Revierte los signos de la edad

Dra.Nigma Talib

Fragmento

Revierte los signos de la edad

INTRODUCCIÓN

El día de hoy, ¿cuántas veces has hecho popó? Una, dos, ninguna… No importa lo que contestes, te apuesto a que no era la primera pregunta que esperabas al abrir un libro sobre cómo revertir el envejecimiento. Pero éste no es un libro de belleza cualquiera. No creo que combatir la edad o conseguir una piel perfecta se relacione sólo con lo que te untas fuera del cuerpo. También tiene que ver con lo que introduces en él: El verdadero envejecimiento empieza en los intestinos.

Soy Nigma Talib, doctora naturopática y esteticista médico. He ayudado a pacientes con problemas de salud y belleza por más de 14 años en mis clínicas alrededor del mundo. Durante este tiempo, atendí a miles de personas con algo en común: ahora se ven y se sienten más jóvenes (y saludables) de lo que estarían si nunca me hubieran visitado. Y cuando termines de leer este libro, espero que a ti te pase lo mismo.

ANTIENVEJECIMIENTO DESDE ADENTRO

Nuestra historia comienza con mi primera práctica en Vancouver, allá por el año 2001. Soy una doctora naturopática acreditada. Significa que estoy calificada para tratar la causa original, la raíz de la enfermedad usando terapias seguras y efectivas, que incluyen acupuntura y medicina tradicional china, medicina botánica, nutrición clínica, homeopatía, terapia, orientación del estilo de vida y medicina física. Los doctores naturopáticos tratan una amplia variedad de condiciones de salud crónicas como alergias, dolor crónico, problemas digestivos, desequilibrios hormonales, obesidad, fatiga crónica y menopausia (por nombrar algunos).

Los doctores naturopáticos no son lo mismo que los naturópatas (más comunes en Reino Unido). Un doctor naturopático acreditado debe tener licenciatura en estudios médicos. Nosotros recibimos 1 200 horas de entrenamiento clínico y debemos tratar a 225 pacientes antes de obtener el título. En una universidad acreditada correctamente, el plan de estudios de medicina naturopática incluye muchas más horas de entrenamiento en nutrición que para los graduados de algunas de las mejores escuelas de medicina de Estados Unidos, si no es que del mundo. Hay un tratamiento similar en ciencias biomédicas ya que abarca materias como anatomía, biología celular, fisiología, neurociencia y bioquímica.1

Este antecedente médico significa que en cuanto abrí las puertas de mi clínica, vi pacientes con todo tipo de enfermedades. Conforme mencionaban sus síntomas, no sólo hablaban de su salud, sino también de su apariencia (una y otra vez me decían que envejecían más rápido de lo esperado). Se quejaban de una falta de luminosidad en su rostro, la textura de su piel se hacía áspera, las arrugas y finas líneas de expresión aparecían de imprevisto o desarrollaban un incremento evidente en la pigmentación. Algunos llegaron a pensar: “Bueno, estoy envejeciendo, supongo que debo aceptar sentirme y verme peor que cuando tenía 20 años.” Otros usaban rellenos, infiltraciones e inyecciones para disfrazar los problemas que veían, creyendo que era la única opción para cambiar lo que pasaba. No estoy de acuerdo. Sí, hay una presión sobre hombres y mujeres para lucir más jóvenes, pero para mí no tiene sentido estar exhausto por dentro, viejo por fuera y cubrir ambos con rellenos, infiltraciones e inyecciones paralizantes o de relleno.

Parece que estaba en lo correcto. Conforme su tratamiento médico progresaba y atendía los problemas del intestino, desequilibrios hormonales o inflamación (detrás de muchas de sus enfermedades), mis pacientes notaron grandes cambios en la piel. ¡Mejoraba en todas las áreas de envejecimiento de las que se quejaban! Se asombraban y emocionaban (y yo también). No sólo ayudaba a mis pacientes a lograr un bienestar óptimo, también les regresaba el reloj y lucían mejor que antes. Pronto empezaron a decir a sus amigos y familiares lo que pasaba y cuando sus parejas notaron el cambio ¡también vinieron! Con razón veo a mis pacientes como una gran familia feliz.

En este punto, para complementar mi título de Medicina naturopática, decidí estudiar para esteticista (especialista en el cuidado de la piel que usa tratamientos de corte médico). Sentí que los dos juntos me ayudarían a determinar de manera absoluta el origen del envejecimiento prematuro de la gente.

Vi más y más pacientes. Conforme mi conocimiento crecía, observé con mayor claridad el vínculo entre salud y razón del envejecimiento. Con el tiempo entendí la evidente correlación entre cambio en la salud del intestino o de la dieta y la piel. Por ejemplo, si alguien comió muchos lácteos en las semanas previas a la consulta aparecía con ojeras; un alto consumo de alcohol dejaba la piel con finas líneas y arrugas alrededor de la boca, pliegues nasolabiales (líneas que van de los lados de tus fosas nasales a las comisuras de los labios) y en el área de los ojos; si sacaba el gluten de la dieta de un paciente en poco tiempo resultaba una cara menos hinchada y abotagada.

Usé esto y lo combiné con el mapeo facial tradicional chino para crear planes y métodos de tratamiento. Rápido descubrí que seguir mi plan limpiaba la piel de mis pacientes y revertía muchos signos del envejecimiento que les preocupaban. Personas con rosácea, enrojecimiento, problemas de pigmentación, piel opaca, seca o flácida, notaron cambios tan considerables que sus amigos y familiares les preguntaban si… ¡se habían hecho un trabajito! Era tan poderoso que no entendía por qué no todos los dermatólogos usaban cambios en la dieta para tratar el origen de la piel maltratada o como arma antiedad.

La pieza final del rompecabezas

Me considero una detective bioquímica, siempre trato de encontrar el origen de los problemas de mis pacientes, no sólo cubrir o tratar sus síntomas con un enfoque tipo curita. En este punto me di cuenta de que toda evidencia apuntaba a una cosa detrás del envejecimiento prematuro (y de muchos otros problemas de piel y salud que aquejaban a mis pacientes): un mal funcionamiento digestivo.

Quizá esto te sorprenda, después de todo, ¿cómo algo dentro del cuerpo, lejos, lejos, lejos de tu rostro puede reflejar qué tan viejo te ves o qué tan saludable luce tu piel? Pero a mí no me sorprendió. Los intestinos son el centro de control del cuerpo, el lugar donde empieza la salud y la muerte. Todo lo que pase ahí se reflejará en la piel y dictará la salud de tu cuerpo. En las páginas que siguen explicaré de manera más detallada cómo ocurre pero, en resumen, esto es lo que pasa: la mala salud de los intestinos impide a la piel obtener nutrientes para desarrollarse de manera sana. Esto causa un incremento de moléculas inflamatorias en el cuerpo que atacan a la piel de manera directa e indirecta, lo que provoca un envejecimiento más rápido y empeora las condiciones inflamatorias de la piel, como el acné y la rosácea. A partir de ahora me referiré a los intestinos en singular, es decir “el intestino” para una lectura más fluida. Uno desequilibrado o enfermo afecta muchas hormonas del cuerpo, y otra vez tenemos repercusiones en la piel. En pocas palabras, una mala salud en el intestino está detrás de, al menos, tres mecanismos fundamentales que controlan qué tan rápido o lento envejece tu piel y tu cuerpo. Descubrí que al tratar la salud del intestino y recuperar el buen funcionamiento digestivo, como hago con mis pacientes en la actualidad, combatía estos disparadores del envejecimiento y creaba los increíbles resultados que vemos.

En realidad no tenía un nombre para lo que observaba. Un día, tratando a una paciente con problemas digestivos, me confió estar preocupada por su piel, que veía más vieja, y le dije: “¿Sabías que tus problemas de digestión te envejecen más rápido?” Ella contestó: “O sea que soy una digest-ageing.” De repente tenía un nombre para lo que descubría en tanta gente. Digest-ageing es la unión de dos palabras que significa “envejecimiento-digestivo”. El círculo estaba completo: sabía qué lo causaba, cómo enfrentarlo y, ahora, tenía un nombre para explicárselo al mundo.

Desde entonces, he atendido a miles de pacientes (literal) de digest-ageing y estoy segura de que los mundos de la belleza y la salud fallaron en descubrirlo. Menciono la salud aquí porque, claro, la piel no es lo único que muestra los signos de la edad. El intestino también es el origen de muchas otras enfermedades que invaden el cuerpo conforme nos hacemos viejos. Dolor en las articulaciones, aumento de peso, caída del cabello, problemas de sueño, falta de energía y severidad de los síntomas de la menopausia, también pueden relacionarse con la salud del intestino. Si lo mantienes sano, estos síntomas mejoran. Con razón, después del tratamiento, mis pacientes no sólo se ven más jóvenes, también se sienten más joviales, porque todo parece mejorar en su salud (recuperan su energía y se sienten más felices y animados).

ANTIENVEJECIMIENTO DESDE EL EXTERIOR

¿Entonces, esto significa que debes tirar tus cremas y nunca más tener otro tratamiento facial en tu vida? ¡No! La mejor piel surge cuando tratas el interior y el exterior. El exterior necesita tratamientos tópicos para fortalecer e hidratar la piel, estimular el colágeno, desvanecer la pigmentación y reducir las finas líneas de expresión y las arrugas. Si combinas todo esto con el cuidado del cuerpo desde el interior crearás la unión de técnicas perfectas. Pero con tantas lociones, cremas, pociones, tratamientos e inyecciones disponibles en la actualidad, todas asegurando milagros, ¿cómo sabrás cuál te dará el mejor resultado? Bueno, más adelante también lo explicaré. Te compartiré exactamente lo que uso en mis pacientes (muchos de ellos son actrices, actores, estrellas y modelos cuyos rostros cuestan una fortuna).

Yo creo que en la actualidad los “nuevos viejos” son las personas con un rostro trabajado de manera obvia. Es decir, quienes exageran con los rellenos y ahora están un poco hinchados, o los que han tenido mucha terapia de bótox y ya no pueden mostrar las expresiones naturales, que son nuestros primeros signos de comunicación. No soy la única, cada vez más y más, mis pacientes rechazan las infiltraciones e inyecciones y, mejor, voltean hacia los tratamientos antiedad con resultados más naturales. Es decir, que proporcionan una piel fresca y radiante a nivel celular y todavía permiten que el rostro tenga expresión.

Según lo veo, la “nueva juventud” es tener piel limpia, definida, radiante, humectada y firme y de buen tono. Quieres hacer más saludable lo que ya tienes para que cuando la gente vea tu piel no piense que tienes “x” años, sino que piense: “Wow, esa persona se ve radiante.” Sí, tal vez tengas algunas líneas que muestran una vida bien vivida, pero no debes acompañarlas con una piel áspera o flácida (y puedes tener una piel increíble, una luminosidad y una pigmentación mínima sin importar tu edad). En mi opinión, aunque un poco de envejecimiento es natural e inevitable, si tomas el control de tu salud, la vejez prematura es opcional.

Les digo esto a mis pacientes desde hace varios años. Me emociona saber que al escribir este libro compartiré mis conocimientos con una audiencia mucho más amplia que la atendida en mis clínicas. Imagina que este libro soy yo, tu doctora naturopática personal, en tu casa, no importa en qué parte del mundo estés.

CÓMO FUNCIONA ESTE LIBRO

Las sugerencias que doy en las siguientes páginas te ayudarán a localizar el origen del envejecimiento prematuro (y luego te mostraré cómo revertirlo). Después, vienen los planes para combatir las cuatro áreas principales detrás de los síntomas de mala salud y envejecimiento prematuro. Trabajan en tres etapas: Limpia, Corrige y Protege (LCP) y al final una sección titulada “¡Compleméntate!” Por si necesitas apoyo extra.

•En el capítulo 1, el Plan LCP para balancear el intestino mejora la salud del sistema digestivo.

•En el capítulo 3, el Plan LCP para combatir la inflamación lucha contra esta epidemia que afecta nuestras células.

•En el capítulo 4, el Plan LCP para balancear hormonas enfrenta su desequilibrio que nos hace ver y sentir exhaustos.

•En el capítulo 5, el Plan LCP para el cuidado de la piel se asegura de que el tratamiento sea tan efectivo como esperamos.

Como descubrirás, todo se interrelaciona de manera estrecha. Por esa razón te aconsejo primero leer el libro completo, antes de empezar algún cambio (y seguir los planes en orden, en vez de escoger los que quieras usar). Al final, encontrarás una guía para poner todo en práctica, etapa por etapa, semana por semana.

Entonces, ¿cuál es el objetivo de los planes? Combatir los detonadores primarios del envejecimiento. ¿Cómo? Mediante una mezcla de cambios en la dieta, en el estilo de vida, evidencia basada en el cuidado de la piel y algunos suplementos determinados. Empezaremos con la salud del intestino, porque sin duda ahí inicia el envejecimiento. Te revelaré la manera en que tu comida impacta en lo rápido que envejeces y (de modo más sorprendente) cómo algunos simples cambios eliminan líneas, arrugas y bolsas de los ojos en semanas.

Hablaremos de inflamación, epidemia silenciosa que envejece nuestros cuerpos en la actualidad. Después entenderemos por qué lo anterior, combinado con la vida moderna, produce un caos en tus hormonas.

Además, este libro contiene mi Cuadernillo de secretos para el cuidado de la piel, consejos para hacer cambios en el estilo de vida que regresarán el tiempo y el Plan alimenticio para revertir la edad, con deliciosas recetas que, te lo garantizo, dispararán los cambios en tu piel. Las páginas siguientes en verdad son una renovación antiedad completa… ¡como nunca antes la probaste! En resumen:

Los ochos signos del envejecimiento que combate este libro son:

1.Finas líneas de expresión y arrugas

2.Piel flácida

3.Tono de piel disparejo

4.Piel opaca y sin vida

5.Piel con textura áspera

6.Acné en adultos

7.Rosácea

8.Ojeras y bolsas bajo los ojos

Las cuatro formas para lograrlo son:

1.Mejora la salud de tu intestino, donde empieza el envejecimiento.

2.Lucha contra la inflamación para combatir la edad a nivel celular.

3.Recupera el equilibrio entre el estímulo de juventud y las hormonas del envejecimiento, perturbado por la vida moderna.

4.Descubre el régimen antiedad más vanguardista del cuidado de la piel.

El único resultado sorprendente:

Tú, pero más joven y saludable.

Revierte los signos de la edad

¿TIENES ENVEJECIMIENTO-DIGESTIVO?

Antes de ir al cómo, te daré razones claras de por qué debes hacer estos cambios y demostrarte cuánto digest-ageing tienes.

Todos los síntomas que se enlistan a continuación son signos de que tu digestión no funciona como debería. Palomea todas los que padezcas y luego revisa qué significan.

Lista 1: Problemas digestivos

Palomea el cuadrito si sufres alguno de estos síntomas:

1. Reflujo ácido images
2. Distensión abdominal después de comer images
3. Eructos images
4. Estreñimiento images
5. Diarrea images
6. Flatulencias images
7. Acidez/indigestión images
8. Menos de una evacuación diaria images
9. Evacuación incompleta (heces pequeñas como piedritas) images
10. Picazón en el recto images
11. Excremento con comida sin digerir. images

Lista 2: Problemas de la piel

Palomea el cuadrito si notas que tu piel se deteriora más rápido de lo que esperabas, considera tu edad y los hábitos de cuidado y protección que le tienes. También marca si experimentas alguno de los síntomas de abajo, pero más que cualquier persona de tu edad:

1. Acné images
2. Barros, espinillas y puntos negros images
3. Piel dispareja images

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