La alocada mudanza de Simón (Huellitas por la casa 1)

Fragmento

La alocada mudanza de Simón

Estaba al sol, calentito como un campeón dentro de un bolso que encontré tirado por ahí y de repente… ¿QUÉ ES LO QUE OCURRE? CREO QUE ME QUEDÉ DORMIDO. ¿ESTARÉ SOÑANDO? Me tengo que calmar, respirar hondo.

¿Por qué justo a mí me tocó ser un gato que sufre de los nervios? Necesito mi música de relajación y mi mantita de lana, pero acá no hay nada.

Vamos con calma. A ver… lo último que recuerdo es que me había ido al jardín porque las humanas más chicas de la casa no estaban y a las humanas grandes se les había ocurrido cambiar los muebles de lugar, esas cosas raras que hacen cuando están aburridas. Además, se habían puesto a hablar casi a los gritos, a mí no me gusta nada cuando la gente levanta la voz, y ya me empezaba a poner nervioso. Después, encontré el bolso abierto de par en par. A MÍ ME ENCANTAN LOS BOLSOS DE TELA BRILLOSA. Olfatee su aroma (estaba nuevo), le di algunos rasguños para descargar tensiones y aproveché para meterme adentro y, de paso, esconderme.

Recuerdo que intenté calmar mi nerviosismo y disfrutar los rayos del sol que llegaban a mi guarida, tras el almuerzo suculento que me había engullido. Ahora que lo pienso, fue raro que mis humanas me dieran esa enorme lata de atún, eso solo sucede en ocasiones especiales, como después de

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tu lista de deseos