

nos empujamos a contracorriente hacia un final catastrófico para nosotros mis-mos y para la humanidad.En este importante libro, Ericaexplica que la Luna es blanca y negra, tiene un lado de luz y un lado de sombra, y es cíclica y fluctuante. En la medida que apren-damos a aceptar los vaivenes en nuestra vida, nuestra luz y nuestra sombra, po-demos vivir mejor, ser más completos, obteniendo tranquilidad y paz interior. Una manera de acceder a este conocimiento es estudiar la Luna.Durante los años que he ido conociendo a Erica, he tenido la gran fortuna de trabajar con ella y también he aprendido que las emociones hay que sentirlas, aceptar que hay días o temporadas con más tristeza y cansancio, y también tiem-pos con mayor energía y bienestar.Siempre es un alivio cuando, sin saber por qué me siento triste y sin ganas,Ericame dice: «Anna, ahora estás en tu retorno lunar» o «Estamos en Luna ne-gra», y me enseña a ser más consciente de mis propios ciclos y cómo se relacio-nan con todo lo demás. Me queda claro que hay razones para que me sienta así,y que esto también va a pasar. Es un bajón y luego vuelve a subir mi energía,naturalmente. Sabiendo esto es más fácil aceptarlo y fluir con mis tiempos yemociones.Esta sociedad no nos enseña a aceptarnos, y rápidamente ponemos etiquetasa nuestros estados de ser, como «depresión», «bipolaridad», «ansiedad» u otrascosas por el estilo. Claro, a veces es así, y los diagnósticos también nos puedenfacilitar encontrar ayuda, pero como psicoterapeuta creo que muchas personaspueden sentir alivio si se toman el tiempo para aprender a aceptarse a sí mismos,conocerse mejor y conectar con sus cuerpos y sus necesidades físicas y emociona-les. Con las prisas actuales, los médicos recetan con rapidez medicamentos y notomamos el tiempo necesario para sanar y recuperarnos profundamente.Los viejos sabios nos enseñaron que como es arriba es abajo; lo que observa-ban en el cielo también se veía reflejado aquí en la Tierra. Conociendo los ciclos de la Luna puedes conocer tus propios ciclos, fluir con ellos y aprovecharlos me-jor, ser productiva, ser social y también descansar.En mi vida he aprendido otra verdad: que lo que está fuera refleja lo que está dentro, y viceversa; mi vida es un reflejo de mi estado interior.Ericaha estudiado la Luna durante muchos años y es una de las personas que mejor la conoce, y no es poca cosa conocer la Luna, algo tan impactante, tan misterioso y tan presente en nuestras vidas.ANNA JOHANSSON Psicoterapeuta, astróloga y docente12