Palabras a mi mejor amiga

Nekane González

Fragmento

cap-1

NOTA DE LA AUTORA

Existen muchos tipos de palabras, pero todas ellas tienen algo en común: su capacidad para crear realidades cuando las ordenamos. En el momento oportuno pueden hacernos sentir felicidad, apoyo y consuelo y, por el contrario, en otros momentos pueden llegar a dañarnos, arañarnos por dentro y provocarnos una herida difícil de cicatrizar.

Ahí reside su magia: unas palabras a tiempo nos permiten hacer tangible lo invisible, tejer vínculos entre las personas y acariciar un sentimiento. Y es que la palabra y la magia son dos regalos inseparables dentro de una misma caja y las manos que la regalan el lazo rojo que lo hace único y especial.

Palabras a mi mejor amiga es un abrazo a tiempo, luz en momentos oscuros, brújula cuando te sientes perdida, subtítulos al corazón cuando las palabras se hacen un nudo, memoria emocional para recordar lo importante, bálsamo en la herida, justicia contigo misma cuando eres tu peor enemiga, bandera blanca en tus batallas personales y hogar cuando no sabes cómo regresar a ti.

Es reivindicar la vulnerabilidad y la ternura a través de las palabras.

Abrazar. Apoyar. Acortar distancia. Animar. Transmitir amor. Hacer sentir importante. Reír. Emocionar. Acariciar. Sostener. Imaginar. Llorar. Alentar. Estremecer. Abrir los ojos. Sanar. Acompañar. Confiar. Sentirse comprendida.

En definitiva, empatía y conexión de la mano de tu mejor amiga.

El libro que sostienes entre tus manos reúne palabras a la vida y a aquello que nos mantiene con vida. A quien cura la herida, pero también la celebra, la acaricia y te reescribe su historia con palabras más bondadosas de las que tú has utilizado. Para que quede un recuerdo bonito. Un aprendizaje completo, con lo amargo de la caída y lo dulce de ponerse en pie y sentir la brisa acariciando tu cara.

Poniendo el foco en la cara amable de nuestra existencia.

En lo auténtico.

En lo incondicional.

Esas amigas que están siempre ahí, aunque no habléis a menudo. Esas con las que estás en contacto a diario o las que responden días después como si no hubiera pasado una semana. Esas con las que te comunicas a través de memes o con las que hablas por mil plataformas y redes a la vez. A las que ves poco, pero que siguen siendo hermanas y con las que no cuestionas la amistad a pesar de la distancia. Con las que quedas para tomar café y arreglar un mal día. Aquellas que te conocen al detalle y, a pesar de todos tus defectos, se quedan. Las que no son perfectas pero sí reales. Con las que te ríes de algo que nadie más entiende. Con las que tienes anécdotas, recuerdos y la complicidad de un lenguaje propio. Las que protegen tus secretos, sueños y dramas. Con las que hablas mil veces del mismo tema y, aun así, te escuchan como la primera vez y no te juzgan. Con aquellas que te imaginas de viejita y a las que, cuando ves a dos ancianas por la calle, les dices: ellas podríamos ser tú y yo de mayores. Aquellas amigas de la infancia y las que conoces desde hace menos tiempo, pero que se han convertido en incondicionales.

Todas ellas son la familia elegida.

Si todo lo que se escribe se hace tangible, hagamos existir la red de apoyo más bonita del mundo: nakama.

cap-3

仲間

«NAKAMA»,
LA FAMILIA ELEGIDA.

***

Nakama, 仲間, es una palabra japonesa formada por dos ideogramas: [仲] que significa relación y [間] que simboliza espacio o tiempo.

No existe una traducción exacta de la palabra nakama en nuestro idioma, aunque sería algo parecido a la familia elegida. Te invito a que la uses tal cual, como una forma de decirle a una persona a la que quieres que es alguien importante para ti.

Pero…, espera espera. Si nuestras personas nakama pueden elegirse… ¿qué tal si nos incluimos a nosotras mismas en el recuento? Quizá todo sería más sencillo si con más frecuencia fuéramos capaces de tendernos la mano, hablarnos y abrazarnos como aquello que somos: nuestra mejor amiga.

Este libro tiene distintas formas de leerse: puedes hacerlo en orden o abrirlo al azar por cualquier página. Este libro es libre. Como tú.

Eso sí, a cambio, cuando lo hagas, te pido que leas cada texto dos veces. Una de ellas pensando en esa amiga a quien le regalarías sus palabras, quizá porque esté pasando por un mal momento, tal vez porque quieres expresarle cuán especial es en tu vida o, sencillamente, porque te recordó a ella. Luego léelo pensando en ti, porque está concebido como un remedio, un lugar que alivia, cura y abraza; y, sobre todo, que te ayuda a ser consciente de aquello que en ocasiones el dolor o las propias circunstancias son incapaces de hacerte ver: la valía que llevas dentro.

Y es que, a menudo somos nuestras peores enemigas. A pesar de que pueda parecer obvio, a veces necesitamos que nos recuerden lo importante, ya que, desgraciadamente, en esto de querernos mucho y bien, la mirada más crítica es la propia: mientras bajamos los listones para el resto, nosotras nos ponemos los propios a alturas de vértigo.

Te confieso una cosa: este libro lo he escrito para mí misma. Para acallar los pensamientos internos cuando tomaban el control y me decían en alto que no era suficiente, que no era capaz y que, por más que lo intentara, jamás podría desplegar mis alas.

Ojalá llegue a tiempo a quien más lo necesite. Porque, aunque seamos únicas, nos atraviesan historias similares y, en consecuencia, nos unen sentimientos parecidos.

El tiempo por sí solo calma, no cura. Así que unas palabras a tiempo mientras nos recomponemos pueden ser el abrazo que una las rasgaduras y ayude a cicatrizar la herida.

Y, ¿sabes qué? Que tengo la intuición de que, como a mí, a ti también te ha pasado. Palabras a mi mejor amiga principalmente y sobre todo es para ti.

Porque tu mejor amiga

en primer lugar

eres tú

contigo.

Porque dentro de cada una de nosotras habita una mujer que debemos descubrir y que nos mostrará una realidad que muchas veces ignoramos: todo está bien en ti. En nosotras.

Que este libro sea tu propia bandera blanca y te ayude a hacer las paces con quien te va a acompañar en todas tus guerras: contigo misma.

Por ti y por todas tus compañeras,

pero por ti primera.

Siempre.

cap-4

EL MAYOR DESAMOR que vamos a sentir en nuestra vida probablemente sea la ruptura con nosotras mismas.

¿Conoces ese sigiloso proceso en el que no te das cuenta de que te estás alejando de ti, en el que vas cediendo tu espacio a los demás, en el que vas restándote poquito a poco mientras tus pasos transitan camino impropio? Esos momentos en los que no honras tus valores, no respondes de acuerdo a tus principios, en los que pretendes contentar a todos menos a ti y, en definitiva, priorizas el amor ajeno al propio.

Si, al igual que yo, te has alejado de ti y necesitas un retorno, te invito a que nos acompañemos juntas y así hacer el camino inverso:

El camino de vuelta a casa.

Para no caminar sola, aliviar la vida y todo aquello que te atraviesa por dentro. Para así, quizá, volver a mirarte con cariño, abrazarte, darte la mano y decirte a ti misma sin titubeos:

Hola de nuevo.

Prometo no alejarme más de ti.

Ojalá cada persona

al mirarse al espejo y enfrentarse a la vida

se quisiera, aceptara y abrazara

por el simple hecho de existir.

@caricias_emocionales

cap-5

LA VIDA NOS REGALA numerosas oportunidades de aprendizaje.

Te cambia planes, te descoloca expectativas, te sorprende con momentos inesperados y reescribe escenas del guion que tenías plasmado en tu cabeza.

Quizá para que aprendas a aceptar las cosas como vienen, a bailar con la incertidumbre o a asumir tu parte en aquello que te ocurre.

Se lleva a personas que querías tener cerca para que conserves su esencia y no su presencia.

Te repite historias cuando te quedan lecciones importantes por aprender, sostener o hacer tangibles.

Te ofrece retos para mirar de frente a tus miedos y así descubrir la valentía que se esconde tras el primer paso adelante.

Te pone ante situaciones duras para que apeles a la fortaleza que pensabas que no llevabas dentro.

Y, por suerte, a menudo también te regala una mano amiga para recordarte que, a pesar de los tropiezos, todo está bien en ti.

Que no hace falta entenderlo todo.

Que vas bien.

Y que seguirás bien siempre que no descuides aquello que te mueve por dentro y seas fiel a ti misma.

A menudo, en general, la vida te muestra que eres más capaz de lo que imaginabas.

Que puedes y que podrás.

Aunque a veces no lo veas.

Que lo malo no dura cien años, pero que lo bueno tampoco.

Por eso la vida, en definitiva, es un recordatorio constante de que este viaje tiene fecha de caducidad y de ti depende vivirlo.

Con todo y a pesar de todo.

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tu lista de deseos