Elegía poética, autobiografía materna, pasaje que va de la simbiosis al desmontaje de la niña adorable; de la clandestinidad revolucionaria a la huida; de la migración al descubrimiento de sí a través de la escritura.
El corazón del daño, este dispositivo literario abierto y complejo, recupera el diccionario doméstico de injurias y amenazas, donde las palabras proyectan desde la lejana casa familiar su poder de presagio y convierten el sueño en pesadilla.
Con una narrativa directa y voluptuosa a la vez, María Negroni recurre a la nota íntima, la observación sagaz, la apostilla urbana, la crónica política, la balada del exilio y al canto lúgubre del duelo: las maneras para confesar a una madre desesperada, desesperante.
La obra de María Negroni huye de cualquier taxonomía. Como ella misma dice en este libro: Escribí poemas que son prosas, ensayos que no creen en nada, biografías apócrifas, y hasta dos engendros de novelas que proliferan hacia adentro como una fuga musical. Su referencia más clara podría ser Anne Carson.
Como ella, Negroni despliega una narrativa extremadamente lírica, a la vez seca, precisa y voluptuosa. En El corazón del daño, combina la biografía, la nota íntima, la observación afilada y sagaz, la crónica política, el léxico familiar y la canción de la desesperada. Todos los recursos para contar una vida y despedir a una madre también desesperante, también desesperada. Dice: También armé pequeños teatros, cajitas con recuerdos y adivinanzas para pequeños príncipes porque la poesía es la continuación de la infancia por otros medios, y la miniatura es un objeto transportable, ideal para los seres nómades.
Pero en la recuperación que es todo duelo, hay una intención novedosa: la de compartir esas experiencias y las asociaciones literarias.
"Una mujer difícil y hermosa ocupa el centro y la circunferencia de esa casa. Tiene los ojos grandes, los labios pintados de rojo. Se llama Isabel."
Los recuerdos de esa madre que lo ocupa todo surgen nítidos, pero para pensarlos y transmitirlos -darle la piel de las palabras- la memoria es como un objeto que hay que girar. De cada cara del prisma, un rayo de luz se descompone. ¿O es que son una esfera? La autora va a aplastar ese material, maleable e inasible, para que quepa entre las tapas de este libro.
Las palabras de la crítica
«La prosa de Calvino es el único antecedente que se me ocurre de los textos sofisticados de María Negroni. Uno la lee con la rara certeza de que estoes literatura, una secuencia de enunciados apasionados y tristes que nunca abandonan la singular elegancia de su dicción.»
-Richard Howard, The Paris Review
«Una misteriosa configuración de presencia y ausencia. Un intrincado paisaje simbólico de la identidad, donde es posible atisbar la peligrosa y siempre elusiva frontera entre realidad e irrealidad.»
-Nicole Brossard
«Con una precisión magnífica y una especie de impersonal rigor, María Negroni revela, sin decirnos exactamente cómo, el amoroso accidente, la amorosa deficiencia de existir, su poético desajuste.»
-Luis Chitarroni
«Negroni escribe como nadie y lee lo que nadie. Es la descendiente única de un linaje rarísimo.»
-Miguel Dalmaroni
«Escritora de márgenes, María Negroni nunca cumple las expectativas del prejuicio ni escoge sus temas en función de modas o dictámenes. Habita las palabras con la fuerza, la intensidad y la fiereza de quien hace de la literatura un acontecimiento. Único. Distinto. Hermoso.»
EstherPeñas lúgubre del duelo para escribir “un pequeño libro de mi puño y cuerpo, seguramente errado en su tristeza”.
- Esther Peñas