Page 3 of 146
¡HOLAAAAAA!
Si no te importa, ahora vuelvo… Es que me has pillado por sorpresa y tengo que ir a buscar la libreta en la que voy apuntando todas las cosas que quiero contarte.¡Nos vemos dentro de dos páginas!


Primera edición: mayo de 2024© 2024, Raquel Díaz Reguera© 2024, Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.Travessera de Gràcia, 47-49. 08021 BarcelonaDiseño de la portada: Penguin Random House Grupo Editorial / Maria SolerPenguin Random House Grupo Editorial apoya la protección de la propiedad intelectual. La propiedad intelectual estimula la creatividad, defiende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresión y favorece una cultura viva. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y por respetar las leyes de propiedad intelectual al no reproducir ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo está respaldando a los autores y permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 67.3 del Real Decreto Ley 24/2021, de 2 de noviembre, PRHGE se reserva expresamente los derechos de reproducción y de uso de esta obra y de todos sus elementos mediante medios de lectura mecánica y otros medios adecuados a tal fi n. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, http://www.cedro.org) si necesita reproducir algún fragmento de esta obra.ISBN: 978-84-10050-84-6Compuesto por Magela Ronda Composición digital: www.acatia.es
Raquel Díaz RegueraEscuelade hechizos
V
ale, ¡ya estoy aquí! Bueno,¡no sabes cómo se me ha complicado la vida últimamente! Para que te pongas en situación, te lo resumo muy resumido:• A nivel magia: todo me iba súper, mi varita empezaba a obedecerme y, aunque cueste creerlo, ¡muchos hechizos me salían a la primera!
• A nivel amigos: Claudia, Marc y yo seguíamos siendo inseparables .• A nivel enemigos: con Minimary todo seguía igual, lo nuestro siempre ha sido intentar fulminarnos con la mirada.• A nivel Matemáticas: mis cálculos eran que me pasaría el verano haciendo ecuaciones…• a nivel familia: los Mortimort continuaban tan muertos y felices como siempre y, por suerte, mi madre estaba menos pesada con lo de asesinarme para salvarme de las brujas. Así que, sin entrar en detallitos, las cosas me iban bastante bien hasta que, más o menos en el tercer trimestre, empecé con lo de las premoniciones.
A ver cómo te lo explico… De la noche a la mañana me brotó un sexto sentido (¿o era un séptimo…?) que me hacía intuir lo que iba a pasar. Sí, ya sé lo que estás pensando, y no, no es tan guay como parece, porque mis premoniciones no adivinaban lo que me daba la gana, como las preguntas del examen de Mates o qué estaba tramando Minimary cuando me miraba con sus ojos de bruja...
Al revés, predecían unas cosas que me importaban un pito. ¿Como cuáles? Pues… para que te hagas una idea, una vez, mientras cenaba en casa, se me apareció la imagen de mihermana sentada en el váter (una imagen ya de por sí un poco… ¡puaaaj!). Pues un minuto después, justo cuando estaba saboreando un buñuelo, la cerda de mi hermana se tiró un pedo tan mortíferamente apestoso que si no mató a ningún Mortimort fue porque ya estaban todos muertos.―Pero ¡¿cómo puedes estar tan podrida?! ―le grité a punto de desmayarme. Muerta de risa, me contestó con otro pedo y, tal como yo había presentido, se fue al baño a seguir con su concierto de pestesestruendosas. 7
¿Qué más cosas presentía? Pues, por ejemplo, podía tener la visión de mi madre caminando histéricapor el techo, y cinco minutos después escuchaba sus pasos recorriendo las paredes, acompañados de esos gritos que da cuando le parece que todo está desordenado. También se me venía la imagen de mi abuela recogiendo bichos de las tumbas
del jardín, y entonces ya sabía que me iría a dormir con la barriga más vacía que el cerebrode un piojo, porque la cena iba a ser su asquerosa sopa de gusanos de mosca azul.Como ves, mis premoniciones no me servían para nada, pero cada vez eran más frecuentes. Un rollo, vaya.
Y entonces, el último día de clase, en mitad de la insoportable charla de despedida de la directora, tuve la visión de una señora estrambótica y supe inmediatamente que era mi tía Filomena. ¡Y eso que yo nunca la había visto ni en fotos ni nada! Es más, hasta ese momento ni siquiera sabía que tuviese una tía llamada Filomena. Muy raro todo.
En esa visión, nítida como si la tuviera delant
Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales
¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X
¡Apuntada tu nueva preferencia! Muchas Gracias