A veces damos muchas cosas por supuesto, creemos que nuestro hijo siente rabia y que «ya se le pasará», quizás está enfadado por «tonterías infantiles» o simplemente le vemos triste e intentamos distraerle sin ahondar en sus sentimientos. Si te ha pasado algo de esto, sigue leyendo, que hoy hablamos de emociones.