“La guerra entre los sexos es histórica, pero muy pocos de los incontables métodos para generar paz, realmente funcionan. El autor de Cómo piensan los hombres, ofrece a las mujeres el código del pensamiento masculino que, de ser aceptado, podría dar fin a esta guerra. Fácil de leer, práctico e ingenioso: les recomiendo este libro a todas las mujeres que quieran entender a los hombres, y a todos los hombres a los que les agradaría entenderse mejor a sí mismos.”
Harville Hendrix, PhD, autor de Getting the Love You Want, y coautor de Haz más facil tu matrimonio.
“El libro de Shawn Smith no solamente es notable por su útil contenido, sino también por la forma en que el autor abre su corazón y su mente para convertirse en un auténtico e íntimo embajador de los buenos hombres a los que representa. Con cada capítulo construye, de una manera amable pero firme, sus premisas básicas: las mujeres pueden apropiarse de las herramientas necesarias para obtener más de lo que necesitan de sus hombres; si las mujeres dejaran de esperar que los hombres sean como ellas, amarlos resultará relativamente sencillo; y, las mujeres y los hombres necesitan de las contribuciones esenciales de ambos para generar la plenitud que los dos sexos merecen. Gracias a una original mezcla de investigación profunda, humor, y una fuerte convicción en las cosas en las que cree, Smith logra contarnos su historia y cautivar nuestra atención.”
Randi Gunther, PhD, autor de Relationship Saboteurs.
“Siempre hemos sabido que los hombres y las mujeres piensan de manera distinta, pero ahora esta diferencia sale a la luz en una guía edificante y fácil de leer, que sirve para entender la forma en que realmente funciona la mente masculina. Smith ha dado a las mujeres la clave para saber cómo conocer a fondo al hombre que aman, y cómo amarlo más.”
Barton Goldsmith, PhD, autor de Sé una pareja feliz.
“Shawn Smith escribió un sólido manual para las mujeres modernas que no recibieron educación sobre las diferencias de género. Cómo piensan los hombres utiliza un enfoque amable para ayudar a las mujeres a entender lo que mueve a los varones, lo que, a su vez, les ayudará a encontrar el amor que buscan.”
Suzanne Venker, autora y crítica de la cultura.
“El libro de Shawn Smith ofrece un maravilloso servicio porque ayuda a las mujeres a entender a los hombres. El autor enlaza investigación, experiencia clínica y experiencia personal, de una manera clara y accesible. Recomiendo este libro tanto a clientes como a estudiantes; en él, Smith fue capaz de destacar la influencia del género sin recurrir a estereotipos ni ser simplista. Nos muestra cómo evitar la trampa del resentimiento —proveniente de la falta de entendimiento—, y ofrece ejemplos profundos y prácticos que pueden mejorar las relaciones.”
Shelly Smith-Acuña, PhD, autora de Systems Theory in Action, y decana de la escuela de psicología profesional de la Universidad de Denver.
“No puedo recordar un libro de autoayuda que haya disfrutado tanto como éste. Es muy raro encontrar uno que, además de tener bases científicas y ser increíblemente práctico, esté lleno de humor. De él se desbordan fascinantes reflexiones sobre la psicología masculina, y provee un camino honesto, realista y eficaz para mejorar y enriquecer tus relaciones más cercanas.”
Russ Harris, autor de The Happiness Trap.
“Shawn Smith no se disculpa por los rasgos masculinos ni trata de cambiarlos; prefiere revelar su significado a las mujeres que desean una mejor relación con un hombre. Este libro ofrece a las lectoras un paseo por la mente masculina y ayuda a entender cómo ser más empáticas y conectarse mejor con el hombre que aman. Cómo piensan los hombres enseña que el comportamiento y el amor masculinos, no son mejores ni peores, sólo distintos; pero lo que hace de esta guía una joya, es la forma en que reconoce y señala dichas diferencias.”
Helen Smith, PhD, autora de Men on Strike: Why Men Are Boycotting Marriage, Fatherhood, and the American Dream —and Why It Matters; psicóloga forense en Knoxville, Tennessee.
“Smith es un escritor inteligente que explica los misterios de la mente masculina con sagacidad, compasión y humor. Su libro tiene un sólido respaldo de investigación; y es una cautivante guía que, además, ofrece una mejor comprensión de los hombres, con el objetivo de fomentar mejores relaciones. Es una lectura obligada para todas las mujeres.”
Michelle Skeen, PsyD, anfitriona de programas de radio y autora de The Critical Partner.
“¡Una lectura absolutamente disfrutable! Este libro es una guía fácil y práctica para quienes deseen entender aspectos clave de la mente masculina. Contiene información relevante, interesantes casos médicos y sugerencias fáciles de seguir, que permitirán a las lectoras hacer que los hombres sean más accesibles en las relaciones románticas. Este libro explica por qué los hombres anhelan ser eficaces, así como la razón por la que difieren de las mujeres en lo concerniente a la resolución de problemas, la forma de escuchar, y su necesidad de sentirse apreciados. También señala patrones masculinos comunes como el ‘hueco del silencio’, y ofrece sugerencias para lograr que los hombres estén más presentes y se involucren más. Leer este libro te brindará una nueva perspectiva sobre el hombre de tu vida.”
John Aiken, psicólogo de relaciones, anfitrión de programas televisivos y autor de best-sellers.
“Si no entiendes lo que sucede cuando intentas comunicarte con tu hombre, ésta es la guía perfecta para ti. Smith ofrece una comprensión increíblemente clara de la desvinculación que afecta a tantas relaciones. En un lenguaje accesible, presenta estrategias sólidas y positivas para ayudar a las parejas en problemas. ¡Este libro es un recurso invaluable!”
Carolyn Daitch, PhD, autora de Anxious in Love.
“A primera vista, Cómo piensan los hombres parece una versión del siglo XXI del clásico de John Gray Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Sin embargo, en lugar de enfocarse en lo peor del sexo masculino, Shawn Smith escribe sobre los que llama ‘hombres buenos’. Soy un terapeuta que promueve las relaciones con funcionamiento seguro y, en lo personal, me parece que su premisa es refrescante: sí hay hombres capaces y dispuestos a amar y comprometerse en sus relaciones. Los lectores de ambos sexos descubrirán que este libro ofrece una nueva visión de muchos antiguos dilemas acerca del vínculo en la pareja.”
Stan Tatkin, PsyD, MFT.
Nota del editor
Esta publicación fue creada para ofrecer información precisa y profesional respecto al tema que aborda. Se vende bajo el entendimiento de que el editor no trata de ofrecer servicios psicológicos, financieros, legales ni profesionales de ningún otro tipo. Si se requiere de ayuda o asesoría profesional, deberán solicitarse los servicios de un experto competente.
Índice
Portadilla
Nota del editor
Agradecimientos
Introducción
Parte 1. Un día en la vida de una mente masculina
1. Lo más importante para los hombres
“Soy mis responsabilidades”
Cómo llamarle al problema
“Soy mi estatus”
La importancia de ser eficaz
Todo tiene que ver contigo
2. Cómo ven los hombres a las mujeres
¿Puede el silencio ser un intento por ser eficaz?
Sí, queremos dormir con ustedes, pero…
La regla del estoicismo
Por qué necesitamos impresionarte
Hacemos lo que creemos que quieres
Negocios riesgosos
Nuestro amor es distinto al de ustedes
3. El cambio de expectativas
De Chico malo a Chico casadero
El sexo y la soltera prehistórica
Un salto de varios milenios en cámara rápida
“Él no era así cuando lo conocí”
Cambio de expectativa 1:
"No es el mismo hombre con el que me casé"
Cambio de expectativa 2:
"Cuando hacía eso antes, solía ser lindo"
¿Con qué batallan los hombres?
Parte 2. Por qué a veces los hombres no actúan de manera lógica
4. A veces el sistema masculino es el más útil
¿Por qué los hombres resuelven los problemas con tanto arrojo?
La ingeniería masculina
La resolución masculina de los problemas es un proceso introspectivo
Por qué los hombres necesitan tantos halagos
5. A veces el sistema masculino es el menos útil
Por qué los hombres siguen hundiéndose más y más
Educación emocional masculina
Se necesitan dos
El hueco del silencio
Se supone que los hombres no hablamos
Sentimos que no podemos ganar
Nos enojamos
Nos duele discutir contigo
La historia es lo que nos impulsa
Resolución de problemas vs. Comportamiento problemático
6. La palabra que inicia con “A”
Una palabra intimidante
Razones para no aceptar los rasgos masculinos
La aceptación significa que el verdadero problema no será solucionado
El maltrato podría intensificarse
La aceptación significa renunciar a tu versión de lo que está mal
Cabida para los errores
¿Deberías cambiar tú o debería cambiar él?
Aceptación del otro lado de la moneda
Parte 3. Como hablar “hombrés”
7. Rompe el patrón, no al hombre
Identifica el patrón
Cómo darle una manera de ganar
Modifica el patrón
Tan difícil como el 1-2-3
¿Qué sucede si él no te sigue el paso?
8. Tras bambalinas
La metáfora del escenario
La pérdida del enfoque
Cómo ayudar
Cinco maneras de mantener sus sentimientos ocultos
Viajes en el tiempo
No perdonarlo
Castigarlo por hablar
Esperar que lea tu mente
Evitar soluciones
Ocho pasos para conseguir tu pase tras bambalinas
Permítele complacerte
Hazle pequeños favores
Acepta la sencillez
Sé específica al expresar tus necesidades
Toma en cuenta sus acciones tanto como sus palabras
Diviértete
Comprende su silencio
Participa en la intimidad
Ayúdale a tu pareja a comunicarse
9. Arena movediza en la relación
Cómo evitar o escapar de la arena movediza en una relación
Si existe un problema, ponle nombre
Sé el tipo de persona con la que le gusta estar a tu pareja
La importancia del respeto
Los riesgos del respeto
Responde a las reacciones emocionales básicas
Diseña una salida de emergencia para escapar del patrón
Acepta las ofrendas de paz
No asumas que él entiende
Reconstruye la intimidad
Busca terapia de pareja
¿Qué pasa con Nancy y Eric?
10. Aspectos positivos que los hombres aportan a la relación
Qué hace que los hombres buenos sean eficientes en las relaciones
Protección emocional
Perdón y olvido
La alegría de la simplicidad
Estoicismo útil
Enfoque en los objetivos
Espíritu lúdico
Lo mejor de dos mundos
Epílogo
Referencias
Acerca del autor
Créditos
Agradecimientos
Estas pocas palabras no son suficientes para agradecer toda la ayuda y apoyo que la gente me ha brindado para la realización de este libro. Mi agradecimiento eterno para Melissa Kirk y todos los maravillosos profesionales de New Harbinger por darle vida al volumen, y a Jasmine Star por su impecable trabajo editorial. A los cientos de hombres y mujeres que compartieron de manera anónima sus ideas conforme el libro tomaba forma: gracias por su sabiduría. Un agradecimiento especial a los amigos que soportaron el primer borrador y me dieron sus invaluables opiniones: Russ Harris, Veronica Hoegler, Jonathan Lipson, Stephanie Marsh, Michelle Skeen y Valerie Wickwar-Svoboda. Y, principalmente, todo mi amor y gratitud a Tracy y a Jordan: sin ustedes, mi vida y mi trabajo no tendrían sentido.
Introducción
Conocí a un hombre —llamémoslo Mike—, que provocó a su esposa un gran desasosiego sin querer. Tenía buenas intenciones, pero a veces las buenas intenciones traen malos resultados.
El problema comenzó un martes por la tarde, cuando Mike se enteró de que su jefe despediría a algunos de sus empleados en poco tiempo. Como él era uno de los nuevos, de inmediato se preocupó y dio por hecho que su puesto estaba en peligro. Le contó a un amigo lo que pasaba pero, fuera de eso, se guardó sus preocupaciones y ni siquiera le mencionó sus temores a Amy, su esposa. Sólo empezó a buscar un nuevo empleo con la esperanza de encontrar algo antes de perder el actual porque quería evitarle a Amy la preocupación de pensar de dónde sacarían ingresos para vivir.
Seguramente ya imaginaste lo que sucedió. Mike perdió el empleo y se lo ocultó a Amy, así que, mientras ella creía que estaba trabajando, él, de hecho, estaba buscando un empleo. Ah, y también comenzó a pasar buena parte del día ahogando sus penas en bares.
Amy sospechó que había un problema porque su esposo lucía preocupado; además, empezó a notar su aliento alcohólico entre semana. Finalmente, tras recibir una advertencia sobre la falta de pago de su mensualidad del auto, lo presionó para que respondiera algunas preguntas.
Y sólo entonces Mike admitió lo que sucedía. Llevaba semanas sin recibir su cheque de nómina y empezaba a retrasarse en los pagos de facturas pendientes. Naturalmente, Amy se enojó muchísimo, mas no por las razones que Mike esperaba o alcanzaba a comprender. Él se había enfocado en mantenerse a flote en el aspecto financiero y en proteger a Amy de la ansiedad; ella, en cambio, estaba preocupada por la relación.
Desde la perspectiva de Amy, el problema económico era temporal pero la relación era irremplazable. Mike debió confiar en ella lo suficiente para contarle lo que sucedía. Además, le dijo, si él le hubiera advertido lo que pasaba, ella habría podido ayudar con facilidad a enfrentar el descalabro económico. Mike se justificó diciendo que sólo trató de ser un buen proveedor.
Esa noche, antes de terminar la conversación, Mike salió de casa con un gran estruendo. Parecía enojado pero, en el fondo —y por razones que en ese momento no podía articular—, más bien se sentía herido.
Esta situación puede provocar la ruptura de una relación, pero no te preocupes por Mike y Amy porque, afortunadamente, su historia tuvo un final feliz que te contaré más adelante.
Un libro sobre Hombres buenos
¿Qué provoca que, en cuanto surge un problema, un hombre bien intencionado como Mike se desvincule de la relación en lugar de acercarse a su pareja para pedirle ayuda? Y ya entrados en el tema, ¿qué obliga a los hombres a ser tan competitivos entre sí?; ¿a ridiculizarse a sí mismos para impresionar a las mujeres?; ¿a transformarse, después de algunos años de matrimonio, en papas deprimidas y arraigadas al sofá?; ¿a hacer cualquiera de esas otras cosas inexplicables en las relaciones?; ¿qué diablos pasa en la mente masculina?
Este libro es para cualquier mujer interesada en saber cómo operan los hombres en las relaciones. Si estás leyéndolo, lo más probable es que lo hagas con un hombre en particular en mente, un hombre al que te gustaría entender más. Y quizá te preguntes si esta información te resultará útil y de verdad te ayudará a mejorar tu relación.
Ahora bien, un libro de este tipo tiene un problema inherente: el hombre en el que piensas es un individuo único, no un promedio estadístico; por eso, lo que haces es un poco como comprar un libro llamado Cómo funcionan los automóviles, para darle mantenimiento a un Lamborghini Miura 1972.
Bien, de acuerdo, tal vez tu hombre no sea tan acelerado, pero creo que me entiendes (y si puedes identificar un Miura entre varios autos, ¡mis respetos!). Lo que quiero decir es que el hombre en quien piensas es un individuo, y lo que yo te ofrezco son generalizaciones.
Las generalizaciones son desagradables, y con razón. Mientras escribía el libro, cientos de hombres y mujeres participaron en una encuesta en que les pedí compartir sus pensamientos y me dijeran a qué sexo pertenecían. Algunos se sintieron obligados a empezar sus respuestas con la frase: “No me gusta generalizar, pero…” Y debes saber que es muy sabio titubear en este sentido porque, en las relaciones, lo particular es más importante que lo general. No sé, imagina a una mujer que le dice a su esposo: “Cariño, no entiendo por qué tienes problemas con la disfunción eréctil si la mayoría de los hombres no pasa por esto.”
¿Se te ocurre otra manera más eficaz para agravar la situación? A mí no. Ése es el problema con las generalizaciones, que como no aplican con precisión en cada individuo, pueden empeorar las cosas. Por esta razón, lo plural en un libro como éste importa mucho menos que los rasgos individuales. A la mayoría de los hombres le encantan los automóviles, pero si a tu hombre no, entonces el dato resulta irrelevante.
Hay, sin embargo, algunas generalizaciones válidas y útiles. Los hombres y las mujeres, por ejemplo, poseen distintos niveles de andrógenos (que con frecuencia se llaman hormonas masculinas). Estos niveles hormonales afectan aspectos como aptitudes mecánicas, estado de ánimo, eficacia cardiovascular, velocidad, resistencia, masa muscular, agresividad y tendencia a rascarse en público. Aunque esto no significa que no haya mujeres más fuertes que algunos hombres, sí contradice la noción hippy de la década de los sesenta que sugería que los cerebros de los hombres y las mujeres eran idénticos.
Esto me lleva a la segunda razón del por qué las generalizaciones pueden resultar desagradables: aceptar diferencias trae consigo el temor de que un género sea superior al otro. Me parece que es una de las razones por las que tanta gente respalda la antigua idea de que hombres y mujeres son idénticos en esencia. Aunque, si los hombres son más fuertes, tal vez eso signifique que son mejores; y si las mujeres son más empáticas, quizá signifique que son superiores a los hombres.
Pero en este libro las cosas no son así. Me parece que es mucho más preciso y útil pensar que hombres y mujeres son diferentes pero iguales, y poseen fortalezas y debilidades que se complementan de una manera maravillosa y perfecta.
Ésta es mi postura, y también lo es de la psicología evolutiva: los cuerpos masculino y femenino son casi idénticos, excepto por las diferencias que surgieron a partir de sus distintas tareas reproductivas. Sucede lo mismo con nuestras mentes; son iguales en esencia pero difieren debido a nuestras tareas reproductivas, capacidades físicas, y a la necesidad de ambos géneros de relacionarse entre sí. No mejores ni peores, sólo diferentes.
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