Pórtico (La Saga de los Heechee 1)

Frederik Pohl

Fragmento

PORTICO-1.html

Créditos

Título original: Gateway

Traducción: Pilar Giralt y M.ª Teresa Segur

1.ª edición: febrero, 2015

© Frederik Pohl, 1976-1977

© Ediciones B, S. A., 2015

para el sello B de Bolsillo

Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España)

www.edicionesb.com

DL B 3544-2015

ISBN DIGITAL: 978-84-9019-960-2

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidasen el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

PORTICO-2.html PORTICO-3.html

Prólogo

Prólogo

Pórtico (Gateway, 1977) de Frederik Pohl es uno de los libros más premiados de la ciencia ficción e inicio de una serie de gran alcance e interés. Obtuvo los premios Hugo, Nebula, Locus y el John W. Campbell Memorial. Su continuación, Tras el incierto horizonte (Beyond the Blue Eventh Horizon, 1980), fue finalista del Nebula. Los siguientes títulos de la serie son: El encuentro (Heechee Rendezvous, 1984) Los anales de los Heechee (The Annals of the Heechee, 1987), Los exploradores de Pórtico (The Gateway Trip, 1990; colección de relatos) y el relato El muchacho que viviría para siempre (The Boy Who Would Live Forever, 2004), contenido en la antología Horizontes lejanos (Far Horizons) de Robert Silverberg.

En Pórtico, la humanidad descubre una base espacial de los Heechee, una misteriosa especie de extraterrestres. Sus naves, con piloto automático, parten a mundos desconocidos y se convierten en una especie de ruleta rusa para los que quieren probar suerte. El protagonista obtiene con ello una gran fortuna, pero no logra superar el trauma psicológico de haber sido el causante de la desaparición de su esposa. Destaca en esta novela la novedosa idea de la presencia e intervención de un robot (o mejor, de una inteligencia artificial) psicoanalista que encarna en cierta forma la figura de Freud.

En las posteriores novelas, continúa la búsqueda de los Heechee y se descubre el secreto de su huida del universo conocido. También abunda en la serie la utilización de los últimos conceptos de la ciencia y la tecnología como elementos de la trama. En concreto, se usan los agujeros negros como refugios temporales ante la llegada a nuestra galaxia de una peligrosa especie de asesinos.

También cabe destacar la profundización de la idea de las personalidades albergadas en ordenadores, verdadera creación de la inteligencia artificial. Así se reproducen personajes como el secretario del protagonista, basado en el propio Einstein.

Frederik Pohl, es uno de los clásicos autores de la ciencia ficción, Gran Maestro Nebula y miembro de los famosos Futurians que iniciaron el fandom estadounidense en los años treinta, herederos de la mítica Science Fiction League fundada en 1934 por el mismísimo Hugo Gernsback. Sin formación académica, Pohl siempre ha dicho que sus conocimientos enciclopédicos provienen de haber leído de cabo a rabo la Enciclopedia Británica de la que, con los años, pasó a ser uno de sus redactores. Es autor de obras clásicas de la mejor ciencia ficción como Mercaderes del espacio (1953, escrita con Cyril M. Knorbluth), El túnel al final del tiempo (1955, relato largo recogido en la antología Corrientes alternas y del que se hizo una película en Italia en 1969) y una maravillosa e impresionante novela corta desgraciadamente todavía inédita en castellano The Sweet, Sad Queen of the Grazing Isles («La dulce y triste reina de las islas Grazing» recogida en la antologia Pohlstars de 1984). Entre muchas otras obras siempre destacables.

Volviendo a Pórtico, conviene recordar que, entre 1964 y 1966, Joseph Weizenbaum del MIT presentó un programa llamado ELIZA que simulaba un doctor psicoterapista . Se llegó a creer que ese programa superaba el test de Turing y era una muestra evidente de inteligencia artificial. Con toda seguridad fue ese precedente el que llevó a Pohl a imaginar esas inteligencias artificiales que tan importantes son en la saga de los Heechee. En concreto el robot psicoterapista de Pórtico que respo

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tus libros guardados