«El cuento de la criada»: similitudes, diferencias y curiosidades entre el libro y la serie
¿Qué cambió y qué se mantuvo igual en la adaptación del clásico de Margaret Atwood?
Ante el estreno de una película o una serie basada en un libro, seguramente alguna vez te preguntaste: ¿Qué hago, leo primero el libro o empiezo por la película? Entendemos que eso depende de tu amor por la lectura o de cómo quieras iniciar tu aventura. De cualquier forma, lo ideal, siempre, es empezar por el principio... y el principio casi siempre es el libro. No se trata de jugar con ventaja, no es una cuestión de saber el final, se trata de saber más. En la lectura de un libro, sos vos quien bucea en las páginas e imaginás qué voz tendrá cada personaje. Sos vos quien descubre cada detalle en la narración. Sos vos, el autor y la obra.
Si elegís leer primero, al ver la película o la serie formarás parte de ella y tu cabeza que guarda detalles del libro, enriquecerá la historia. De cualquier manera, el libro y su adaptación a la pantalla, grande o pequeña, son cosas bien diferentes. A veces la adaptación no tiene por que ser una copia del libro, puede ser algo distinto. Normalmente los propios autores colaboran, en mayor o menor medida, en la producción de la adaptación de su novela y los resultados, digamos que son variopintos. Hay casos como Mary Poppins, La naranja mecánica, Alguien voló sobre el nido del cuco o Forrest Gump, entre otros, en los que el autor del libro terminó odiando la versión cinematográfica por no ser fiel a su escrito a pesar de ser títulos convertidos en clásicos del cine. Sea como fuere, la adaptación de un libro, aun contando con la ayuda de quien lo escribió, es un trabajo de artesanía en el que cada detalle es importante. Ante el estreno de la última temporada de El cuento de la criada, revisamos las diferencias con el libro de Margaret Atwood, junto con algunos datos curiosos que probablemente no sabías.
Sutiles diferencias: del libro a la pantalla
Realmente, en este caso, la adaptación es considerablemente fiel al libro (hablamos sobre todo de las dos primeras temporadas), aun así, los guionistas hicieron su trabajo y se permitieron algunas licencias cuyo principal motivo es la mejora de la trama en el formato televisivo. Una de las diferencias más notorias afecta a la protagonista: Defred, el personaje que encarna la actriz Elisabeth Moss. En realidad, no es una sino que son dos las diferencias que afectan a este personaje.
- El nombre real de Defred no se desvela en ningún momento en el libro: Existe una referencia que hace alusión al nombre de June, los lectores concretaron que ese era su nombre real y la serie simplemente se hizo eco y lo utilizó.
- El carácter de Defred: En la serie se muestra desafiante y con inquietudes políticas, en el libro no es ni de lejos tan desafiante, es más temerosa, sin intención de atreverse a, por ejemplo, acceder al despacho del comandante de forma furtiva. Tampoco se muestra tan activa con la organización que lucha contra Gilead como lo hace en la serie.
- El comandante y su mujer, Serena: En el libro aparecen casi como ancianos, en la serie se cambió por personajes adultos y con indudable atractivo. Este punto resulta interesante porque parece que, de esta forma, la trama se ve más clara, más fácil de entender, puesto que la imposibilidad de tener hijos que sufren las mujeres de los comandantes no es debido a la vejez, sino a un grave problema de infertilidad que sufre la sociedad al completo. De igual forma, el personaje de Serena tiene más peso en la serie, más encuentros con Defred e incluso flashbacks que nos permiten conocerla mejor. Esto no sucede en el libro.
- En el libro, el personaje de Moira era blanca: El régimen de Gilead traslada a todas las personas negras a la zona del Medio Oeste. A los productores no les pareció buena idea por la repercusión mediática y el carácter racista que daría en la serie y que la trama del libro permite describir.
- No se hace mención de la orientación sexual de Emily en el libro: Otro cambio consistió en desvelar en la serie, la orientación sexual de Emily y su matrimonio con otra mujer. En este caso, hasta la autora declaró que este cambio fue positivo e hizo que la historia se actualizara.
- La presencia de Luke: Su presencia en el libro se basa en la memoria de la protagonista y no resulta nunca en nada concreto. En la serie tiene mucho más peso y se incrementó su presencia para obtener mucha más carga narrativa. En la serie obtenemos muchos más detalles, cómo escapó, cómo ayuda a Moira y hasta su rutina en Canadá.
Ver más
Algunas curiosidades
En todas las producciones aparecen curiosidades, anécdotas dignas de mención que en muchos casos son las delicias de los fans. El cuento de la criada no podía ser la excepción. Es sabido o sospechado por lo menos, que el libro, la distopía que se muestra en él, está basado en el puritanismo estadounidense. Pero hay más…
- En principio, según la propia autora, el título original del libro iba a ser el nombre de su protagonista principal, Defred. Fue a medida que avanzaba en su redacción cuando decidió cambiarlo.
- Emulando al mítico director de cine Alfred Hitchcock, la autora, Margaret Atwood, hizo un corto pero impactante cameo: abofeteó a Defred, interpretando a una de las tías.
- En 1990 se realizó la primera adaptación de El cuento de la criada, un largometraje titulado El cuento de la doncella. Interpretado por Natasha Richardson como Defred y Faye Dunaway como Serena, tuvo pésimas críticas y poca repercusión.
- La protagonista, Elisabeth Moss no solo interpreta, también es productora de la serie e incluso ha dirigido varios capítulos. Además, a Elisabeth le gustaba el traje rojo, lo encontraba cómodo y muy llevadero.
- Por cierto, los trajes tienen su simbología. El rojo representaba la sangre, el azul a la Virgen María, los trajes negros de los comandantes proyectaban autoridad. Todos los detalles están cuidados al máximo e incluso se utilizaron símbolos en las etiquetas de los productos en la tienda de comestibles dado que, en Gilead, las mujeres tienen prohibido leer.
- Por último, la acción de la serie se desarrolla en Estados Unidos, Canadá aparece como el lugar donde ser libres, no obstante, la serie está rodada íntegramente en Canadá.
¡Ah! Un secreto… ¿Querés saber cómo termina El cuento de la criada? El último capítulo del libro, cómo no, es la clave; pero en el epílogo se dan pistas de un final aun por contar...
El libro y su autora, Margaret Atwood

© Luis Mora
Margaret Atwood es una poetisa, novelista y crítica literaria, además de activista política. Nació en 1939 en Canadá y escribió El cuento de la criada a principios de los 80 detrás del telón de acero para ver su obra publicada en 1985. Su novela distópica es una de sus obras más importantes y se basa en una crítica social, en un estado totalitario del que se desprenden muchas, quizás demasiadas peligrosas similitudes con la vida real, pasada y presente. Esta prolífica autora tiene otros muchos títulos entre los que destacan Alias Grace, Nueve cuentos malvados y Los testamentos (la secuela de El cuento de la criada). Aprovechando el lanzamiento de la quinta temporada de la serie, Salamandra publicó una nueva traducción de una de sus novelas más emblemáticas de Atwood: Ojo de gato.
