Prólogo
Este libro, que espero que sea una aventura, comienza ahora. Si lo estás leyendo no es por casualidad. Algo te ha traído hasta aquí, y estoy convencida de que va a resultar una experiencia transformadora y única.
Comparto con gran ilusión una parte de mí y, mientras escribo estas palabras, te imagino, querido lector, compañero de ruta, entablando un diálogo interior amable, ameno y de aprendizaje conmigo, pero sobre todo contigo.
Me siento honrada y agradecida por esta oportunidad, por el reconocimiento, por el cariño que recibo. Estoy emocionada de poder acercarme a ti como psicóloga y como profesional. La intención de este libro nace del entusiasmo de poder hacerte la vida más ligera, más fácil, más amable y más feliz.
Me encantaría ser tu psicóloga de cabecera o de bolsillo, que me sientas cerca y que pueda ayudarte siempre. Este es mi propósito de vida: invitarte a vivir la vida en positivo, más amable y dichosa.
En más de veinte años de profesión, me he encontrado con personas que han venido a verme en el último momento, cuando ya no podían más; otras que se avergonzaban por acudir a un psicólogo; algunas hacían juicios sobre sí mismos: «no estaré bien de la cabeza, me pasará algo grave, qué dirán los demás si se enteran que voy al psicólogo», y muchas no se identificaban con la idea de contar algo íntimo a una perfecta desconocida. Pero después me ha alegrado saber que les daba tranquilidad charlar conmigo y sentirse personas normales a las que simplemente les suceden cosas para las que, a veces, es necesario recurrir a la ayuda profesional. ¡Bendita ayuda!
Hay momentos en los que necesitas que te orienten, te acompañen y te ayuden a pasar el mal trago, una fase que no terminas de comprender, que te genera malestar o sufrimiento. En otros puedes buscar ayuda puntual de orientación en familia, por una crisis personal, una separación, un duelo o una depresión. Puede ser una de las mejores decisiones que hayas tomado en tu vida.
A todas las personas con las que me he encontrado les tengo un tremendo cariño por esta relación que hemos entablado. Es profesional, por supuesto, pero desde una parte humana muy personal.
Con este libro me gustaría poder aliviarte. Está pensado para que lo puedas leer y releer las veces que necesites. Probablemente haya capítulos que resalten más que otros para cada momento de tu vida...
También me gustaría que este libro sirviera para quitar el estigma que pesa sobre el que acude a un psicólogo. Quiero acercar esta figura a tu vida, para que lo puedas tener en la mesita de noche, en el bolso, en el despacho, en la tumbona de la piscina o en el baño. Es un libro para leer de principio a fin, pero también puedes escoger el capítulo que más te llame la atención, incluso abrirlo al azar. Lo que pretendo es que te lleves un trozo de mi experiencia, de mis estudios, de mis reflexiones, y que te ayude a sentirte mejor y a hacerte la vida más alegre.
No tengo claro que esta categoría sea la más adecuada, pero seguramente lo encontrarás en la sección de «autoayuda», «crecimiento personal» o «psicología». Quiero insistir en que es un libro de cabecera, relajado, escrito en tono amable, que busca echar una mano para abordar aquello que tu cabeza y tu corazón anden rumiando en este momento. Un libro para que veas lo normal que es acudir a un profesional de la psicología cuando algo no va bien. Siempre desde una perspectiva muy bella, que es la actitud, nuestra actitud frente a la vida.
La finalidad es que aprendas a observar de una manera fácil lo que ocurre en nuestra mente, porque tiene una explicación científica. A todos nos suceden cosas parecidas, preocupaciones, exigencias, relaciones, emociones, autoestima; todos hemos necesitado ayuda para pasar al siguiente nivel. Estoy aquí para recordarte que esto es muy sano: pedir ayuda es sanísimo, es un símbolo de valentía y fortaleza, de amor propio, de madurez. Y contar con los demás es un regalo de la vida, poder tener a un psicólogo o un libro cerca, una figura que te apoye sin juzgar, es un lujo.
He querido reflejar (sin excederme) algo de la vertiente científica de la psicología y un poco de mi parte personal. Siempre digo que un psicólogo es antes persona, y para acompañar a otro es necesario aprender de los libros, estudiar, amar al ser humano, pero también vivir, comprender, caerse, hacerse un rasguño, curarse, levantarse, aprender y seguir. Es la vida, es el camino lleno de cosas maravillosas por descubrir.
Deseo de todo corazón que lo disfrutes y que sea el primero de una colección de libros sobre vidas en positivo que nos ayude a tener una existencia más plena.
Soy la creadora del proyecto Vidas en Positivo (y del movimiento Gente que suma y de la filosofía de Inteligencia de Vida) que nace con el firme propósito de normalizar los tropiezos que encontramos en la vida, de comprender los aspectos emocionales, psicológicos y conductuales de las personas como algo natural. Podemos ser muy felices interiormente sin tener que sentirnos temerosos o incómodos por ello. Es un regalo descubrir que con nuestra actitud puede cambiar nuestra experiencia. Nos puede llevar a disfrutar, a comprender,
