El caso del youtuber tropical (Serie Perrock Holmes 6)

Isaac Palmiola

Fragmento

cap

20938.jpg

Es un genio de la informática y la tecnología. Usa tabletas, ordenadores y móviles con la misma facilidad con la que se hurga la nariz. Para él, la bruja de su medio hermana es peor que un grano en el culo.

20938.jpg

No se arruga ante nada. Dice lo que piensa sin cortarse un pelo y es tan convincente que podría venderle una nevera a un esquimal. Adora los libros de misterio y le apasionan los casos peligrosos.

20938.jpg

Los osos perezosos parecen hiperactivos al lado de este gato gordinflón. Gatson nació cansado y no suele moverse mucho a menos que le ofrezcan comida de la buena (pienso no, gracias). Sus grandes pasiones son comer y dormir, pero aunque parezca mentira, a veces se le da bien investigar. Es capaz de hablar con Perrock y sus amos, y tiene una imaginación muy retorcida para gastar bromas.

20938.jpg

Es capaz de comunicarse con sus amos y detectar sentimientos en los humanos, algo que lo convierte en uno de los investigadores más eminentes del mundo. Travieso —casi gamberro—, es un ligón pese a ser tan pequeñito. Su mayor debilidad son las perras altas, a las que trata de seducir sin excepción.

cap-1

imagen

Faltaban un par de minutos para que Animal Salvaje colgara un nuevo vídeo en el canal, y nuestros amigos estaban ansiosos por poder visionarlo.

Perrock, fan número 1 de los contenidos de Animal Salvaje, se había instalado en un lugar perfecto del sofá. Tenía la pantalla del televisor justo delante y su cojín favorito debajo de la tripa. El único problema era Doctor Gatson, que seguía empeñado en afilarse las uñas con la tapicería del sofá.

—¿Puedes parar con el ruidito? —ladró.

—¿Qué ruido? —repuso Gatson, y siguió a lo suyo.

Perrock decidió dejarlo por imposible.

—Supongo que el vídeo de hoy será impresionante —les dijo a Julia y a Diego, ignorando al gato por completo—. Hace ya quince días que Animal Salvaje no cuelga nada...

Era cierto. Animal Salvaje colgaba un vídeo cada jueves puntualmente a las siete de la tarde y, tras saltarse el de la semana anterior, tuvo a todos sus seguidores en ascuas durante dos semanas eternas, de ahí que esta vez Diego, Julia, Perrock e incluso Doctor Gatson a su manera esperaran algo muy especial. Lo que más molaba de sus presentaciones era que el youtuber comentaba sus viajes a lugares exóticos, donde llevaba a cabo retos disparatados y peligrosos a partes iguales. Entre otras locuras, se había bañado en un río infestado de pirañas, montado a lomos de un rinoceronte, escalado una cima altísima para dar de comer a un águila real y hasta se había bañado desnudo en la gélida Patagonia para hacerse amigo de los pingüinos. Estaba tan pirado que ya había sufrido la mordedura de un caimán, los efectos del veneno de una cobra y el zarpazo de un oso, pero Animal Salvaje no se rendía y seguía compartiendo con sus seguidores sus vídeos en YouTube.

En aquel preciso instante el nuevo vídeo de Animal Salvaje apareció colgado en la red.

—¡PONLO! ¡PONLO! —gritó Julia, ansiosa.

Diego no se hizo de rogar y puso el vídeo.

Animal Salvaje era un joven de unos veinte años, alto, fuerte y con rastas, pero esta vez en su vídeo aparecía una abuela con la cara llena de arrugas y con el pelo, completamente blanco, recogido en un moño. La anciana parecía confundida, como si no supiera utilizar la webcam.

—¡POBRE ANIMAL SALVAJE! —dijo Diego llevándose las manos a la cabeza—. ¡MIRAD LO QUE LE HA PASADO!

—PERO ¿TÚ ERES TONTO, ERES TONTO O ES QUE ERES TONTO? —contestó Julia, flipando—. ESA NO ES ANIMAL SALVAJE.

—Y quién es si no, ¿eh? ¿Su abuela? ¿No sabes que a la gente que pasa mucho miedo se le vuelve el pelo blanco, listilla? —insistió él.

—Claro, te dan un susto y primero se te pone el pelo blanco, luego se te arruga la piel como si hubieras estado treinta horas en la bañera y, finalmente, te pones a pellizcar las mejillas de todos los niños que hay a tu alrededor. Todo el mundo sabe que en las películas de terror la gente sale del cine convertida en abuela. —Cuando Julia se ponía irónica, se ponía irónica.

imagen

Diego protestó negando con la cabeza, convencido de que él tenía razón, hasta que, por fin, la anciana, confundida, empezó a hablar.

«¿Me oís? Esto... Buenas tardes, supongo que HASTA EL MÁS TONTO DE TODOS VOSOTROS YA SE HABRÁ DADO CUENTA DE QUE NO SOY ANIMAL SALVAJE...»

imagen

—El más tonto, no —dijo Julia.

Diego gruñó malhumorado hasta que la abuelita se dispuso a hablar de nuevo y entonces decidió guardar silencio.

«SOY LA ABUELA DE PAQUITO, AL QUE TODOS VOSOTROS CONOCÉIS COMO ”ANIMAL SALVAJE”. —Así se presentaba—. Como sus padres son fotógrafos y viajan tanto, soy yo la que se ocupa de él... Ya os podéis imaginar que mi vida es un sufrimiento constante, porque, claro, todas las abuelas se preocupan por sus nietos, pero es que mi Paquito tiene mucha tela. Ya se lo decía yo a sus padres: “Tenéis que pasar más tiempo con el niño, que esta mañana me lo he encontrado hablándoles a las hormigas”, pero A LOS VIEJOS NUNCA NADIE NOS HACE CASO. ES UNA VERGÜENZA.»

La anciana dejó de hablar durante unos instantes y luego prosiguió:

«Pero a lo que iba, que a mi Paquito le encantan los animales, pero nunca se conforma con un perrito o un gatito, no. Él siempre busca los más salvajes y peligrosos, los que tienen veneno, zarpas mortales o dentaduras afiladas... Ya me he hecho a la idea de que mi nieto es así, pero esta vez estoy muy preocupada, más preocupada de lo normal. Paquito me llama cada noche y me manda mensajes por “GUASAP”, pero YA HACE DÍAS QUE NO TENGO NOTICIAS DE ÉL. Lo único que sé es que salió para hacer uno de esos reportajes suyos y que no da señales de vida... —La abuela de Animal Salvaje se enjugó un par de lagrimones que brotaban de sus ojos. Sacó un pañuelo arrugado del interior de la manga y se sonó la nariz con fuerza—. Por eso quería pediros a todos vosotros, que sois sus fans, que si lo encontráis o sabéis algo de él, por favor, ME AVISÉIS ENSEGUIDA. Os mando un fuerte abrazo.»

Entonces el vídeo se cortó bruscamente. Estaba claro que la mujer no tenía mucha idea de editar vídeos.

—¿No salen animales esta semana? A mí me gustan especialmente los vídeos esos en los que salen gatos bien alimentados.

Gatson se refería a los tigres. En las últimas semanas sostenía la teoría de que si un gato comía mucho se acababa transformando en tigre.

—Ojalá sonara el teléfono del Mystery Club y nos encargaran el caso —deseó Diego.

—Ojalá —añadió Julia, tan consternada que se había olvidado de llevar la contraria a su

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tus libros guardados