Hay algo vivo e inclasificable que recorre el planeta Tierra desde su creación y parece capaz de sobrevivirlo. Se extiende bajo la superficie y emerge como una planta fantástica, en múltiples sentidos. De ella darán testimonio los distintos narradores de la novela —cuyas voces se escuchan en 1504, 1888 y 1945— y el arco temporal de un futuro que solo la literatura puede imaginar. Una y otra vez, mientras la humanidad crece y se piensa, el bionte, este organismo que aterra pero que también refugia, será un espejo del devenir histórico bajo el horror de su idea de progreso.
El jurado ha dicho:
«Una novela actual y misteriosa, en la tradición del weird y con citas a Arthur Machen, Lovecraft o Chambers, con algo de terror ecológico y una notable reconstrucción histórica. La protagonista es una planta conectada con la psiquis humana, y sus apariciones revelan momentos cruciales de la humanidad. Y todo funciona, las situaciones, los cruces, las voces».
Mariana Enriquez
«Un libro complejo y literario, y a la vez un dispositivo hipnótico cargado de tensión. Una voz capaz de avanzar con maestría desde distintos registros y puntos de vista, y un sentido poético donde las ideas y las imágenes se reflejan en un prisma que toca todas las historias».
Samanta Schweblin
«Ambiciosa en el buen sentido, absolutamente pop, sin duda freak, además de joven y contemporánea; una novela experimental, histórica y de ciencia ficción jugada,ya que apuesta por su forma de procesar el mundo y termina ganando».
Alberto Fuguet
La crítica ha dicho:
«Una novela sorprendente, de gran despliegue e infatigable invención. Pero lo que no puede contarse a través de un argumento, lo que sólo puede experimentarse a través de la lectura y produce admiración, es la plasticidad de la escritura, la multiplicidad de estrategias narrativas, el hallazgo y la consistencia de distintas voces y puntos de vista, el profundo humanismo que palpita en sus páginas, el impulso lírico que recorre y sostiene, en diversas modulaciones, todo el relato».
Alejandra Rodríguez Ballester, Clarín
«Está llamada a convertirse en un libro de referencia para la ciencia ficción weird latinoamericana».
Ramiro Sanchiz, El País
«Un cimbronazo dentro de la literatura argentina. […] Deambula entre la tecnoutopíay el cataclismo climático, inscribiéndose en una tradición que puede emparentarse con autores como La infancia del mundo de Michel Nieva, […] o MANIAC de Benjamín Labatut».
Pablo Díaz Marenghi, La Agenda
«La narración despliega una diversidad de voces embridadas con éxito en un ritmo hipnótico».
Ángel Peña, The Objective
«Sin duda, una de las mejores novelas argentinas en lo que va del año y uno de los puntos más altos del llamado new weird latinoamericano».
Rodrigo Bastidas
«Más allá del ambicioso plan narrativo, la pluma de Roganovich presenta [...] otra riqueza ya mencionada aquí, y es formal. […] Hay orfebrería en esta prosa nueva, que logra a la vez otros giros frescos».
Gabriel Sánchez Sorondo, Clarín