La niña del pelo raro

David Foster Wallace

Fragmento

LA NIÑA DEL PELO RARO

A William F. Buckley y Norman O. Brown

Gimlet soñó que si anoche no iba a un concierto se convertiría en algún tipo de líquido, así que anoche mis amigos Mr. Wonderful, Big, Gimlet y yo fuimos a ver un concierto de piano de Keith Jarrett en el Irvine Concert Hall de Irvine. ¡Qué concierto! Keith Jarrett es un Negro que toca el piano. Disfruto mucho viendo actuar a Negros en cualquier disciplina de las artes interpretativas. Creo que son una raza de intérpretes encantadores y con talento, que a menudo resultan muy entretenidos. En particular disfruto viendo actuar a los Negros a distancia, puesto que de cerca es frecuente que emitan un olor desagradable. Desgraciadamente Mr. Wonderful también emite un olor desagradable, pero es un buen tipo y un amigo y se ríe cuando digo que no me gusta su olor, y va con cuidado de mantenerse a cierta distancia de mí o de colocarse en la dirección del viento. Uso colonia English Leather, que me proporciona un olor muy atractivo a todas horas. English Leather es esa colonia masculina del anuncio de televisión en que una mujer muy guapa y sexy que juega al billar mejor que un profesional afirma que todos sus hombres llevan English Leather o no llevan nada en absoluto. Me parece una mujer muy seductora y sexualmente excitante. Tengo el anuncio de colonia English Leather grabado en mi nuevo vídeo Toshiba VCR y me gusta recostarme en mi sillón abatible de pelo de caballo y masturbarme mientras el anuncio pasa una y otra vez en mi VCR. Gimlet me ha visto masturbarme mientras veo el anuncio de colonia English Leather y está de acuerdo conmigo en que la mujer es muy seductora y afirma que le gustaría lamerle la vagina a la mujer. Gimlet es una bisexual entusiasta del sexo oral.

Tuvimos que hacer cola en el Irvine Concert Hall durante mucho rato para poder ver a Keith Jarrett en concierto porque llegamos tarde y no nos evitamos el gentío. Llegamos tarde porque Big tuvo que parar para vender LSD a dos personas en Pasadena y a dos mujeres en Brea, e incluso en la larga cola para ver a Keith Jarrett les vendió LSD a dos tipos, Grope y Cheese, que habían venido en moto hasta Irvine para comprarle LSD. Big es un buen músico punk que también fabrica LSD en la habitación que tiene en casa de mi amiga, y lo vende. A mí me gusta evitarme el gentío y no llegar tarde, pero Gimlet se puso a hacerme una felación en el instante mismo en que ella y Big y Mr. Wonderful pasaron a recogerme en su camión de reparto de leche usado por mi casa nueva de Altadena y tuve un orgasmo en la autopista 210 y me sentí muy bien, de modo que Gimlet consiguió que no me importara llegar tarde ni pagar las entradas, que eran muy caras, incluso para ver a un Negro.

Grope y Cheese se colocaron inmediatamente en la lengua el LSD que habían comprado y decidieron quedarse e ir al concierto de Keith Jarrett con nosotros después de que Gimlet se ofreciera a hacerme pagar sus entradas. Gimlet me presentó a Grope y Cheese, que a duras penas tenían edad de ir al instituto.

Gimlet me presentó a Grope y Cheese; dijo Grope, Cheese: Sick Puppy. Y luego también me presentó a mí. Me llamo Sick Puppy aunque no me llamo así en realidad. Todos mis buenos amigos son punks y casi nunca tienen nombres salvo nombres como Tit y Cheese y Gimlet. El verdadero nombre de Gimlet es Sandy Imblum y es de Deming, Nuevo México. Cheese le preguntó a Gimlet si podía tocarle la punta del pelo y ella le mandó a sentarse en una cerca de estacas, lo que me causó risa.

Cheese parecía muy inmaduro para ser un auténtico punk y desgraciadamente no era atractivo. Llevaba la cabeza rapada pero con algunos mechones de pelo desperdigados aquí y allá y unas gafas rosadas y tenía el cuello delgado aunque parecía buena gente, pero a Grope no le gustó mi traje nuevo que había comprado en Rodeo’s de Rodeo Drive ni mi Top-Siders ni mi corbata de la escuela secundaria con sus bordados de la academia militar de

Westminster y la bandera americana. Dijo que yo no parecía un buen tipo ni buena gente y que mis ropas resultaban poco atractivas. Tampoco le gustó el olor de mi colonia English Leather.

Las declaraciones de Grope fastidiaron a Gimlet y esta le dijo a Mr. Wonderful que le hiciera daño a Grope, por tanto, Mr. Wonderful dio una patada a Grope en la zona intermedia con sus pesadas botas negras de puntera reforzada para combatir en las filas de la «contra» en Centroamérica. Grope sufrió un dolor extremo y se vio obligado a sentarse en el bordillo justo en medio de la cola para ver a Keith Jarrett, sosteniéndose su zona intermedia pateada. Gimlet metió sendos dedos en los orificios nasales de Grope y le dijo que me pidiera disculpas, porque si no, intentaría separarle la nariz del resto de las facciones. El dolor y las actitudes desagradables resultan muy desagradables para la gente que tiene LSD en la lengua, y Grope se disculpó al instante sin siquiera mirarme.

Informé a Grope de que su disculpa había sido plenamente aceptada y que a mí me parecía una persona correcta, y le estreché la mano para hacerle saber que Sick Puppy no era ningún aguafiestas, y Big lo ayudó a incorporarse y le dejó que se apoyara en él durante un rato mientras yo pagaba a la cara que había en la ventanilla del Irvine Concert Hall seis entradas para ver a Keith Jarrett, lo cual costó ciento veinte dólares. Grope le dijo a Big que su LSD era de primera mientras todos entrábamos en el vestíbulo del Irvine Concert Hall, decorado con gusto, cómodo y balsámico. Gimlet me susurró al oído que como compensación por pagar las entradas para ver a Keith Jarrett y evitar que ella se licuara, intentaría mantener mi pene erecto dentro de su boca durante varios minutos sin tener un orgasmo, y que, asimismo, me dejaría que la quemara con cerillas en la parte posterior de las piernas, lo que me alegró mucho, y Gimlet y yo metimos nuestras lenguas en la boca del otro mientras nuestros amigos formaban un corro alrededor y demostraban su aprobación oral. Los otros grupos de personas que venían a ver el concierto de Keith Jarrett dieron su aprobación al desenfado de nuestra pandilla y nos concedieron un espacio y una privacidad generosos en el amplio vestíbulo del Concert Hall.

Mr. Wonderful y Big y Gimlet habían tomado una gran cantidad del LSD de Big, que es de una clase especial que fabrica para conciertos y no tiene anfetaminas que podrían poner nervioso a alguien. Grope y Cheese también habían tomado LSD de Big, de modo que todos estaban bajo los efectos del LSD, que los hacía una compañía de lo más divertida. Yo no había tomado LSD porque desgraciadamente el LSD y otras sustancias controladas no me afectan ni influyen en mi estado de conciencia normal. No puedo flipar ingiriendo drogas, y a todos mis amigos punks esto les parece muy fascinante y de lo más divertido. Fui un compañero muy popular y sociable en la escuela secundaria y en la facultad de empresariales y en la facultad de derecho, pero tampoco en esos ambientes conseguí que las sustancias controladas me afectaran. A mis amigos los punks les gusta que compre cantidades enormes de drogas y me las tome y que no flipe mientras todos ellos están afectados. El mes pasado para mi cumpleaños me hicieron ponerme en la lengua más de dos cuadrados del LSD de Big y luego todos salimos a dar una vuelta en el nuevo deportivo que me había regalado mi madre por mi cumpleaños. Es un Porsche con seis velocidades, dos marchas atrás e interior de cuero. ¡Y turbo! Gimlet y Big también se pusieron droga en la lengua y salimos disparados como un relámpago engrasado marcha atrás por la autopista de la costa del Pacífico hasta que nos paró un policía y tuve que regalarle mil dólares para que no encarcelara a Gimlet cuando esta decidió que el revólver del policía en realidad era un desecho químico radiactivo e intentó quitárselo de la pistolera y lanzarlo contra una palmera para matarlo. Sin embargo, el agente era un hombre caballeroso y refinado y se alegró mucho de recibir un regalo en metálico de mil dólares. Nos alejamos conduciendo de frente y Big empezó a reírse de Gimlet por haberse creído momentáneamente que podría matar un revólver de la policía tirándolo contra una palmera, y se rió tanto que mojó los pantalones y podría haber estropeado parte del interior de cuero de mi Porsche nuevo, y tengo que admitir que me molestó, y le hice el vacío a Big, pero Gimlet me dejó que le quemara un pezón a Big con mi mechero de oro en un área de descanso, de modo que volví a alegrarme y a pensar que Big era un gran individuo.

Anoche llegamos a nuestra fila de seis asientos en el Irvine Concert Hall y nos sentamos. Mi nuevo amigo Grope se sentó lejos de mí, al lado de Big, y Mr. Wonderful también se sentó junto a Big. Yo me senté entre Cheese y Gimlet, que estaba al final de nuestra fila de seis asientos. Al fondo del escenario del Irvine Concert Hall había un piano con un banco. La mujer que estaba sentada detrás de Gimlet me tocó en el hombro acolchado de mi nueva americana y se quejó de que el pelo de Gimlet le planteaba problemas para ver el piano y el banco del escenario. Gimlet le dijo a la mujer «Que te jodan», pero el bueno de Cheese estaba preocupado por la situación y educadamente intercambió el asiento con Gimlet para solucionar los problemas de visión de la mujer, que se estaba quejando de lo que había dicho Gimlet. Cheese era un tapón y tenía muy poco pelo en la cabeza que se proyectara hacia el aire, de modo que estaba bien para sentarse detrás de él. Gimlet solo tenía pelo en el centro de su cabeza redonda, pero estaba esculpido muy hábilmente en forma de pene erecto y gigante; por lo demás es calva como Cheese. Sin embargo, el pene de su pelo es muy grande y tumescente y puede ocasionar problemas en espacios bajos y a las personas que se encuentren detrás de ella y deseen ver lo mismo que Gimlet. Su amiga y confidente Tit esculpe el pelo de Gimlet y la provee de productos especiales para el cuidado del cabello que obtiene gracias a su profesión como estilista peluquera y que mantienen la escultura capilar de Gimlet siempre rígida y realista. A mí me cuidan el pelo en el salón de moda unisex Julio’s, en West Hollywood, con una parte muy atractiva a la derecha del peinado y una técnica de corte horizontal a ambos lados gracias a la cual mis orejas, que son extremadamente atractivas y bien formadas, siempre resultan visibles. Vi mi fantástico corte de pelo en Gentleman’s Quarterly y recorté la fotografía para enseñarle el corte a Julio. Mr. Wonderful lleva una cresta que anoche era de un violeta muy claro, pero que en muchas ocasiones es naranja. El pelo de Big es extremadamente largo y espeso y negro y le cubre la cabeza y los hombros y el pecho y la espalda, incluida la cara. Big tiene una máscara de plástico para ver bien que se ha hecho entrelazar con el pelo a la altura de los ojos mediante la técnica de Tit. El pelo alrededor de lo que probablemente sea la boca de Big tiende a resultar poco atractivo debido a que los alimentos atraviesan esta zona cuando come. No recuerdo cómo llevaba el pelo Grope.

Cheese se inclinó por encima de mí y le dijo a Gimlet que siempre estaba dispuesta a echar una mano por haber intercambiado los asientos para que la mujer pudiera disfrutar de la actuación, porque Keith Jarrett era un artista Negro excepcional que todo el mundo debería ver actuar por el bien de su educación musical y me pidió que me mostrara de acuerdo con él. Me alegró darle la razón a Cheese y tranquilizar a Gimlet para que no se pusiera pesada, y de hecho Cheese estaba en lo cierto cuando el Negro Keith Jarrett apareció en escena con pantalones informales, zapatos y una camisa de terciopelo holgada que le venía demasiado grande y se sentó al piano en su banco. Como muchos Negros, Keith Jarrett llevaba el pelo a lo afro, desde la ubicación de nuestros seis asientos en el Irvine Concert Hall solo pude ver la espalda de Keith Jarrett y su pelo afro mientras tocaba.

¡Pero tocó estupendamente! Le dije a Gimlet que aquel intérprete era sensacional para no ser un punk como Gimlet y Big y Mr. Wonderful, que juntos formaban una excelente banda punk conocida en todas partes como Esfínter Poderoso, y Gimlet, que en ese momento se encontraba bajo los efectos del LSD, me miró como si hubiera algo extremadamente interesante detrás de mí. Me lamió la mejilla durante más de treinta segundos pero enseguida se detuvo y me llamó la atención sobre una niña rubia sentada en una fila inferior y afirmó que el pelo de la niña era fascinante y raro. Se quedó mirando fijamente a la niñita que se encontraba un poco más abajo que nosotros con gran intensidad mientras Keith Jarrett seguía con el concierto.

Anoche, mientras mis amigos y yo escuchábamos tocar el piano a Keith Jarrett en el Irvine Concert Hall, estuve pensando que mis amigos eran un grupo de chicos y chicas estupendo y que estaba encantado de ser amigo de unas personas tan divertidas. Son únicas y diferentes de los viejos amigos con los que crecí en Alexandria, Virginia, y con los que fui a buenas escuelas y universidades tales como la academia militar de Westminster, la Brown University, la facultad de empresariales Wharton de la Universidad de Pensilvania y la facultad de derecho de Yale. Todos mis antiguos amigos tenían nombres de verdad y vestían igual que yo, y eran muy atractivos y hábiles y a menudo divertidos, ¡pero nunca una panda de payasos como mis nuevos amigos de la zona de Los Ángeles! Conocí a mis nuevos amigos punks en una fiesta que se celebró poco después de que llegara a la zona de Los Ángeles debido a mi nuevo trabajo, que me reporta más de cien mil dólares al año.

Asistí a la fiesta de Los Ángeles para las juventudes republicanas de Los Ángeles con la señorita Paisley Campbell-Greet, una buena chica a quien intentaba convencer de que me practicara una felación y me dejara quemarla después, y llevaba horas charlando y bromeando con ella y con algunos jóvenes republicanos cuando varios punks vestidos de cuero y metal, enfrentados políticamente con los jóvenes republicanos en numerosos temas de carácter social, aparecieron espontáneamente de la nada, se colaron en la fiesta y empezaron a comerse los caros refrigerios que el cuerpo auxiliar de jóvenes republicanas había preparado y a drogarse y a romper objetos. Al anfitrión de la fiesta le metieron un dedo en el ojo cuando se quejó a los punks más corpulentos, que eran Big y los colegas de Big, Death y Boltpin, de que debían mostrarse más amables y distinguidos.

Poco después del incidente del dedo en el ojo me vi envuelto en un altercado con un joven demócrata de la fiesta que había estudiado en la facultad de derecho de Berkeley, California (¡me gustaría saber cómo es posible que le dejaran entrar!). Paisley Campbell-Greet conocía a este individuo y estábamos charlando amigablemente cuando yo, inocente y orgulloso, saqué a colación el tema de mi padre y mi hermano y el ascenso reciente de mi hermano, su honor y responsabilidad.

Cheese se inclinó hacia mí y afirmó que el Negro Keith Jarrett era un músico con talento y agradable porque su interpretación de música jazz en realidad era improvisada, que Keith Jarrett iba componiendo su interpretación a medida que la interpretaba. Gimlet se echó a llorar por eso y por la niñita del pelo raro y le presté uno de mis pañuelos de seda a juego con el color y el estampado de varios conjuntos de mi guardarropía.

En la reunión de las juventudes republicanas anuncié que mi familia por parte materna posee una empresa que fabrica productos farmacéuticos de alta calidad, mientras que mi familia por parte paterna pertenece a la aristocracia militar. Mi padre es uno de los individuos de rango más alto en el cuerpo de marines de Estados Unidos y él, mi hermano y yo somos parientes del mejor general de combate que ha tenido la nación norteamericana desde los tiempos de Ulysses S. Grant. Mi hermano tiene treinta y cuatro años y en la actualidad es teniente coronel del cuerpo de marines de Estados Unidos y tiene el honor de servir como portador de la caja negra que contiene los códigos nucleares para el presidente de Estados Unidos. En sus comienzos mi hermano no era más que el portador nocturno y se limitaba a sentarse muy rígido en una silla por la noche con la caja negra atada a su muñeca y delante del dormitorio privado del presidente de la nación, pero ha demostrado ser tan buen portador de códigos nucleares que ahora es el oficial responsable de esta obligación durante el día, por lo que puede vérsele con frecuencia en televisión y en todo tipo de medios de comunicación, rígido en todo momento y a menos de tres metros del presidente, portando la caja negra de los códigos nucleares que son fundamentales para el equilibrio de poder en nuestro país.

Al joven demócrata que se había colado en la fiesta no le gustaron mis comentarios acerca de mi hermano el oficial de día encargado de los códigos y empezó a comportarse de forma terriblemente maleducada y a hablar en voz alta y a gesticular como un demócrata agitando en el aire sus brazos enfundados en una americana de pana, hasta que en un momento dado me dio con el dedo en el pecho. Paisley Campbell-Greet afirmó que el joven demócrata estaba borracho al tiempo que emocionado por los asuntos relacionados con la política de defensa de nuestra nación pero me cabrea de verdad que me den con el dedo en el pecho y saqué mi mechero de oro y prendí fuego a la barba del demócrata de la facultad de derecho de Berkeley. Se alteró muchísimo y empezó a correr de aquí para allá y a golpearse la barba con la mano, y Paisley estaba realmente muy molesta, sin embargo yo me alegré de haberle prendido fuego a su barba con mi mechero de oro.

Conocí a mis nuevos amigos punks y me convertí en Sick Puppy porque Gimlet y su amiga Tit habían estado intentando atrapar las rodajas de limón de la ponchera de Tiffany’s de las juventudes republicanas y el abogado cuya barba yo había incendiado ardía por la zona de la cabeza, y las apartó de la ponchera de un empujón para apagarse la cabeza sumergiéndola en el líquido. Gimlet se enfadó con él por lo que había hecho y trató de mantenerle la cabeza por debajo de la superficie del ponche con el objeto de dejarle sin oxígeno. Paisley Campbell-Greet trató de separar a Gimlet del abogado demócrata y esto sacó de quicio a Tit, que rasgó la parte delantera del caro vestido de tafetán de Paisley dejando los pechos de Paisley Campbell-Greet a la vista de muchos de los asistentes a la fiesta. Me alegró que Gimlet hubiera intentado herir al abogado en llamas, y empecé a prever que Paisley Campbell-Greet se negaría a practicarme una felación puesto que había prendido fuego a su amigo de Berkeley, además sus pechos resultaron ser extremadamente pequeños y respingones, así que me reí de buena gana ante la visión de lo que el vestido de cóctel de Paisley mostró y felicité a Gimlet y alabé su pene de pelo y le dije que me alegraba de que hubiera intentado ahogar al abogado que me había dado con el dedo porque mi hermano portaba la caja negra de los códigos nucleares para el presidente de Estados Unidos. Y cuando Gimlet y su camarilla formada por Tit y Death y Boltpin y Big y Mr. Wonderful descubrieron que mi hermano portaba los códigos nucleares para el presidente de nuestra nación y que me gustaba incendiar abogados que me cabreaban, se reunieron en asamblea y decidieron que yo era el mejor y más destacado joven republicano de la historia del planeta Tierra y, como por arte de magia, me hicieron desaparecer del cóctel republicano en su camión de la leche negro, de segunda mano y con símbolos druídicos cuidadosamente dibujados sobre la pintura, antes de que llegara la policía que Paisley y el abogado encendido habían llamado y me metieran en problemas que podrían hacerme perder el trabajo que me reporta una enorme cantidad de dinero.

Aquella noche Gimlet y Tit me practicaron sendas felaciones, y también Boltpin. Gimlet y Tit me hicieron feliz pero Boltpin no; por lo tanto, no soy bisexual. Gimlet me dejó que la quemara superficialmente y me pareció que era una persona extraordinaria. Big se hizo con un cachorro del callejón de detrás de su casa en la zona este de Los Ángeles y lo empapó de gasolina y me permitieron que le prendiera fuego en el sótano de su casa alquilada, y todos retrocedimos para dejarle espacio libre y que diera varias vueltas corriendo a la habitación.

Anoche en el Irvine Concert Hall, Grope se acarició la zona intermedia y dijo que Keith Jarrett le estaba lanzando formas eléctricas desde la zona exterior de su peinado afro de Negro y se puso como loco. Gimlet ya no lloraba pero se mostró todavía mucho más interesada y fascinada por el pelo rubio y rizado de la niña sentada junto a un hombre mayor vestido con una bonita americana sport dos filas de asientos por debajo de nuestros seis asientos. Gimlet afirmó que el pelo raro de la niña representaba el poder mágico contra la inmolación que tienen los desechos químicos radiactivos y que si Gimlet podía cortarlo y colocárselo en la vagina bajo el porche de la casa de su padrastro en Deming, Nuevo México, podrían quemarla una y otra vez sin sentir dolor ni ninguna molestia. Estaba llorando y peleándose contra llamas ficticias y acto seguido intentó incorporarse y lanzarse desordenadamente hacia el pelo de la chica saltando por encima de los asientos, pero Mr. Wonderful retuvo a Gimlet y le aseguró que intentaría conseguirle algunos ejemplares de aquel pelo raro durante el intermedio, y colocó algo en la boca de Gimlet por cortesía de Big.

Junto a mí, al final de nuestra fila de asientos, Cheese se mostró muy interesado por mi persona y empezó a hablarme mientras escuchábamos a Keith Jarrett improvisando su interpretación en ese mismo momento, sentado en su banco. Cheese afirmó que así como resultaba evidente que yo era un individuo elegante, se preguntaba cómo había trabado amistad con mis amigos punks de Los Ángeles, Big y Gimlet y Mr. Wonderful, puesto que no me parecía a ellos ni me vestía como ellos ni llevaba un peinado que me identificara como punk, ni era pobre ni desvalido ni nihilista. Cheese y yo iniciamos una conversación profunda que resultó muy fascinante y absorbente. Hablamos en profundidad mientras Mr. Wonderful refrenaba a Gimlet y Big refrenaba al inquieto Grope, en voz baja, para poder escuchar las exquisitas melodías que nuestro ameno intérprete Negro no cesaba de ofrecernos.

Informé a Cheese de que mis amigos punks y yo éramos uña y carne y que a pesar de que yo no podía vestirme como ellos por razones de trabajo y de tradiciones familiares, admiraba el gusto de mis amigos para la ropa. Puesto que Gimlet sabe que mi excelente trabajo y mi acaudalada familia me proveen de grandes sumas de capital en todo momento, Gimlet no se siente infeliz porque no me pueda vestir de cuero y metal ni afeitarme la cabeza, ni esculpirme el pelo como un auténtico punk. Mi trabajo es muy fascinante y agradable y me dedico a él desde hace menos de un año. En el bufete de abogados para el que trabajo me encargo de resolver los problemas de responsabilidad legal de las empresas. En ocasiones los productos que fabrican determinados fabricantes tienen fallos o defectos que podrían herir al consumidor, y cuando el consumidor pierde los estribos porque ha resultado herido e intenta litigar contra uno de los clientes de mi bufete, me llaman para que arregle el problema. Esto ocurre a menudo con productos tales como juguetes infantiles y electrodomésticos. Soy extremadamente efectivo solucionando problemas de responsabilidad legal de las empresas porque me encantan los retos y me gusta lanzarme al ruedo con el espíritu del cuerpo militar y ganar la competición de calle. En mi carrera me siento especialmente satisfecho y motivado cuando se da el caso de que el producto del fabricante realmente tiene un defecto que ha herido al consumidor, porque entonces es un reto aún mayor intentar convencer al jurado o a un jurista de que lo que de verdad ocurrió en realidad no ocurrió y de que el producto del fabricante no hirió al consumidor. El reto es aún mayor cuando el consumidor está presente en el juicio y está herido, puesto que los tribunales tienden a sentir lástima por las personas heridas, sobre todo si la persona pertenece a una minoría racial y tiene un enjambre de hijos, como suele ocurrir con las minorías raciales que se presentan a un juicio. Pero aunque ya he tenido que solucionar muchos problemas de responsabilidad legal empresarial, solo he sido incapaz de llevarme el gato al agua una o dos veces, porque disfruto participando en una buena competición y también porque, instintivamente, a la gente le gusto por mi aspecto. El hombre de la calle se sorprendería si supiera hasta qué punto los jurados se dejan impresionar por las apariencias. Afortunadamente yo soy un tipo guapo de la cabeza a los pies y aparento menos de veintinueve años. Tengo aspecto de joven bien cuidado, de vecinito de al lado, de buen tipo, y una vez mi madre afirmó que tengo cara de ángel. Tengo los ojos de un bello marsupial, la piel blanca y suave como la de un bebé y estoy bien proporcionado. Ni siquiera tengo necesidad de afeitarme, llevo un buen corte de pelo y no tengo ni los picores ni ese polvillo tan antiestético de la caspa. Mantengo mi pelo perfectamente cuidado, bien peinado y corto en todo momento. Tengo unas orejas excepcionalmente atractivas.

Le expliqué a Cheese que vestir de forma convencional y tener aspecto de ángel es bueno para mi carrera y que Gimlet lo comprende. Mi carrera me reporta más de cien mil dólares anuales y además mi madre me envía cheques de su patrimonio personal, así que dispongo de una gran liquidez gracias a la cual Gimlet y Big y Mr. Wonderful son un grupo de punks muy felices.

Antes de enfadarme con Cheese, me caía muy bien. A diferencia de Gimlet y Grope, anoche en el concierto de Keith Jarrett la ingestión de LSD convirtió a Grope en un tipo bastante despreocupado. No vio espejismos ni se puso nervioso, sino que se limitó a explicar que gracias al papel que tenía en la lengua podía captar la música del Negro Keith Jarrett con varios de sus cinco sentidos. Podía oírla, pero también ver y oler y saborear la música. Según Cheese algunos temas olían al terciopelo rojo de un baúl en un desván, a vitaminas, a medicinas o a una mañana. Afirmó que también podía ver las composiciones improvisadas de Keith Jarrett. Intentó describir esforzadamente con sus propias palabras el aspecto que tiene una puesta de sol mediante el fuego, los albaricoques y el color azul, y luego mediante el humo, las ciruelas y el negro. Dijo que la música a veces se parecía a una luz tenue detrás de un trozo de hielo. Simplemente escuchando las sensuales explicaciones de Cheese me sentí feliz, y cuando Gimlet colocó la mano en mi pene por dentro de mis pantalones de tela de gabardina y aseguró que en el pelo raro de la niñita rubia había serpientes y gusanos escondidos que no paraban de moverse y deletrear los nombres de la familia de Gimlet, los Imblum de Deming, Nuevo México, le di un besazo.

Cheese sabía un montón sobre otros géneros musicales además del punk. Pensaba que Keith Jarrett era un intérprete negro de mucho talento. Según él, solo un genio podía haberse sentado en su banco ante miles de espectadores indiferentes y empezar a tocar las viejas melodías que flotaban dentro de su cabeza peinada a lo afro. Cheese postuló que para Keith Jarrett existen millones de esas cancioncillas que toca, y posteriormente me maravilló que Keith Jarrett no solo tocara las tonadillas con destreza, sino que además las uniera de formas únicas e interesantes, improvisando, de modo que cada uno de sus conciertos de piano era diferente de los otros. El subconsciente de Keith Jarrett, afirmó Cheese, disponía la manera en que las melodías se enlazaban, por lo que sus conciertos eran lineales, la interpretación de Keith Jarrett al piano era una línea en lugar de un círculo compuesto. La línea era como una pequeña historia vital de los sentimientos y las experiencias del Negro. Informé a Cheese de que yo no sabía que los Negros tuviesen subconsciente pero que me gustaba muchísimo el sonido de aquella música, y Cheese frunció el entrecejo. Gimlet empezó a gemir de un modo que me excitó mucho sexualmente y ni siquiera le dijo a la mujer quejica de detrás de Cheese que se jodiera cuando la mujer de detrás de Cheese nos pidió que bajáramos el tono de voz para que todo el público del Irvine Concert Hall pudiera disfrutar del concierto, pero Cheese ya estaba frunciendo el ceño e informó a la mujer de que machacaría a su marido si no desaparecía de su vista, así que ella cerró la boca y yo cogí la mano de Gimlet y me llevé a la boca uno de sus dedos con uñas pintadas de blanco con sabor a vainilla.

La niñita del pelo amarillo que Gimlet consideraba químico y paranormal parecía estar dormitando apoyada en el hombro del hombre mayor con la americana de buen corte. Admiraba la americana y deseé que me perteneciera a mí en lugar de a aquel hombre. Quería que el hombre se volviera para poder ver a quién pertenecía la americana y empecé a tratar de decidir si le lanzaba un centavo a la parte posterior de la cabeza para inducirle a que se volviera.

Sin embargo, además de ser un buen punk con toda la cabeza rapada y gafas rosadas, Cheese también podía ser inteligente y listo. Estaba muy interesado en la persona de un servidor y, sin que yo me diera cuenta, Cheese pasó de debatir acerca de los géneros musicales y las experiencias y emociones de negro de Keith Jarrett a no hablar de ningún género y sí de mis experiencias y emociones de blanco. Cheese reveló que estaba ansioso por saber por qué mantenía unas relaciones tan satisfactorias con mis amigos punks. Dijo que quería comprender a un Sick Puppy como yo. Al principio estaba muy serio mientras viajaba con el LSD, pero después se volvió divertido de un modo que a mí me pareció entretenido y encantador. Divulgó su opinión de que los punks eran niños nacidos en un espacio muy pequeño, sin ventanas, rodeados de paredes de cemento y metal, a menudo arrasadas con pintadas, que cuando llegaban a adultos intentaban abrirse camino a través de las paredes. Intentaban avanzar rápidamente por el filo de algo y conseguían dicha proeza despreocupándose del peligro de caerse del filo. Cheese afirmó que toda mi camarilla punk se sentía como si no tuvieran nada y nunca fueran a tenerlo y, por tanto, convertían la nada en todo. Sin embargo, Cheese afirmó que yo era un Sick Puppy que ya lo tenía todo y, en consecuencia, quería averiguar por qué cambiaba mi enorme todo por una enorme nada. Cheese estaba mostrándose curioso y divertido en su asiento de la punta, pero insistía en contemplar mi bello perfil, y apoyaba la mano en la manga de mi americana nueva, lo cual no me gustó nada puesto que tenía las uñas sucias. Me preguntó por qué me llamaban Sick Puppy.

Le comuniqué a Cheese que me parecía un buen tipo y que estaba disfrutando mucho con nuestra conversación profunda y que admiraba su pendiente. Su pendiente estaba fabricado con hueso. Cheese respondió a tales afirmaciones mostrándose nuevamente malhumorado y le dije que dejara de fruncir el ceño.

Gimlet miró el centavo de mi mano mientras yo me fijaba en la nuca del hombre mayor, y leyó en mí como en un libro abierto. Me pidió al oído que le tirara el centavo a la niña del pelo raro para hacerle daño y que se volviera y Gimlet aprovecharía la oportunidad para observar la cara de la niña del pelo raro. Dijo que predecía que la cara de la niña sería la de una auténtica gigante con planetas orbitando en las cuencas de sus ojos, y que su aliento olería a manzana. Afirmó que el pelo raro, una vez arrancado de la niña y colocado en la vagina afectada por el LSD de Gimlet, haría que Gimlet dejara de ser una tal Sandy Imblum y la transformaría en un área de fuego con los brazos, las piernas y la vagina de calor puro. Cheese preguntó educadamente a Gimlet si le importaría tomarse unas pastillas de vitamina B12 con el fin de atenuar la fuerza de su dosis de sustancia controlada, sin embargo Gimlet había dejado de notar la presencia de Cheese. Gimlet situó la mano en las proximidades de mi pene cubierto de tela de gabardina y acto seguido afirmó que cuando estuviera llena de pelo raro radiactivo y de fuego iría a visitar a mi padre a su despacho del cuerpo de marines de Estados Unidos y se lanzaría a sus brazos de guerrero y realizaría el acto sexual con él y cuando él llegara al orgasmo se incendiaría con el fuego de Gimlet y se inmolaría mientras ella le abría su garganta de guerrero para que yo pudiera bañarme en su sangre. Gimlet es una chica de primera pero debo admitir que estas declaraciones me cabrearon: Gimlet hablando de mi padre y del acto sexual en público, en el Irvine Concert Hall. Cheese sugirió que quizá Gimlet estaba pasando por una mala experiencia con el LSD y aconsejó a Mr. Wonderful que mantuviera su brazo fornido alrededor de ella para mayor seguridad de diversas personas, y Big le dijo a Cheese que cerrara la boca y se metiera en sus propios asuntos.

Yo estaba soberanamente molesto con Gimlet y mientras la nuca afro de Keith Jarrett empezaba a balancearse de un lado al otro y su música subió de volumen y se acercaba más al punk, me crucé de brazos y empecé a respirar por los agujeros de la nariz con furia provocada por Gimlet. Acto seguido la miré hasta obligarla a bajar la vista y le clavé una mirada llena de rabia. Las pupilas negras de los ojos de Gimlet se agrandaron tanto que no dejaban ver el color de sus ojos

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