Quiero decir…
¡je, je!… ¡Se-
guro que no he
sido el único
que no las ha
terminado!
¿Verdad, chicos?
¿Chicos?
¿Dónde
está
la
solidaridad?
Yo la terminé el 15 de junio.
18
¿Qué ocurre, Nate? ¿Por qué no te estás quieto?
¡No puedo! ¡Tengo calor!
Ñic
Ñic
Ñic
He llevado panTalones cortos todo el verano y ¡ahora tengo que ir con los largos! ¡Son una sauna!
¡Nunca me habían escocido tanto los muslos!
Demasiada información,
hijo.
A ver,
¿hay algo que irrite más que los tejanos húmedos?
19
No puedo soportarlo más. De verdad que no puedo.
Estoy tan harto de la escuela.
La odio.
Tío,
¿hablas
en
serio?
¡Es el primer día! ¿No podrías esperar a final de curso para agobiarte?
No.
Cuando te arrolla un tren, no es el último vagón el que te mata.
20
¿Qué lees?
No.
¿No qué?
No estoy leyendo.
Estaba en casa viendo la tele y ¡mi padre entra y la apaga!
… Y entonces me suelta uno de sus sermones en contra de la tele y me dice: «¡Lee UN libro! ¡Ejercita la mente!».
He cogido el primero
que he encontrado para que se callara.
Entonces finges que lees.
¡No pienso dejar que me mande!
¿Puedo?
Cómo criar a un
Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales
¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X
