INTRODUCCIÓN
Los estudios sobre el departamento de Antioquia se han venido convirtiendo en temas de interés creciente para investigadores en historia, economía, política, antropología, sociología, etnografía, literatura y geografía, y por ello es frecuente encontrar publicaciones y trabajos elaborados en centros de investigación y grupos de profesores y estudiantes dedicados a esos análisis regionales. Estas investigaciones sobre la región, adelantadas en universidades de Medellín, Bogotá, Cali, Barranquilla y algunas del exterior, han permitido ampliar las perspectivas, promover la formulación de hipótesis e incorporar nuevos conocimientos.
La región antioqueña, cuyas élites patronales se estudian en este trabajo, está localizada en Colombia, país situado al noroeste de América Latina, con una superficie de 1.141.748 km² y 42,9 millones de habitantes.1 Cerca del 73% de la población reside en ciudades de importancia tanto por su tamaño como por su actividad económica. Colombia tiene 1.600 km de costa sobre el mar Caribe y 1.300 km sobre el océano Pacífico, está atravesada por tres cadenas montañosas y posee una amplia gama de climas y recursos naturales y geológicos que conforman el 12% de la biodiversidad mundial. Además del territorio continental, el país tiene varias islas, entre las cuales se destacan el archipiélago de San Andrés y Providencia en el mar Caribe, y Gorgona, Gorgonilla y Malpelo en el océano Pacífico. Sus coordenadas extremas son: 12° 30´40˝ norte, 4° 13´30˝ sur, 66° 50´54˝ este y 79° 01´23˝ oeste.
Desde el punto de vista político, la democracia colombiana ha sido estable y cuenta con instituciones sólidas, que no alcanzan, sin embargo, a estar presentes en la totalidad del territorio nacional. La tasa de educación muestra ciertos progresos, pero varios sectores de la población permanecen todavía por fuera del sistema educativo. Las regiones colombianas han sido fortalecidas mediante el aseguramiento de su autonomía política, fiscal y administrativa.
La economía colombiana ha sido sólida y equilibrada, y nunca ha tenido problemas para atender sus deudas externas e internas, como sí ocurrió en la mayoría de los países latinoamericanos, especialmente durante la llamada “década perdida” de los ochenta. Desde 1970 su crecimiento económico ha sido superior al de las otras naciones de la región, lo cual ha generado progreso en el nivel de vida colectivo, sin que por ello se haya podido resolver el problema de concentración de la riqueza y los altos niveles de pobreza que afectan a la sociedad. Con un PIB de 1.780 euros por habitante en 2004, Colombia se sitúa, en términos de riqueza, en la media latinoamericana. El problema de la pobreza2en Colombia es tan serio, que en ese mismo año 7,5 millones de colombianos vivían en el nivel de indigencia, equivalentes al 17,4% de la población total y 53,8% dentro del nivel de pobreza2. El índice de Gini, que mide la desigualdad, señalaba en 2004 el 57,9, muy semejante al 57,6 de Chile, y un poco mejor que el 59,3 de Brasil.
El crecimiento económico colombiano ha estado afectado por el conflicto armado interno, pues el Estado tiene que destinar una parte importante del PIB (5,3%) a gastos de seguridad, lo cual afecta la inversión social y de producción, y esto a su vez afecta el crecimiento económico, la generación de empleo y el mejoramiento social.
Se han hecho valiosos aportes al conocimiento de Antioquia, entre los que pueden citarse los realizados por Víctor Álvarez, Jesús M. Álvarez, Luz G. Arango, Mariano Arango, Fabio Botero, Fernando Botero H., María M. Botero, Roger Brew, Clara I. García, Michel Hermelin, Ana M. Jaramillo, Roberto L. Jaramillo, Patricia Londoño, Álvaro López, Alberto Mayor, Jorge Orlando Melo, Luis Ospina, James Parsons, Marco Palacios, Daniel Pécaut, Gabriel Poveda, Catalina Reyes, Frank Safford, Claudia Steiner, Álvaro Tirado, María Teresa Uribe y Manuel Uribe A. Además, se han realizado numerosas historias de empresas, publicadas generalmente con motivo de los aniversarios de sus fundaciones, o a manera de investigaciones espontáneas, como las relacionadas con el Ferrocarril de Antioquia o con la navegación fluvial; también se han escrito biografías de algunos empresarios cuyas ejecutorias, a juicio de historiadores y académicos, vale la pena destacar, como las de Francisco Montoya, Carlos E. Restrepo y José María Bernal, entre otros. Sin embargo, pocos de esos estudios se han dedicado al análisis de las élites políticas y económicas de la región.
Hasta ahora, la mayoría de los trabajos publicados sobre historia empresarial antioqueña se han ocupado de analizar el surgimiento y desarrollo de empresas específicas, de repasar las relaciones con los obreros y sindicatos, de estudiar el comportamiento de algún sector económico o la formación de las asociaciones patronales y, en ocasiones, de explorar hipótesis sobre la forma como se administraron ciertos grupos empresariales. Estas investigaciones rara vez se han interesado en las características de los administradores de las sociedades, y menos en el conjunto de directores de empresa que conformaron las élites patronales de Antioquia desde el comienzo de las actividades económicas organizadas y del peso que tuvieron sus posiciones en las decisiones en ámbitos diferentes a los de sus propios negocios.
Cuando se habla aquí de élites, se hace referencia a un grupo de personas que, en palabras de Coenen-Huther, “ocupan posiciones estratégicas que les permiten ejercer una influencia perceptible sobre los procesos de toma de decisiones”.3 Las personas que ejercen influencia y dirección social, política, económica o empresarial están provistas de prestigio, privilegios y otros símbolos de estatus que refuerzan sus posiciones frente a la sociedad, la cual les reconoce esa calidad; de ese modo, dichas personas conforman las que en este trabajo denominamos élites políticas y élites patronales.
Este trabajo pretende responder algunos interrogantes: ¿cómo se formaron y reprodujeron las élites patronales de Antioquia? ¿Existe en realidad cohesión entre los miembros de las élites patronales, identificable a través del tiempo? ¿Cuál fue su papel en el desarrollo socioeconómico de Antioquia y cuál en la fijación de políticas públicas? ¿Hasta dónde se confundieron los roles de empresarios y políticos y, si así ocurrió, qué determinó su separación? ¿Por qué los desplazamientos temporales de empresarios hacia el sector público fueron más frecuentes en Antioquia que en otras regiones del país? ¿Cómo se explica que las grandes empresas privadas de la región sean las mayores organizaciones empresariales de Colombia? y, finalmente, ¿hasta cuándo, y bajo qué premisas, podrán conservar su liderazgo?
Este estudio se refiere al periodo comprendido entre 1940 y 2004, que coincide con los primeros sesenta años de la Asociación Nacional de Empresarios, ANDI, la más influyente de las asociaciones patronales fundada por empresarios de Antioquia, que cumplió un papel destacado en la determinación de políticas económicas y sociales del país, como ha podido observarse en diferentes etapas de la historia contemporánea.
El periodo analizado resulta bastante extenso, pero se escogió deliberadamente porque permite observar el apogeo de la influencia de los empresarios antioqueños durante la edad de oro de sus asociaciones patronales, 1945-1970, y, hacia los años setenta, el punto de inflexión donde se reduce su poder y se produce la ruptura de la unidad político-empresarial que fue tradicional en la región. Ese proceso permite verificar entonces el cambio en la actuación de los dirigentes empresariales antioqueños y la forma como buscaron mantener su influencia.
La primera parte de este trabajo, dedicada a Antioquia, la región industrial de Colombia, contiene inicialmente una síntesis de la geografía física y económica de la región, así como una descripción del proceso de poblamiento del territorio, para luego pasar a examinar el transcurso del desarrollo económico del departamento, los esfuerzos de las élites políticas y patronales por dotar a la región de una infraestructura que impulsara su crecimiento, y el nacimiento del tejido industrial y empresarial antioqueño.
La economía antioqueña se desarrolló, desde la llegada de los españoles en el siglo XVI y hasta finalizar el siglo XIX, alrededor de la explotación del oro en minas aluviales y de veta. Esa actividad determinó el surgimiento de comerciantes que, generalmente asociados entre sí, se convirtieron poco a poco en el núcleo del proceso de industrialización regional, incitado por la demanda interna generada por la producción cafetera después de 1875, que representó la principal fuente de ingresos de la región y del país hasta mediados del siglo XX.
El seguimiento del desarrollo de la actividad económica regional permitirá identificar las élites patronales que se fueron conformando para dirigir las sociedades dedicadas a la minería, el comercio, la banca, la fabricación de elementos para la minería, la caficultura y la industria e, igualmente, establecer la importancia que se le reconoció a la educación y a la formación de ingenieros y obreros. Esto nos permitirá descubrir que la industrialización de Antioquia favoreció la formación de dirigentes que constituyeron una élite económica patronal con estrechos vínculos con la élite política y administrativa, tanto de la región como del país.
En primer lugar se estudiarán las características geográficas de Antioquia que estimularon el crecimiento y la acumulación de capital hacia el interior de la región, que la preservaron de la mayor parte de los conflictos armados del siglo XIX y que crearon desafíos colectivos para la construcción de la infraestructura física para su desarrollo, que terminaron convertidos en instrumentos de unificación regional.
Luego se examinarán los elementos que componen la identidad de los antioqueños, sus expresiones culturales, la educación y formación ofrecida en sus escuelas y universidades y su capacidad para promover la asociación de capitales. Enseguida se procederá a clasificar las principales empresas y actividades económicas de Antioquia, se explorará su sistema de propiedad y su campo de acción y se identificará a sus dirigentes. Este ejercicio permitirá avanzar en el estudio de las élites y de ciertos grupos familiares de la región, para conocer su origen, composición, educación, tipo de actividad económica desarrollada y su sistema de renovación. Simultáneamente, se describirán las diferentes empresas y actividades económicas, tanto en Antioquia como en las principales regiones de Colombia.
Esta parte concluirá con un repaso de los cambios experimentados a lo largo del proceso de industrialización en Antioquia y con un estudio de la evolución de las actividades económicas de finales del siglo XX, que supusieron una reducción del aporte de la industria al PIB regional y el aumento de la participación del sector de servicios, y trajeron diversas consecuencias sobre las élites patronales, en lo que se refiere a su formación, renovación e internacionalización.
En la segunda parte se presentará una descripción de las características sociológicas de las élites patronales antioqueñas, así como de sus principales realizaciones corporativas, y se hará una comparación con sus equivalentes de Bogotá, el Valle del Cauca y el Caribe, las otras tres principales regiones económicas de Colombia.
Se indagará sobre el origen, la educación, la reproducción y los desplazamientos de los miembros de las élites patronales de Antioquia entre lo privado y lo público, sin que esos intercambios signifiquen que exista un confusión entre les élites políticas y económicas. De esa manera, se encontrará que la preservación de los intereses empresariales se fortaleció con la presencia de empresarios en funciones públicas, como la presidencia de la República, gobernaciones, alcaldías, ministerios y grandes empresas del Estado.
A las observaciones anteriores se agregará la exploración de la naturaleza de los vínculos de los dirigentes empresariales antioqueños con las sociedades que administran, con el fin de distinguir entre quienes tienen una condición de propietarios y quienes son simplemente gerentes profesionales. Esta distinción entre administradores y gerentes profesionales se encuentra desde los albores de la industrialización, y su constatación en este estudio servirá para identificar una clase de profesionales, independiente de los accionistas, que constituye una particularidad regional. La ausencia de nexos patrimoniales entre directores y propietarios servirá también para establecer por qué existen actitudes divergentes entre las élites patronales de Antioquia y sus pares de las otras regiones estudiadas, frente a la incertidumbre, las crisis y el desplazamiento hacia el sector público.
Cuando se analicen las élites patronales de Antioquia se hará una precisión sobre las características predominantes de su educación, su capacidad para adelantar proyectos empresariales de dimensión nacional, la influencia que han tenido en la determinación de políticas públicas y el ascendiente que sobre ellas tuvo la Iglesia católica.
Revisaremos las iniciativas promovidas por las élites patronales de Antioquia para convertirse en abanderados de las políticas de protección, promotores del sistema nacional de aprendizaje, patrocinadores del sindicalismo cristiano y de las cajas de compensación, actores centrales en la formulación del Frente Nacional e impulsores de las reformas laborales de los años noventa.
La anterior exploración nos permitirá establecer la existencia de valores compartidos por los miembros de las élites patronales antioqueñas sobre la autonomía administrativa de la región, y la importancia que le concedieron a las formas de representación colectiva a través de las asociaciones, que les sirvieron, entre otras cosas, como instrumentos para formular acciones conjuntas y políticas públicas. El seguimiento de esas iniciativas nos permitirá encontrar signos de cohesión de la organización social, que mantuvo igualmente la vigencia del modelo de protección industrial.
Los valores compartidos por las élites patronales antioqueñas, así como cierto compromiso social de su parte, se podrán observar cuando se exploren las acciones empresariales inspiradas inicialmente por una concepción paternalista, cristiana y asistencialista de la relación empresa-sociedad, que poco a poco evolucionará hacia la óptica de la llamada responsabilidad social empresarial, sin perder de vista su acento localista característico.
Intentaremos también establecer la existencia de una relación directa entre el tamaño, la naturaleza de la propiedad y el sector económico de la empresa, y la influencia de sus dirigentes en las decisiones públicas locales y nacionales, por medio del examen del recorrido de sus directores en funciones destacadas del Estado.
Se continuará con el análisis de algunas asociaciones patronales, específicamente de aquellas en cuyo origen participaron los empresarios antioqueños y en donde conservan una fuerte presencia en los consejos de administración. Se podrá entonces observar la evolución del papel de las asociaciones frente al Estado y su influjo en la definición de políticas económicas y sociales.
Finalmente, la tercera parte nos permitirá comprender mejor los cambios en el modelo económico colombiano y sus impactos sobre las élites patronales antioqueñas después de 1990; las perturbaciones aparecidas con la economía de la droga; la relación de los empresarios antioqueños con el sector público; la participación patronal en la reforma constitucional de 1991, y su papel en los procesos de paz adelantados para resolver por medios políticos el conflicto interno armado.
Para introducir esta parte, se precisará explicar el cambio en la cultura de inversión de las élites patronales antioqueñas, que pasaron de concentrar sus patrimonios en tierras, como instrumentos de prestigio y protección del patrimonio, lo mismo que en ciertas actividades industriales, como los textiles, a convertirse en inversionistas en una amplia gama de actividades industriales y de servicios. Estos cambios, que se anticiparon al proceso de globalización de la economía, les abrieron las puertas para realizar alianzas con el capital internacional.
Luego haremos un análisis sobre la concentración de la propiedad de las grandes empresas inscritas en bolsa, como producto de la ausencia de controles eficaces por las entidades de vigilancia del Estado, que terminó por propiciar la formación de grandes grupos económicos con actividades múltiples, los cuales adquirieron gran influencia sobre las asociaciones patronales y sobre la determinación de políticas económicas.
Continuaremos estudiando el debilitamiento y la pérdida de influencia de las asociaciones patronales (que coincidió con el fortalecimiento de la tecnocracia estatal), y la forma como las élites patronales antioqueñas tuvieron que adaptarse al nuevo sistema de concertación para la definic
