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Para insultar con propiedad

Algarabía

Fragmento

Para insultar con propiedad
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abandonista. Persona que apoya o pertenece a la tendencia de abandonar algo que posee, o que le corresponde.

Mi padre es un abandonista: se fue por cigarros y nunca volvió.

abanto, a. Aturdido y torpe.

Pobre Tere: anda con un abanto que no da pie con bola.

abejaruco, a. Persona chismosa.

La tía Elvirita como buena abejaruca le contó todo a mi mamá.

abejorro. Persona pesada y molesta.

La semana pasada estábamos en el antro y llegó un abejorro a querer ligarnos.

abellacado, a. Sinónimo de bellaco, vil.

Un abellacado le robó su celular en pleno concierto.

abestializado, a. Que parece bestia. Es común encontrar el término ‘abestiado’ con el mismo sentido.

Fernanda andaba con un tipo abestializado que se la pasaba todo el día en el gimnasio.

abizcochado, a. Que tiene forma de bizcocho, gordo, masoso.

Después de tantos tamales y tortas, debería de dejar de usar ombligueras. Mira nada más qué abizcochada me veo vestida así.

abobado, a. Persona que no se entera de las cosas, no entiende o no discurre; bobo o tonto.

Mira a Marquitos: todo abobado y cacheteando las banquetas por Blanquita.

abogadete. Despectivo frecuente de ‘abogado’.

Mira, Fernando, si contratas a puro abogadete, ¿cómo no quieres que te embarguen?

abogado del diablo. Contradictor de buenas causas.

Eso de hacer notas «justificando a los criminales» es jugarle al abogado del diablo.

abombado, a. Tonto, falto o escaso de entendimiento o razón.

No pierdas tu tiempo, yo ya le he explicado; es muy abombado para entender.

abominable. Que es despreciable.

Qué abominable es esa mujer, ha propalado una serie de engaños, mentiras y falsedades.

aborrecible. 1. Antipático, digno de desprecio. 2. Sujeto miserable que se ha hecho acreedor, merced a su conducta, a la aversión de quienes tienen la mala fortuna de tratar con él. 3. Se dice de la persona que aburre o fastidia, y cuya compañía resulta insufrible.

Qué aborrecibles son las personas llenas de prejuicios.

Ese criminal es un sujeto aborrecible.

Me resulta aborrecible su compañía.

aborto. 1. Persona cuya fealdad extrema incomoda y llama la atención. 2. Engendro o producción rara y caprichosa de la naturaleza.

Qué aborto es ése con el que sales.

Ese chamaco es un aborto de la naturaleza.

abriboca. Persona que suele estar distraída o ajena a la realidad.

Chocó al pasarse un alto sin querer, la muy abriboca.

abribonado, a. Dicho de alguien que no tiene escrúpulos y es oportunista.

Es muy abribonado: mira cómo le saca provecho a las personas.

abrutado, a. Persona torpe o poco cuidadosa.

Llegó tan abrutado que no ponía atención.

absentista. Dicho de la persona que no acude a su trabajo de manera deliberada.

Ese maestro de obras es el típico absentista que hace San Lunes.

absorbente. Que trata de imponer su voluntad y controlar a los demás. Que demanda atención sine qua non.

Su mujer es muy absorbente: le manda como 60 whatsapps al día.

absurdo, a. Dicho de una persona que actúa de forma contraria u opuesta a la razón; que no tiene sentido.

No seas absurdo, todo eso que dices no tiene sentido.

abuelo, a. Persona a la que no le gusta salir o divertirse.

Leonel es un abuelo: nunca quiere salir conmigo al antro.

aburrado, a. Tosco, bruto.

Julián es muy aburrado para el bordado.

aburrido, a. Que no sabe divertirse o resulta una compañía aburrida.

Diego es un aburrido: todos los días se va a dormir a la misma hora.

abusador, a. Que sobrepasa los límites, sin consideración por otros.

Eres una abusadora de hombres. ¡Qué vergüenza!

abusionero, a. Dicho de una persona que es agorera, crédula, supersticiosa, charlatana.

Dizque tiene un consultorio alternativo pero en realidad es sólo un abusionero que estafa a los pacientes.

abusivo, a. Dicho de alguien que hace mal uso, indebido, excesivo, injusto o impropio de algo o de alguien.

Graciela es una abusiva: le deja sus tres escuincles a su mamá a diario.

abyecto, a. Dicho de una persona despreciable, vil en extremo.

Hitler es el político más abyecto de los últimos años.

acabado, a. Quien ya no tiene cosa que hacer en la vida; jodido.

Mira nada más qué chinga te ha metido la vida en los últimos meses: te ves muy acabado.

acanallado, a. Dicho de una persona canalla y ruin.

¿Se escapó con otro el día de la boda? Qué muchacha tan acanallada.

acaparador, a. Dicho de alguien que quiere obtenerlo todo.

No hace otra cosa que estar con ella; es un acaparador. Debería de dejarla en paz.

acarnerado, a. Que tiene arqueada la parte delantera de la cabeza, como el carnero.

Nunca saldría con un hombre acarnerado; la forma de su rostro me parece perturbadora.

acartonado, a. Dicho de una persona enjuta de carnes.

Chiquita, con ese vestido pareces tabla. Te ves toda acartonada.

acedo, a. Persona con genio áspero, desapacible.

Ese güey es acedo: no transmite nada bueno.

acerado, a. Dicho de alguien que es incisivo, penetrante, mordaz.

Tu mamá es acerada, con una sola mirada te calmó, chamaco cagón.

acerbo, a. Que es cruel, riguroso, desapacible.

Las monjas eran acerbas en aquel internado en el que estuve de niña.

acerote. Dicho de aquella persona holgazana o azotacalles.

Tremendo acerote: se la pasa todo el día echado.

achantado, a. Resignado por cobardía.

Yo no confiaría en lo que dice ese achantado. Es incapaz de decir lo que realmente piensa.

achaparrado, a. Persona gruesa y de poca estatura.

Ése es tan achaparrado que hasta en su casa le dicen «el Cubo».

achaquiento, a. Dicho de quien padece de enfermedades frecuentes, propias de la edad.

Ni hables de enfermedades frente a Cristóbal: esta semana casi se muere de una infección. Es todo un achaquiento.

achechado, a. Dicho de una persona mimada, muy consentida y que por tal causa se vuelve maleducada y majadera.

Esos achechados son de lo peor: violaron a una menor y ni quien los castigue.

achicado, a. Aniñado, dicho de aquel que se comporta como si fuera pequeño, niño chiquito.

Ni me vengas con tu tonito de achicada, que no me tienes nada contento.

achichado, a. Persona ligeramente ebria por haber tomado chicha u otra bebida alcohólica.

Si no lo resolviste con él temprano, ya valió; pues siempre regresa achichado de la comida.

achichiguado, a. Dicho del niño que, por exceso de mimos o cuidados, adquiere hábitos de ridículos melindres.

A ese niño lo han achichiguado tanto que, cuando salga al mundo real se lo van a madrear a cada rato.

achichincle. Sirviente incondicional, adulador y, por lo regular, vil.

Sólo porque es la achichincle del dueño cree que puede jefear al resto del personal.

achinado, a. 1. Que se asemeja a los usos y carácteres o rasgos chinos. 2. Dicho de una persona descendiente de negro y mulata o viceversa.

Los achinados invadieron la ciudad y plagaron el centro de restaurantes orientales.

Me dijo que era mitad cubana, pero por sus ojitos achinados yo creo que es china poblana.

achiquillado, a. Persona mayor que parece un chiquillo por su poca seriedad y seso.

No sé si confiar en ese sujeto, se comporta y viste muy achiquillado.

achonado, a. Dicho de alguien que es atontado, indiscreto, hablador.

¿Por qué le comentaste a ese achonado de nuestro proyecto? Ahora lo va a estar difundiendo con medio mundo.

achuchado, a. Persona que incomoda porque se la pasa pidiendo favores por dificultades, sobre todo económicas.

Ya llegó el achuchado de Francisco a pedir prestado de nuevo, que porque sigue sin encontrar chamba.

achulado, a. Que tiene aires o modales de chulo —rufián.

Por piedad: alguien dígale que ese traje achulado sólo lo hace ver como un padrote.

achusemado, a. Loco extravagante.

Me fui con la achumesada de Brisa quesque por algo tranqui, y casi terminamos casados en Tijuana.

acidioso, a. Dicho de alguien perezoso, flojo, holgazán, huevón.

¿Por qué se lo encargaron a ese acidioso? La última vez tuvimos que hacer todo de emergencia porque jamás entregó nada.

ácido, a. Persona de carácter y humor áspero, agresivo.

Es tan ácido que por algo le dicen «el tío Vinagres». Allá tú si te hace llorar.

aciguatado, a. Aquél que es imbécil, pazguato, papanatas, lelo.

Volvieron a aplicar el doble no circula. Como los aciguatados gobernantes no conocen ni de lejos el transporte público, ellos ni enterados de las afectaciones.

acobardado, a. Que denota o implica cobardía.

Ahora anda muy gallito, pero ayer, cuando la cosa iba en serio, estaba todo acobardado.

acochambrado, a. Sucio, mugriento. De una suciedad tal, que forma cochambre.

Esos okupas están tan acochambrados que, el día que tomen un baño, se deshacen.

acomplejado, a. Que padece complejos psíquicos que lo hacen sentir inferior a los demás.

Está guapa, pero se la vive en el gimnasio porque está bien acomplejada con su cuerpo.

aconchado, a. Que vive en casa ajena y aún come allí de balde; arrimado.

La aconchada de mi hermana tiene casi 50 y jamás ha dejado de vivir con mis papás. Tal vez se independice el día de su funeral.

acosador, a. Quien persigue sin dar tregua ni reposo.

El acosador de Paco sólo contrataba al personal viendo a quién se podía coger. Qué suerte tuvo de que nadie lo demandara.

acostadote, a. Dicho de quien es flojo, indolente, perezoso.

Qué mediocre es Juan: es un acostadote de lo peor.

ácrata. Partidario de la supresión de toda autoridad.

Mira a esos ácratas: regidos por nadie; como animales.

acrático, a. Dicho de quien cree en la supresión de toda autoridad.

Ana es muy acrática: dicen que la han visto de revoltosa en varias asambleas.

acriminador, a. Que incrimina, acusa.

No seas acriminadora, Lucía. Tú no viste nada.

activista. Agitador político.

Mira qué liosos estos activistas: entorpeciendo el tránsito como de costumbre.

acuchillador, a. El que se dedica a acuchillar.

No lo haga, compadre; se ve que la muchacha es acuchilladora.

acumulador, a. Quien amontona, junta y mezcla las cosas.

Tania es una acumuladora sentimentalista que no puede dejar ir sus tickets de compra.

acusador, a. Persona que acusa. Su forma despectiva ‘acusón’ también es común.

Ten cuidado con Santiago: ya van varias ocasiones que ha sido el acusador de la oficina.

adán.

Hombre sucio, haraposo o desaliñado.

¡Mírate nada más, Joaquín! ¡Pareces un adán peleado con el jabón!

adefesio. 1. Persona extravagante y ridícula que viste y se conduce de manera absurda, o va hecha una facha. 2. Sujeto que habla sin ton ni son y da su opinión sin que nadie se la haya pedido, siendo descabellados sus consejos.

Como que ya no está en edad de usar esos vestidos, ¿no? Pobrecito adefesio.

Nadie te pidió tu opinión, adefesio.

adelantado, a. Atrevido, imprudente, que no guarda el respeto ni la debida atención a otros.

¿A quién crees que le hablas en ese tono, adelantado?

adicto, a. Dicho de una persona que está dominada por el uso de alguna droga o por la afición desmedida a ciertos juegos.

El muy adicto llegó drogado anoche y habiéndose gastado todo el dinero de la quincena.

adocenado, a. Vulgar o mediocre.

Qué porquería de trabajo entregó Ernesto. Es un adocenado, poco profesional.

adoquín. Persona inútil, muy torpe.

Pobrecita Anita: es muy adoquín para ser ama de casa.

adormecedor, a. Que produce sueño, que aburre o cansa.

La tía Meche es adormecedora. Namás empieza a hablar y bostezo.

adredista. Que por costumbre actúa con una intención deliberada para su propio beneficio y sin importarle las otras personas.

¿Qué esperabas de alguien tan adredista? Debiste andar con ciudado.

adulador, a. Quien hace o dice con la intención de agradar a otros. Puede presentarse su forma despectiva ‘adulón’ con el mismo sentido.

Juan José es un adulador, ¿cómo crees que ha llegado a donde ha llegado?

adulterador, a. Dicho de alguien que adultera —que vicia alguna cosa.

Tu prima es adulteradora: mira que casi perder mi trabajo por irnos a la cantina, no es cualquier cosa.

adulterino, a. Falso, falsificado.

A mí no me vengas con tus cuentos, adulterino.

adúltero, a. Persona que sostiene una relación carnal voluntaria entre una persona casada y otra de distinto sexo que no sea su cónyuge.

No puedo creer cómo el muy adúltero pudo engañarme con esa escuincla babosa.

adundado, a. Tonto, falto de entendimiento o razón.

Pero te digo que son necedades; deja de andar de adundado.

adusto, a. 1. Brusco, desabrido. 2. Irritable, malhumorado.

Su forma de argumentar es adusta y estúpida.

Qué niña tan adusta. No la traigas a casa otra vez.

advenedizo, a. Persona de origen humilde que, habiendo reunido cierta fortuna, pretende figurar entre gente de más alta condición social.

Casi no se nota que Francisca es una advenediza; mírala, ni comer sabe y trae ropa de marca.

aficionado, a. Persona que practica una actividad sin ser profesional.

Qué va a saber Rodrigo de leyes; él es sólo un aficionado más.

afrentoso, a. Dicho de una persona que por su imprudencia causa afrenta, vergüenza o molestia.

Si hubiera sabido que Margarita era una persona tan afrentosa, jamás hubiera sido bienvenida en esta casa.

aftoso, a. Persona que padece aftas.

—Tiene un cuadro grave, aftoso. —No me insulte, doctor.

agachado, a. Consentidor, alcahuete, pusilánime. El término despectivo ‘agachón’ se usa con el mismo sentido.

Los policías de mi colonia son bien agachados.

agalambado, a. Simple, tonto, bobo, baboso.

Se ve que Juanita trae a Pedro todo agalambado: no deja de escribir su nombre en todos lados.

agarrado, a. Codo, miserable, tacaño.

Julián es muy agarrado: no le ha invitado ni el cine a su novia y ya llevan cuatro años juntos.

agazapado, a. Hipócrita.

Te he eliminado de Facebook por agazapada y doble cara.

agitador, a. Persona que agita los ánimos para alentar violentamente cambios políticos o sociales.

Mira a Manuel: siempre encausando para mal como el agitador que es.

agriado, a. Se aplica a la persona a quien los desengaños la han hecho malhumorada, de mal carácter o pesimista.

Qué agriada quedó después de su tercer divorcio.

agringado, a. Imitador servil de lo gringo, por hábitos, modos, entre otros.

Qué cochinada de migrantes; están muy agringados.

agrio, a. Se dice de quien es de carácter difícil y desabrido.

Ríete del chiste; no seas tan agrio.

aguacatón, a. Falto de entendimiento, tonto.

¿Entiendes o te explico con manzanitas, aguacatón?

aguachado, a. Dicho de una persona cuyos modales la asemejan al chilango.

Uy, ahora sí muy citadino, ¿no? No te hagas el aguachado.

aguachinangado, a. Dicho de alguien muy mal visto y poco grato.

No traigas a tus amiguitas aguachinangadas a esta residencia, mijito.

aguado, a. 1. Soso, simple y sin gracia. 2. Aburrido.

Qué aguado, no sabes modelar trajes de baño.

Vamos a bailar una más, no seas aguado.

aguafiestas. Persona que, con su actitud o palabras, perturba la alegría de los otros o estropea las diversiones.

Que Martha no venga a la pachanga; es una aguafiestas.

aguanoso, a. Se dice de las personas sosas, simples.

Su novio no es tan guapo, además es aguanoso.

agüerado, a. Mimado, consentido en exceso.

Está agüerado ese hombre: tiene mamitis.

ajimbalado, a. Tonto, atarantado.

¿En serio esperabas que lo hiciera bien? Si Lorena es bien ajimbalada.

ajolote. Dicho de la persona fea, gorda o rechoncha.

Tu novio es un ajolote. no sé cómo no te ha aplastado.

alagartado. Oportunista.

Pobre de Susana: mira que casarse con tremendo alagartado.

alardoso, a. Ostentoso, presumido.

Siempre que viene el alardoso de Óscar nos presume algo nuevo.

alborotoso, a. Provocador de alborotos y desórdenes.

Como siempre, María de alborotosa está reclamando cosas absurdas.

albureado, a. Persona a la que se le ha jugado una broma en doble sentido.

Qué menso estás: ya eres el albureado del salón por no estar a las vivas.

albureador, a. Persona que gusta de emplear albures.

Ten cuidado con bromear con Marco; es un albureador de lo peor.

alcahuete, a. 1. Persona que encubre los actos reprobables de otra. 2. Persona que facilita una relación amorosa generalmente ilícita.

Ni quién lo delate: está rodeado de alcahuetes.

La celestina de Mirel era una alcahueta con sus hermanas, siempre las tapaba frente a su madre.

alcaucil. Soplón, delatador, chismoso.

El alcaucil le dijo al papá de María lo que ella estaba haciendo con Julián.

alcohólico, a. Persona que tiene una adicción al alcohol.

Ya párale a la fiesta, ¿no? Pareces alcohólico.

alcorzado, a. Una persona almibarada o melosa.

¡Deja de ser tan encimosa, alcorazada!

aldeano, a. Una persona incivilizada.

¡Teodoro, cuidado al cruzar las calles! ¡Pareces aldeano!

alebrestado, a. Una persona que obra sin reflexión.

Estaba tan furioso que actuó completamente alebrestado.

alegador, a. Discutidor.

Ya vas a empezar de alegadora otra vez, Ana, ¡qué hueva!

alegón, a. Alegador.

Joaquín es un alegón: siempre le gusta llevar la contraria por puro placer.

alelado, a. Lelo, tonto, bobo.

¿Quién podría tomar en serio a ese alelado?

alergénico, a. Que produce alergia.

Después de decir tanta estupidez, Javier me parece alergénico.

alevoso, a. Dicho de quien es cauteloso y saca ventaja de sus circunstancias respecto a otra persona. Que actúa con alevosía.

Ándate con cuidado si vas a trabajar con ella: tiene fama de alevosa.

alfarnate. Bribón.

El muy alfarnate me sacó la cartera del bolsillo, saliendo del restaurante.

alfeñique. Persona de comprensión y aspecto débiles.

¿Crees que me va a dar miedo un alfeñique como Hugo, tu novio?

algarivo, a. Dicho de alguien injusto, inicuo, rebelde.

Es una persona algariva, siempre se quiere salir con la suya.

alicaído, a. Dicho de una persona que ha caído de las riquezas, poder, altura y estado en que antes se hallaba.

Tan pobretón ahora y aún se cree mucho el alicaído.

alicorto, a. Una persona de escasa imaginación o modestas aspiraciones.

No esperaba más que mediocridad de ese alicorto de mi hermano.

alienígena. Que es extraño.

¿De dónde sacaste a ese alienígena con el que estás saliendo?

alimaña. Persona ruin que busca el mal de otros, de bajos sentimientos.

«Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida, te odio y te desprecio, rata de dos patas…»

aliquebrado, a. Persona que ha perdido poder y riquezas.

Es un aliquebrado: mira cómo perdió todo y ahora es tan miserable.

allanabarrancos. Persona a quien todo le parece fácil.

Pedro se pone de allanabarrancos y mira todas las imprudencias que comete.

allegado, a. Dicho de una persona que vive transitoriamente en una casa ajena.

Ana, deja de ser una allegada; consigue un trabajo y vete de esta casa ya.

amarrete.

Tacaño, pichicato, miserable, codo.

El muy amarrete de su esposo le da una miseria de gasto y le pide cambio.

allegador, a. Hurgón.

Su mamá es una allegadora; cuando no está, revisa sus cosas.

almidonado, a. Persona compuesta o ataviada con excesiva pulcritud.

¡Deja de ser almidonado: no pasa nada si te pones camiseta y unos shorts!

almirón. Amargón.

Después de tanta chingadera, ¿cómo esperan que uno no sea almirón?

alocado, a. Que tiene cosas de loco o parece loco.

Cuando se le pasan las copas a Alan, se pone muy alocado.

alógeno. Extranjero o de otra raza, en oposición a los naturales de un país.

Se le ve a leguas lo alógeno a ese güerito.

alopático, a. Vulgarismo por ‘apático’.

Ni se te ocurra traer a tu amiguita alopática a mi fiesta.

alopécico, a. Persona que padece alopecia —pérdida de cabello.

Qué me va a decir un alopécico como tú sobre tener maltratado el cabello.

alparcero, a. Persona que se caracteriza por estar de habladora o chismosa.

¡¿Qué mentiras estás diciendo de mí, alparcera?!

altanero, a. Orgulloso, arrogante.

Ya no seas tan altanera; eso no te va a llevar a ningún lado.

altaricón, a. Dicho de una persona que tiene gran estatura o corpulencia.

Qué chistoso se ve el enano de Manuel con su novia tan altaricona.

altercador, a. Persona que propicia disputas.

Es muy problemático; es altercador.

altivo, a. Altanero, orgulloso.

Patricia siempre pasa altiva, sin saludar, pero ni quien la pele.

alucinado, a. Trastornado, ido, sin razón.

Pero, ¿tú estás alucinado, o qué? No te voy a prestar diez mil pesos.

alunado, a. Malhumorado.

Mejor ni lo invites, si va a estar con su carota. Guillermito es un alunado.

alzado, a. Engreído.

No la soporto, salió del barrio y tan alzada que es la muy muy.

amanerado, a. Dicho de alguien con falta de variedad y estilo.

El amanerado siempre trae lo mismo, ¿qué no tiene otra ropa?

amanezquero, a. El que no tiene oficio ni beneficio, y saca por malos arbitrios lo necesario para pasar el día.

De seguro todo el día te la pasaste en el casino, ¿verdad, amanezquero?

amansado, a. Persona domesticada, sumisa; alguien que se ablanda en el carácter.

Desde que Luisa se casó se ha vuelto muy amansada.

amargado, a. Dicho de alguien que tiene amargura o sentimiento de pena por un desengaño, desaire, muestra de desconsideración, falta de cariño, entre otras.

Lo único que le dejó José fueron hijos e infelicidad a la pobre amargada.

amarillista. Que tiene una aproximación morbosa a los hechos.

Eres tan amarillista; no entiendo qué tan necesarios eran los detalles sangrientos.

amarrado, a. Tacaño y avaro.

No seas tan amarrado, coopera con algo para la cena.

amarrido, a. Afligido, melancólico, triste.

Tiene los ojos amarridos desde que Julián la dejó.

amartelado, a. Que expresa amor de forma exagerada y torpe.

La amartelada chocó con una puerta de cristal y se rompió la nariz por estar pensando en su amado.

amazacotado, a. Persona pesada, espesa, con falta de gracia.

No debería ser bailarina si es tan amazacotada; parece rinoceronte.

ambaguioso, a. Lleno de ambigüedades, sutilezas y equívocos.

No te entiendo, Carlos, eres muy ambaguioso y explicas con palabras que nadie entiende.

ambicioso, a. Persona que ansía poseer algo.

Es irónico que se haya quedado sin nada después de ser tan ambicioso.

ambiguo, a. Persona que, con sus palabras o comportamiento, oculta o no define claramente sus actitudes u opiniones.

No soy adivino: deja de ser tan ambigua y dime claramente lo que necesitas.

ambulativo, a. Se dice del carácter y de la persona a la que le gusta cambiar frecuentemente de morada.

Anda de ciudad en ciudad porque tiene miedo de sentar cabeza la muy ambulativa.

amenazador, a. Que amenaza.

Y ni se te ocurra echarme esos ojos amenazadores, que ni miedo dan.

amenguadero, a. Que deshonra, infama, baldona.

Qué bueno que te deshiciste de esa amenguadera de tu mujer, se la vivía en el antro.

amodorrado, a. Adormecido, soñoliento, o que tiene modorra.

Respeta esta oficina y no llegues tan amodorrado. ¡Lávate la cara al menos!

amolado, a. Persona que ha sido afectada severamente.

Qué amolada dejó su cirujano a Carmen.

amoladón, a. Dicho de una persona que sufre pena o afectación.

Pues sí, desde que perdió su trabajo Jaime quedó bien amoladón.

amondogado, a. También se escribe ‘amondongado’. Gordo, tosco.

Felipe, su marido, es el típico señor amondogado; hasta parece tanque.

amontonador, a. Quien amontona y mezcla confusa y desordenadamente.

Arregla tu vida y deja de ser tan amontonador.

amordazador, a. Persona que impide hablar o expresarse libremente mediante coacción o que ofende de palabra a otra.

¿Para qué quieres mi opinión si eres un amordazador?

amorfo, a. Dicho de quien carece de forma.

Tu novia es amorfa: tiene los ojos en los cachetes y la boca donde va la nariz.

amormado, a. Que habla mormado.

Ese amormado no conoce la «r» y la «s» la pronuncia como «t».

amortiguador, a. Persona que hace que algo sea menos vivo, eficaz, intenso o violento.

Si eres tan amortiguador, tu hijo jamás aprenderá que la vida es dura.

amotinado, a. 1. Dicho de una persona que forma parte de un motín. 2. Persona insumisa, rebelde.

Ese amotinado fue el que comenzó con la revuelta.

Ser tan amotinada no te llevará a nada bueno.

ampón, a. Alguien achaparrado, ahuecado y grueso.

A las muchachas tan amponas como tú no les queda la ropa entallada.

ampuloso, a. Dicho de una persona con falta de naturalidad y sencillez, especialmente referido al estilo o al lenguaje: hinchado y redundante.

El ampuloso ha hablado; nadie entendió pero aplaudimos por cortesía.

amuchachado, a. Dicho de una persona que en su aspecto, acciones o genio se parece a los muchachos.

Mi mamá es muy amuchachada: es la típica «chavorruca».

amuñecado, a. Dicho de una persona que en su figura o adornos parece un muñeco.

No sonrías: tu carita es muy amuñecada y da miedo.

anafrodita. Dicho de una persona que carece de apetito sexual.

Pobre, mira que casarse con un anafrodita. Seguro que se divorcia.

anaguado, a. Dicho del que es pusilánime o pobre de espíritu.

Siempre se queja pero nunca hace algo al respecto el anaguado.

analfabeto, a. Se aplica hiperbólicamente como insulto refiriéndose a una persona ignorante.

¿Qué vas a venir a corregirme tú, analfabeto?

anarquista. Persona que profesa el anarquismo, o desea o promueve el desconcierto y la incoherencia.

Los anarquistas de ahora ni siquiera saben qué es la política.

anatematizador, a. Persona que maldice, reprueba o condena por malo a alguien o algo.

Mi madre toda anatematizadora sacó a mi novia de la casa, pero nada más estabamos viendo la tele en la sala.

ancestro. Dicho de la persona que está hecha un vejestorio.

Los ancestros de mi oficina irán próximamente al concierto de The Who.

anciano, a. Persona que tiene mucha edad.

Tu novio es un anciano: ¡ya nadie escucha a Chuck Berry!

ancho, a. Ufano, engreído.

Tu hermana tan ancha y tan p

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