Sexto sentido
El aire es cálido, la noche es bella, y está estrellada,
Mientras flipamos y disfrutamos de nuestras mejores vacaciones,
La vida es bella, hace bueno, a las dos de la madrugada,
Somos varias sonrisas que compartimos nuestras preocupaciones.
En ese momento, fuera del tiempo, el que la realidad ha seleccionado,
Para demostrar quién manda y que si quiere nos lastima,
En nuestras alegrías como una anestesia se ha inyectado,
Recuerda esta sonrisa, ya nunca será la misma.
El tiempo se acelera de golpe y es todo mi futuro el que se tambalea,
Los deseos, los proyectos, los recuerdos, en mi cabeza se agolpan demasiadas ideas,
El choque solo ha durado un segundo pero sus ondas no dejan a nadie indiferente,
«Su hijo no volverá a andar», a mis padres nadie les miente.
Entonces descubro un mundo paralelo desde mi interior
Un mundo donde la gente te mira con apuro o compasión,
Un mundo donde ser autónomo se vuelve un objetivo mejor,
Un mundo que existía sin que yo le prestara verdadera atención.
Ese mundo vive a su propio ritmo y no tiene la misma preocupación,
Las ansias tienen otra escala y un momento trivial puede ser una buena ocupación,
Ese mundo respira el mismo aire pero no siempre con la misma facilidad,
Tiene un nombre que da miedo o que incomoda: la discapacidad.
Lleva tiempo aceptar esa palabra, es ella la que se va a imponer,
Nuestra lengua ha elegido ese término, y yo no tengo otro que proponer,
Solo recuerda que no es un insulto, todos vamos por el mismo camino,
Y todo el mundo grita con fuerza que un minusválido es ante todo un ser humano.
A qué viene entonces tanto jaleo ante un tío en silla de ruedas,
O ante un ciego, adelante, puedes hablarles sin darle vueltas
No es contagioso y sin embargo antes de dar mis primeros pasos de nuevo,
Algunos saben como yo que hay miradas que ya no se olvidan luego.
Quizá sea un mundo hecho de decencia, de silencio, de fuerza,
Un equilibrio frágil, un pájaro en la tormenta,
Una débil frontera entre sufrimiento y esperanza,
Abre un poco los ojos, es sobre todo un mundo de valientes.
Cuando la debilidad física se convierte en fuerza mental,
Cuando el más vulnerable es quien sabe dónde, por qué, cómo y cuándo
Cuando las ganas de sonreír vuelven a ser un instinto vital,
Cuando uno comprende que la energía no se lee solo andando.
A veces la vida nos pone a prueba y desafía nuestra capacidad de adaptación,
Los cinco sentidos de los minusválidos están tocados pero un sexto los deja sentir,
Mucho más allá de la voluntad, más fuerte que cualquier cosa, sin restricción,
Ese sexto sentido que aparece es el simple deseo de vivir.
Duermo como un bendito
He constatado que el dolor es una buena fuente de inspiración,
Y que las sombras del pasado muestran al bolígrafo la dirección.
La cólera y la injusticia son sentimientos productivos,
Que ofrecen temas potentes, aunque algo repetitivos.
Parece que sea más fácil liberar nuestras penas y gritos,
Y que en un abrir y cerrar de ojos un texto triste esté escrito.
Usas muchas metáforas, y sobre el papel te dejas llevar
Pero ya te he dicho que lo que nos hace más fuertes no puede matar.
Por eso hoy he decidido cambiar de tercio,
Abrazar al primer gilipollas que pase y decirle te quiero.
Unos lyrics llenos de vida con rimas llenas de deseo,
Yo veo, yo quiero, yo vivo, yo voy, yo vengo, yo estoy contento, quiero jaleo.
Quizá sea un texto muy ingenuo pero está lleno de sinceridad,
Lo he escrito con una colega, se llama Serenidad.
Dices que la vida es dura y en el fondo pienso igualito,
Pero mantengo las ideas puras y duermo como un bendito.
Evidentemente caminamos sobre la cuerda floja, todo puede acabar mal,
Y la vida es frágil como una vértebra cervical,
No te han mentido realmente, es cierto que puedes sangrar,
Pero en toda puta vida hay muchas cosas que ganar.
Me gusta escuchar, contar, me gusta mostrar y me gusta ver,
Mientras hay intercambio hay esperanza, me gusta compartir, aprender,
Me gusta la gente, me gusta el viento, no interpreto un papel, así es la vida
Tengo deseos, tengo calor, tengo sed, tengo prisa, tengo hambre y se me empina,
Espero que me sigas, en lo que digo no hay nada malo,
Cuando cierro los ojos es para ver el cielo claro.
No es una religión, solo es un estado del alma,
Hay tantas cosas que hacer y ahora lo he entendido, con mucha calma.
Cada pequeño momento banal, soy capaz de disfrutarlo,
Tengo tantas cosas que me molan en la vida que todo no podría contarlo.
En verano me siento muy vivo, y en invierno igualito,
Tengo siempre la mirada del tigre y duermo como un bendito.
No soy el más afortunado pero tampoco me siento el más desgraciado,
He entendido las reglas del juego, mi vida seré yo quien la habrá dibujado,
Así que la voy a hacer arder añadiéndole un montón de color,
Cuando miro por la ventana veo que el hormigón ya está en flor.
Tengo ganas de estar en el centro de la ciudad y ganas de estar junto al mar,
De ver el delta del Nilo y tengo ganas de a mi madre abrazar,
Tengo ganas de estar con los míos y tengo ganas de conocer gente nueva,
Tengo los medios para sentirme bien y ahora me doy cuenta.
No quería escribir un texto estilo «la casa de la pradera»,
Pero estaba de buen humor y hasta el bolígrafo me ha sonreído, y de qué manera…
Y luego me he preguntado si tenía derecho a no ser rebelde,
A escribir la letra de un slam para afirmar que la vida es bella.
Y me da igual que te cachondees de mí, a veces me siento inatacable
Porque estoy verdaderamente sereno y no se me va a cruzar ningún cable.
La vida es gratis y me serviré otra ronda y tú deberías hacer igualito
Yo me acuesto con una sonrisa y duermo como un bendito.
La vida es gratis y me serviré otra ronda y siempre será igualito
Yo me acuesto con una sonrisa y duermo como un bendito.
Tengo ganas de vomitar.
Siempre lo he pasado mal en los medios de transporte, en cualquiera. Me mareo en barco, por supuesto, pero también en avión, en coche… Así que ir tendido boca arriba en sentido contrario a la marcha resulta un verdadero calvario.
Es 11 de agosto y dentro de la ambulancia debemos de estar por lo menos a 35 grados. Estoy sudando, pero no tanto como el enfermero que trajina sobre mí; le veo manipular tubos, bolsitas y otras cosas raras. El sudor le resbala por la cara y a la altura del mentón forma un pequeño gota a gota muy asque
