La Pandilla Peligro

Tom Fletcher

Fragmento

pandilla-3

Ilustraciones de Shane Devries

Traducción de Scheherezade Surià López

RBA

¡EL PELIGRO YA ESTÁ AQUÍ!

pandilla-4

Título original inglés: The Danger Gang.

Autor: Tom Fletcher.

© del texto y las ilustraciones: Tom Fletcher, 2020.

Ilustraciones de Shane Devries.

© de la traducción: Scheherezade Surià López, 2021.

© de esta edición: RBA Libros, S.A., 2021.

Av. Diagonal, 189 - 08018 Barcelona.

rbalibros.com

Primera edición: junio de 2021.

rba molino

ref.: odbo889

isbn: 978-84-272-9636-7

realización de la versión digital el taller del llibre

Queda rigurosamente prohibida sin autorización por escrito del editor cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra, que será sometida a las sanciones establecidas por la ley. Pueden dirigirse a Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesitan fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47). Todos los derechos reservados.

pandilla-5

En recuerdo de Neil Tierney, que embarcó a nuestra Pandilla Peligro en unas aventuras inolvidables.

pandilla-6

Franky Brown,

el héroe de esta historia.

Eric Flipperson,

peligroso cuando se moja...

Katy Speck,pequeña pero matona.

Jamelia Pointer, más valiente de lo que cree.

pandilla-7

Ronnie Nutbog,en el fondo es un trozo de pan...

Charlie Campbell,

le chiflan las criaturas terroríficas.

Mollie McClear,

callada pero estupenda.

Suzy Prune,

aún tiene que CRECER lo suyo.

pandilla-8
pandilla-9

CONTENIDO

PRÓLOGO: LA TORMENTA 1

ENERO 13

FEBRERO 35

MARZO 72

ABRIL 105

MAYO 130

JUNIO 170

JULIO 209

AGOSTO 248

SEPTIEMBRE 280

OCTUBRE 310

NOVIEMBRE 337

DICIEMBRE 379

EPÍLOGO 422

AGRADECIMIENTOS 427

pandilla-10
pandilla-11

1

El rayo era verde y olía a caca.

Ya, ya que quizá no es la mejor forma de empezar un libro, pero es la verdad. Además, quiero que sepas desde ya que esta historia es un poco asquerosa.

Un poco extraña.

Un poco inusual.

Y todo empezó una

PRÓLOGO: LA TORMENTA

pandilla-12

2

Vale, las tormentas no son tan inusuales, pero esta fue muy distinta. Y, al igual que esta historia, fue un poco as-querosa.

Un poco extraña.

Un poco inusual.

Y no solo porque oliera a ojete de perro, sino porque esta tormenta no era natural.

Sucedió en una calle tranquila y soñolienta en un pue-blo tranquilo y soñoliento. Los nubarrones verdes se in-flaban e hinchaban con rabia como una avalancha en el cielo, tapando las estrellas y difuminando la noche. Solo dejaron un huequecito para que se asomara la espeluz-nante luna llena.

Y entonces un destello cegador de luz verde iluminó la oscuridad, seguido de una peste a huevo podrido que so-brevoló las casas aún durmientes de Strike Lane. Luego

pandilla-13

3

vino el trueno, que retumbó con fuerza en el cielo, y justo después, la lluvia.

Llovió a cántaros sobre los tejados y los jardines, ahogan-do las plantas y empapando los calcetines de la gente que había dejado la ropa tendida fuera, porque nadie esperaba esta tormenta.

Cayó otro rayo verde que derribó un árbol muy alto, hizo saltar chispas a la calzada mojada y electrificó la calle entera.

Sí, todos sabemos que las tormentas eléctricas siempre son aterradoras, pero si hubieras visto esta, te hubieras ido a tu cuarto corriendo, hubieras escondido la cabeza bajo la al-mohada y puede que hasta te hubieras hecho un poco de pipí en el pijama.

Ah, ¿que no me crees? Pues pregúntaselo a Franky. Él estaba allí. (Aunque él no se hizo pis en el pijama. O eso es lo que dice, vaya).

pandilla-14

4

Franky vio la tormenta a través de la ventana de la cocina. Oyó el potente estruendo de los truenos, vio los relámpagos que azotaron las casas y las carga-ron de una misteriosa electrici-dad verde... Lo que Franky no vio fue cómo esa extraña energía transformaba a algunas personas mientras dormían. Franky se acababa de mudar a este pueblo extraño... Ay, ¡casi se me olvida! El pueblo se llamaba...

¿No has oído hablar de él? Bueno, tampoco me sorpren-de. A la gente no le gusta hablar de Friki. A la gente le da

pandilla-15

5

Vale, puede que eso último no se diga así, pero la cues-tión es que los demás se sienten incómodos cuando creen que vienes de Friki.

¿Por qué?

Pues porque se que en Friki pasan cosas raras.

Si te preguntas dónde está este pueblo totalmente real y para nada inventado, te lo digo ahora mismo: a las afue-ras de Londres. Se puede llegar en metro, incluso. Es dos paradas más allá de Raruno y si llegas a Demente es que te has pasado de largo.

Friki no siempre ha sido como es hoy. Solía ser un sitio nada raro, incluso se podría decir que era «normal». La cosa es que un libro sobre un pueblo normal sería igual de aburrido que . Pintura marrón. Pintura marrón de una pared que ya estaba pintada de marrón, pero estaba un poco descolo-rida y necesitaba un retoque. Una pared marrón desco-lorida en el lavabo del despacho de un contable. Nadie en su sano juicio querría leer un libro sobre eso.

Espera, ¿de qué iba este libro?

pandilla-16

6

Bueno, pues lamento decirte que si Franky no se hu-biera mudado ahí, la situación no habría acabado siendo tan... friki.

A ver, no digo que todo fuera culpa suya, pero si Franky no le hubiera pedido a su padre que encargara esa deliciosa pizza de queso para cenar la noche de aque-lla tormenta tan extraña, otro gallo hubiera cantado.

Lo más estúpido de todo es que se habría salido con la suya si no lo hubiera apuntado TODO.

Te voy a dar un consejito gratis: si alguna vez se tuer-cen las cosas y te quieren echar las culpas...

(Ya me lo agradecerás algún día).

¿Te acuerdas de que Franky era un recién llegado a Friki? Bueno, pues cuando Franky se mudó a Friki no le importó dejar atrás su antiguo pueblo. Para él, un pueblo

pandilla-17

7

era un pueblo, una escuela era una escuela y un par-que era un parque. Todas esas cosas las tendría también en Friki. Pero lo único que no tendría sería a su mejor amiga, Danika.

Sí, lo has leído bien. El mejor amigo de Franky era una chica. Ya lo que estás pensando y la respuesta es . No era su novia. Todo el mundo pensaba que eran novios, pero solo eran muy buenos amigos.

pandilla-18

8

Franky y Dani lo hacían juntos. Les encantaba tre-par a los árboles más altos y hacer megacaballitos con las bicis (a Dani le salían mucho mejor, pero Franky no lo reconocerá jamás). Les fascinaba todo lo relacionado con el espacio y les pirraba quedarse hasta tarde para ver los satélites que orbitan la Tierra (¡parecen estrellas en movi-miento!). Les gustaban las mismas pelis de zombis, los

pandilla-19

9

mismos cómics, el mismo helado de galleta y mantequilla de cacahuete y los mismos dónuts con triple chocolate. A los dos les encantaban los espaguetis con albóndigas que preparaba la madre de Franky, el pollo superpicante del padre de Dani y la pizza para llevar con doble extra de queso. Y

los libros de Zack Peligro, el superespía. Siempre competían para ver quién se leía la serie entera antes y ambos eran miembros oficiales del club de fans de Zack Peligro: la Pandilla Peligro, para niños que de mayores querían ser superespías.

Y siempre se protegían el uno al otro.

Como aquella vez que Franky pilló la gripe y no pudo ir al cole. Dani fingió que también estaba enferma y en-

pandilla-20

10

traba a hurtadillas por la ventana de su habitación, usan-do la escalera del cobertizo de la casa de Franky, y se pa-saban el día viendo pelis de zombis. (Incluyendo El ataque de los gatitos asesinos II. ¡Esa daba mogollón de miedo y sus padres no querían que la vieran!).

Lo malo fue que Dani al final pilló la gripe de verdad. Su madre le dijo que llevaba enferma demasiado tiempo, que seguramente era mentira y la obligó a ir al cole.

Además, Franky tuvo pesadillas durante tres semanas con los gatitos asesinos.

Franky y Dani eran como las patatas fritas y el két-chup. Las patatas fritas están buenas por solas y el kétchup va genial con casi todo, pero nada supera a las dos co-sas juntas. Así pues, Franky sabía que mudarse a otro pueblo sin Dani sería duro. Y por eso decidió escribirle cartas.

No, ¡ eran cartas de amor!

Después de aquella tormenta apestosa, cuando las co-sas empezaron a ponerse realmente raras en Friki, tuvo que contárselo a su mejor amiga.

Por eso todo lo que ocurrió está escrito y es hora de que leas las cartas de Franky desde Friki, para descubrir la verdad de aquella tormenta y todo lo que pasó.

pandilla-21

Así pues, prepárate para descubrir los secretos del lu-gar, de la gente y de...

pandilla-22
pandilla-23

13

ENERO

Querida Dani:

Esta mañana he metido los últimos libros de Zack Peligro en la última caja endeble de la mudanza y me he despe-dido de mi cuarto en Villagrís. que Villagrís es un pue-blo normal y corriente, pero ha sido llegar el día y sentir que no quería irme. Supongo que mis cosas tampoco querían irse...

Le he dicho a mamá que el agujero en la caja era una señal de que no deberíamos seguir adelante con la mu-danza.

MUDARSE ES UN ASCO

ENERO

pandilla-24

14

—Franky Brown —me ha dicho sin mirarme siquiera mientras escribía COCINA en el lateral de una caja con un rotulador negro de punta gruesa—. Soy científica. Solo creo en pruebas fehacientes. Y date prisa, anda, que el camión de la mudanza no tardará en llegar.

Entonces he ido a contarle a papá lo de la señal, pero ha dicho lo mismo que mamá, como siempre.

He salido de mi cuarto por última vez. Ni siquiera he sol-tado una lagrimita, como me dijiste que me pasaría. Y sa-bes lo que significa, ¿verdad? ¡Que me debes tu chapa de Zach Peligro de edición limitada! Ya sabes, esa superchula que parece una chapa roja normal, hasta que la inclinas y aparecen las palabras LA PANDILLA PELIGRO.

pandilla-25

15

Llevo loquito por esa chapa desde que cayó de la caja de Cereales Espialiciosos y fue a parar a tu bol y no al mío. ¡Y ahora será para mí! Puedes ponerla en el sobre cuando me respondas.

Papá dice que la gente que va a vivir en nuestra casa trans-formará mi habitación en un gimnasio.

¿Te lo puedes creer? ¡Pero si he crecido en esa habitación! Y hemos pasado momentos históricos en ese cuarto, Dani. Me hizo pensar en aquella vez que fuimos de ex-cursión a Londres con la clase y nos paramos a hacer fo-tos de la placa azul en la fachada de una casa, solo porque un autor del que yo no había oído hablar nunca había escrito un libro ahí. Mira, si a ese tal Dickens le dedicaron una placa por escribir cuatro cosas, mi habitación tam-bién merece una. De hecho, se me ocurrió hacer una an-tes de irme para que los nuevos propietarios supieran de quién era la habitación en la que hacían ejercicio.

(¡¡¡porque más vale que respondas, dani!!!)

¡UN GIMNASIO!

pandilla-26

16

El problema es que papá se olió algo cuando le pregunté en qué caja había guardado el martillo, así que no pude colgarla.

Ahora en serio, hicimos MUCHAS cosas chulas ahí. Nos pasamos nuestro primer videojuego juntos, vimos nues-tro PRIMER OVNI por la ventana y ¿recuerdas aque-lla vez que vimos la misma estrella fugaz y te rocé la mano SIN QUERER y creíste que quería hacer manitas?

JaJaJAJA. Ni de broma.

¡PUAJ!

FRANKY BROWN

se sacó 10.000 mocos

en ESTA habitación

de los 0 a los 10 años.

pandilla-27

Mi cuna estaba en esa habitación cuando yo era un bebé. Y ahora alguien la va a llenar con cintas de correr y má-quinas de remo.

Bueno, pues les dejé una nota en el suelo con la que creo que cambiarán de opinión.

Este es un DOCUMENTO LEGAL para certificar que esta HABITACIÓN aún pertenece al señor Franky A. Brown. Al leer este DOCUMENTO LEGAL, celebra un contrato visual con el señor Franky A. Brown (el propietario legal de dicha habitación) y se compromete a NO transformar este emplazamiento histórico en un GIMNASIO y, en su lugar, a apuntarse a uno como hace la gente normal. Tampoco podrá cambiar este dormitorio de ninguna manera sin el consentimiento previo y por escrito del señor Franky A. Brown. Si incumple este contrato, habrá consequ... conceq... se meterá en un lío con la LEY, incluyendo la policía o algo peor: ¡UN ABOGADO!

pandilla-28

Por desgracia, mamá encontró la nota antes de irnos.

—Franky, tienes que aprender a desprenderte de las cosas —dijo con un suspiro.

—Con gusto me desprendería de Max —repliqué, pero al parecer no era posible, así que Max tuvo que venirse con nosotros. Y fue un fastidio porque se cagó en el pañal den-tro del coche de camino a la nueva casa, pero papá dijo que no había tiempo para parar en una gasolinera, así que tuve que pasarme el viaje entero con la cabeza fuera de la ventana para no respirar las partículas de su caca.

Pasamos por delante de aquel manzano enorme en el jar-dín del señor Flaxson y me acordé de aquella vez que te reté a trepar hasta arriba del todo. Cuando llegaste, lo celebraste con tanto ímpetu que la rama se PARTIÓ y aterrizaste encima de y los dos ter-minamos en el hospital con un chichón en la cabeza. Al día siguiente nos quedamos en casa y nos salta-mos las clases ¡y eso moló muchísimo!

pandilla-29

19

Y nos comimos aquel helado de galleta y mantequilla de cacahuete que encontramos en el fondo del congelador y que debía de tener como diez años por lo menos, porque dijiste que era vintage y que «el helado mejora con los años», como ese queso apestoso que come mi padre en Navidad.

Al final se nos CONGELARON hasta las ideas... y acabamos con una

Bueno, a lo que iba, me di cuenta de que habíamos hecho un montón de cosas chulas en Villagrís. Pero mamá está superemocionada con el trabajo nuevo, que es por lo que nos mudamos de casa.

INTOXICACIÓN

ALIMENTARIA.

VÓMITO

pandilla-30

20

—Hace años que quería ser directora del departamento de Ciencias en una escuela, Franky. Estos trabajos no salen cada día, ¿sabes? —me dice—. Además, en la casa nueva hay un garaje enorme. ¡Perfecto para guardar mi trabajo!

Y sanseacabó.

Pero no te preocupes, no te olvidaré.

Por eso he pensado en escribirte cartas. De hecho, fue idea de mi padre mientras íbamos de camino a la casa nueva.

—¿Por qué no le escribes cartas a Dani? De pequeño, me carteaba con un niño francés. Se llamaba Jean-Claude. Le encantaban los helicópteros. —Y entonces siguió re-cordando batallitas de cuando era pequeño... y yo desco-necté.

¡SOMOS SUPERamigos

PARA SIEMPRE!

pandilla-31

21

¿CARTAS? ¡ANDA YA! Los dos sabemos que eso de las cartas es más aburrido que escuchar una partida de aje-drez por la radio. Así pues, pensé que era una idea tonta, como todas las demás ideas tontas que suele tener mi padre.

—Uf, no, es una idea muy tonta —le dije—. Le escribiré correos electrónicos.

Pero entonces me acordé de que compartes el ordena-dor con la líder suprema del PLANETA CHINCHOSO, tu hermana mayor, que siempre des-cubre tu contraseña. Además, los dos sabemos que Mya me la tiene jurada desde el primer día.

Entonces se me ocurrió que escribir cartas era perfecto. Nadie lee cartas ya, así que Mya no se las esperará y nues-

PLANETA CHINCHOSO

¡LÍDER

SUPREMA!

pandilla-32

22

tros padres estarán contentos porque así practicaremos la escritura a mano.

(Una vez que mamá le decía a papá que podría ser un genio si no fuera tan bobo, y que hay una línea muy delga-da que separa una cosa de la otra. Creo que tiene razón).

Así pues, te escribiré una vez al mes para contarte lo que me haya pasado en... Espera, que me acabo de dar cuenta de una cosa. No te he dicho lo ÚNICO guay de mudarnos a esta casa nueva. El pueblo al que me voy se llama...

pandilla-33

23

¿Te lo puedes creer? Se llama así de verdad. ¡Ahora vivo en Friki! ¡Te escribo una carta desde Friki! ¡Es una carta Friki! ¿Cómo te quedas? ¡Es imposible inventarse algo así!

¡OH, OH! Tengo que irme. Papá ha pedido pizza como primera comida en la casa nueva y quiero ver si el restaurante ese está bien o no. Luego vuelvo para termi-nar la carta y contarte cómo es la FRIKI-pizza esta. ¡Es que no me canso de estos chascarrillos!

¡FRIKI!

pandilla-34

24

¡YA ESTOY AQUÍ! La pizza de Friki no está mal. Podrían echarle más queso (ya sabes que yo necesito MU-CHO queso en la pizza), pero que el restaurante se llame Pizzas Friki lo compensa un poco.

Bueno, seguro que te preguntas cómo es mi casa nueva. Está en la calle del Trueno número 13. El nombre tam-bién es guay, ¿verdad? Lo malo es que eso es lo único guay que tiene. Mamá me dijo que esta casa «nueva» iba a ser MUCHÍSIMO mejor que la antigua, pero cuando me enseñó fotos me dio la impresión de que olía a setas y, sorpresa, ¡así es! Además, no es precisamente «nueva». Cuando compras ropa nueva, no se la ha puesto antes una anciana, así que no por qué hemos tenido que

¡NOMBRE

MOLÓN!

¡POCO QUESO!

pandilla-35

25

mudarnos a una casa en la que ya había vivido una (con sus once gatos).

La puerta de entrada tiene un cristal de colores muy raro, como el que hay en las iglesias. Supongo que es bonita, si te va ese estilo. Le dije que

Suscríbete para continuar leyendo y recibir nuestras novedades editoriales

¡Ya estás apuntado/a! Gracias.X

Añadido a tu lista de deseos