Seguro que conoces de memoria las historias de «Caperucita Roja», «Hansel y Gretel» o «Robinson Crusoe». Tú y toda la gente que pertenece a tu generación, a la de tus padres y a la de tus abuelos.  Pero, ¿y tus hijos?, ¿han leído ellos algunos de los cuentos clásicos que te han acompañado toda la vida? Es fácil que con tantas novedades literarias se te haya escapado regalarles las historias que han acompañado a millones de niños, pero hoy, Adrián Cordellat te va a dar algunas razones para que hagas un hueco a los clásicos de la literatura infantil y juvenil en la biblioteca de tus hijos.