Índice
Portadilla
Índice
Dedicatoria
Prólogo
Capítulo 1. Mi hijo no come
¿Qué vas a encontrar en este libro?
Lo que cuentan los padres
Algunas razones por las que la alimentación es importante
¿Qué aporta el hábito de alimentación a la vida en familia?
Capítulo 2. La alimentación hoy
¿Qué es lo que tengo que comer en casa?
Cocinar, comer bien y tener prisa
Capítulo 3. ¿Realmente mi hijo come mal?
Tengo un mal comedor en casa, ¿o no?
Si mi hijo come, todos somos felices
¿Y qué tal come?
El niño malcomedor
Los especialistas estamos de acuerdo
Los especialistas estamos de acuerdo
¿Qué papel desempeña la alimentación en mi familia?
La irritabilidad familiar
Interpretación de los resultados
La irritabilidad familiar
Interpretación de los resultados
Manos a la obra
La actitud de los padres
La actitud de los padres
La actitud con el niño
¿Calidad y cantidad?
Instrucciones
Instrucciones
¿Hay que comer de todo?
Capítulo 4. ¿Qué hago si mi hijo no come?
La mejor herramienta: la prevención
Cómo crear el hábito de alimentación
En el mismo momento
En el mismo lugar
De la misma manera
Cómo crear el hábito de alimentación
En el mismo momento
En el mismo lugar
De la misma manera
Dificultades con la comida
Qué hago cuando…
… Llega el momento de introducir sólidos en la dieta de mi hijo
… Mi hijo sigue sin masticar
… No quiere dejar el biberón
… Mi hijo sólo come algunos alimentos
… Se producen situaciones de estrés y deja de comer
… Mi hijo tarda mucho en comer
… Aplico estos métodos y se queda sin comer
… Mi hijo es obeso
… Llega el momento de introducir sólidos en la dieta de mi hijo
… Mi hijo sigue sin masticar
… No quiere dejar el biberón
… Mi hijo sólo come algunos alimentos
… Se producen situaciones de estrés y deja de comer
… Mi hijo tarda mucho en comer
… Aplico estos métodos y se queda sin comer
… Mi hijo es obeso
Hasta los 8 años
Niños con más de 8 años
Plan de comidas
Aprende a comer menos
Control del peso sí, pero sin obsesionarse
¡Adiós a las dietas!
Tener un menú familiar y respetarlo
Redefinir los caprichos a la hora de comer
Plan de comidas
Aprende a comer menos
Control del peso sí, pero sin obsesionarse
¡Adiós a las dietas!
Tener un menú familiar y respetarlo
Redefinir los caprichos a la hora de comer
Las buenas maneras, enemigas de la obesidad
… A mi hijo le da asco todo y se provoca arcadas o vómitos
… Mi hijo hace bolas con la comida
… Mi hijo tiene que empezar a comer solo
… Mi hijo se levanta constantemente de la mesa
… Mi hijo tiene «miedo» a comer
… Mi hijo pica y pica entre comidas
… Mi hijo come con la televisión
… Papá o mamá no comen
… Mi hijo come en el colegio pero en casa no
… Aparecen rachas de inapetencia
… Los abuelos no hacen lo mismo en las comidas
… Mi hijo me controla mediante la comida
… Sólo uno de los padres aplica estrategias
… Le comparo con otros
… Lo he intentado todo y sigue sin comer
… Le doy vitaminas y suplementos alimentarios
… Realizo acciones que le aproximan a la comida
… A mi hijo le da asco todo y se provoca arcadas o vómitos
… Mi hijo hace bolas con la comida
… Mi hijo tiene que empezar a comer solo
… Mi hijo se levanta constantemente de la mesa
… Mi hijo tiene «miedo» a comer
… Mi hijo pica y pica entre comidas
… Mi hijo come con la televisión
… Papá o mamá no comen
… Mi hijo come en el colegio pero en casa no
… Aparecen rachas de inapetencia
… Los abuelos no hacen lo mismo en las comidas
… Mi hijo me controla mediante la comida
… Sólo uno de los padres aplica estrategias
… Le comparo con otros
… Lo he intentado todo y sigue sin comer
… Le doy vitaminas y suplementos alimentarios
… Realizo acciones que le aproximan a la comida
A modo de resumen. Las diez claves que te ayudarán a poner fin a los problemas de alimentación de tu hijo
Epílogo
Agradecimientos
Notas
Biografía de Rocío Ramos-Paúl Salto
Biografía de Luis Torres Cardona
Créditos
Grupo Santillana
A nuestras familias,
con las que nos solemos reunir
en torno a una mesa.
Prólogo
«Sólo quiero poder comer tranquilamente y en familia», es uno de los anhelos que más escuchamos en consulta.
Comer es un acto fisiológico y necesario para vivir y desarrollarse de manera saludable. Pero el hábito de la alimentación va más allá porque en él juegan un papel importantísimo los factores emocionales y porque permite el desarrollo de capacidades en el niño de una manera distendida y casi lúdica.
Todos en mayor o menor medida tenemos recuerdos en torno a la mesa: comíamos en casa de los abuelos los domingos, nos juntábamos a comer toda la familia en casa de los tíos. Recordamos cómo mamá nos hacía nuestro plato preferido el día de nuestro cumpleaños, o cómo sabía de bien la chocolatina que nos daban como premio por nuestro comportamiento al final del día. «Llámame y comemos juntos», le decimos a los amigos que hace mucho que no vemos y luego alargamos la sobremesa, elegimos el restaurante porque la carta nos proporciona alimentos placenteros para nuestros sentidos, quedamos a comer cuando hay que cerrar un gran negocio.
En torno a la mesa recibimos grandes noticias y las celebramos, en torno a la mesa se reúne la familia a diario, en torno a la mesa disfrutamos de la compañía de otros. Por eso, cuando la comida se convierte en un martirio, nos preocupamos y hacemos todo lo posible por volver a vivir esas experiencias.
Este libro no está pensado sólo para padres de niños especialmente difíciles o que se encuentren con dificultades en el proceso de enseñar el hábito de la alimentación a sus hijos, sino para entender la relación de los niños con la alimentación y acompañarlos en las etapas que pasan y conseguir que el anuncio de la hora de la comida sea sinónimo de un buen rato en familia. Queremos que entiendas lo que le pasa a tu hijo y puedas cubrir las necesidades de cada momento mientras disfrutas al ver cómo las supera y de qué manera crece sano y feliz.
Con este libro podrás evaluar e identificar cuándo y cómo se inicia un mal hábito, qué hacer para solucionarlo o cómo prevenirlo. En otros momentos descubrirás que las rutinas que llevas a cabo en casa tienen sentido y por qué tienes que esforzarte en mantenerlas.
Encontrarás entre las páginas de Mi hijo no come un alegato en favor de la recuperación de costumbres —hábitos decimos nosotros— porque el momento actual exige que busquemos la forma de encontrarnos toda la familia y, como todos tenemos que comer, parece razonable generar en torno a la mesa nuestro «tiempo de calidad familiar» y de paso hacer que nuestros hijos tengan de adultos los mismos buenos recuerdos que tenemos nosotros de las comidas en familia.
Tampoco está de más que lean el libro aquellos que piensan que el tiempo todo lo resuelve sin tener que intervenir. Porque la «no conducta» trae consecuencias similares en educación a la «conducta inadecuada». Detrás de esta filosofía encontramos argumentos del tipo «al final, de adultos todos comen» y no les falta razón, pero como irás descubriendo a medida que avances en la lectura para nosotros cómo se come es igual de importante que qué se come.
Pudiera parecer al leer estas páginas que hay una excesiva firmeza en lo que te pedimos pero si lees todo el contenido descubrirás
