Cole de locos 5 - Aventuras locas en carnaval

Dashiell Fernández Pena

Fragmento

cap

29804.jpg

¿Qué tienen en común la luna, un fantasma, un pollo, una macedonia de frutas y un robot?

¡Pues que todos ellos se encontraban en el despacho de Victoria, la directora del Cole de locos, discutiendo a grito pelado!

CL5-1.tif

—Nunca debimos secuestrar a Don Carnal —dijo el pollo, hecho un manojo de nervios—. Esa ha sido la peor idea en la triste y larga historia de las malas ideas.

—¡Pero si se te ocurrió a ti! —contestó la luna, indignada.

—Yo no puedo olvidar el accidente... —exclamó el fantasma, poniendo voz lastimera—. ¡Es como si volviese a verlo cada vez que cierro los ojos!

—A mí me parece que lo que hicimos después de eso también nos va a traer problemas... —opinó el robot, muy serio.

—Por cierto, ¿creéis que nos dará tiempo a llegar al baile? —preguntó la macedonia, mientras hincaba el diente a uno de sus propios plátanos.

En realidad, estos extraños personajes eran los miembros de la pandilla de los locos, el grupito más terrible de todo 2.º (¡puede que hasta de todo el colegio!). Iban disfrazados, pero sus disfraces eran muy muy raros. Estaba claro que no los habían sacado de una tienda de disfraces, ¡nadie en su sano juicio habría pagado para ponerse aquello!

Victoria entró en el despacho en mitad de la discusión de los chicos y no se sorprendió demasiado al verlos. Ya fuese por alguna trastada o por algún plan absurdo, los locos terminaban allí semana sí, semana también. Aunque las pintas que llevaban hoy eran demasiado y no pudo evitar mirarlos de arriba abajo.

CL5-2.tif

—Caray, Victoria, ¡bonito disfraz el suyo! —dijo Lucas, el pollo gigante, intentando hacerle la pelota—. Déjeme que lo adivine, ha venido de... ¿abuela cascarrabias?, ¿oficinista aburrida?, ¿señorona sosainas?

—No he venido disfrazada, Lucas —contestó Victoria, dedicándole una mirada poco amistosa.

Lucas puso cara de «tierra trágame», pero siguió hablando:

—Se preguntará por qué estamos aquí. Todo ha sido culpa del concurso de fotografía de carnaval. Ahora mismo se lo explico...

—No te olvides de explicarle ya sabes qué plan para hacerse con ya sabes qué muñeco —intervino Carlos, el fantasma.

—... Y ya que estamos, lo del maniquí y el cambiazo... —añadió Claudia, que llevaba puesto un extravagante disfraz de luna.

—... Y puestos a confesar, también lo que hicimos después. Ya sabéis, lo de los disfraces... —siguió Isa, mientras intentaba que su disfraz de robot no se cayera a pedazos.

—... Pero no te enrolles mucho, ¿eh? —concluyó Asim, la macedonia humana—. ¡Quiero llegar al baile!

Solo hicieron falta un par de segundos para que los locos volvieran a ponerse a hablar todos a la vez y a interrumpirse los unos a los otros.

—No entiendo ni una palabra —dijo Victoria—. Pero si me lo explic

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tu lista de deseos