¿Hace cuánto no lees poesía? Posiblemente desde dejaste de apreciar las sonoras rimas que contenían divertidas historias y que memorizabas con una facilidad asombrosa, como si fuera un juego de canciones. De ahí pasaste a medir sílabas de forma matemática mientras intentabas analizar qué significaban todas esas metáforas que no entendías.  ¿Quieres saber cómo enganchar a tus hijos a la poesía y beneficiarte de algo más que el fin pedagógico?  Sigue leyendo este blog de Pedro Mañas, que de poesía dirigida a niños sabe un rato.