Biblioteca Rocío Ramos-Paúl (pack 2 ebooks: Mi hijo no come y Niños desobedientes, padres desesperados)

Rocío Ramos-Paúl
Luis Torres
DR. D. ELIA

Fragmento

 indice

Índice

Portadilla

Índice

Mi hijo no come

Portadilla

Dedicatoria

Prólogo

Capítulo 1. Mi hijo no come

¿Qué vas a encontrar en este libro?

Lo que cuentan los padres

Algunas razones por las que la alimentación es importante

¿Qué aporta el hábito de alimentación a la vida en familia?

Capítulo 2. La alimentación hoy

¿Qué es lo que tengo que comer en casa?

Cocinar, comer bien y tener prisa

Capítulo 3. ¿Realmente mi hijo come mal?

Tengo un mal comedor en casa, ¿o no?

Si mi hijo come, todos somos felices

¿Y qué tal come?

El niño malcomedor

Los especialistas estamos de acuerdo

Los especialistas estamos de acuerdo

¿Qué papel desempeña la alimentación en mi familia?

La irritabilidad familiar

Interpretación de los resultados

La irritabilidad familiar

Interpretación de los resultados

Manos a la obra

La actitud de los padres

La actitud de los padres

La actitud con el niño

¿Calidad y cantidad?

Instrucciones

Instrucciones

¿Hay que comer de todo?

Capítulo 4. ¿Qué hago si mi hijo no come?

La mejor herramienta: la prevención

Cómo crear el hábito de alimentación

En el mismo momento

En el mismo lugar

De la misma manera

Cómo crear el hábito de alimentación

En el mismo momento

En el mismo lugar

De la misma manera

Dificultades con la comida

Qué hago cuando…

… Llega el momento de introducir sólidos en la dieta de mi hijo

… Mi hijo sigue sin masticar

… No quiere dejar el biberón

… Mi hijo sólo come algunos alimentos

… Se producen situaciones de estrés y deja de comer

… Mi hijo tarda mucho en comer

… Aplico estos métodos y se queda sin comer

… Mi hijo es obeso

… Llega el momento de introducir sólidos en la dieta de mi hijo

… Mi hijo sigue sin masticar

… No quiere dejar el biberón

… Mi hijo sólo come algunos alimentos

… Se producen situaciones de estrés y deja de comer

… Mi hijo tarda mucho en comer

… Aplico estos métodos y se queda sin comer

… Mi hijo es obeso

Hasta los 8 años

Niños con más de 8 años

Plan de comidas

Aprende a comer menos

Control del peso sí, pero sin obsesionarse

¡Adiós a las dietas!

Tener un menú familiar y respetarlo

Redefinir los caprichos a la hora de comer

Plan de comidas

Aprende a comer menos

Control del peso sí, pero sin obsesionarse

¡Adiós a las dietas!

Tener un menú familiar y respetarlo

Redefinir los caprichos a la hora de comer

Las buenas maneras, enemigas de la obesidad

… A mi hijo le da asco todo y se provoca arcadas o vómitos

… Mi hijo hace bolas con la comida

… Mi hijo tiene que empezar a comer solo

… Mi hijo se levanta constantemente de la mesa

… Mi hijo tiene «miedo» a comer

… Mi hijo pica y pica entre comidas

… Mi hijo come con la televisión

… Papá o mamá no comen

… Mi hijo come en el colegio pero en casa no

… Aparecen rachas de inapetencia

… Los abuelos no hacen lo mismo en las comidas

… Mi hijo me controla mediante la comida

… Sólo uno de los padres aplica estrategias

… Le comparo con otros

… Lo he intentado todo y sigue sin comer

… Le doy vitaminas y suplementos alimentarios

… Realizo acciones que le aproximan a la comida

… A mi hijo le da asco todo y se provoca arcadas o vómitos

… Mi hijo hace bolas con la comida

… Mi hijo tiene que empezar a comer solo

… Mi hijo se levanta constantemente de la mesa

… Mi hijo tiene «miedo» a comer

… Mi hijo pica y pica entre comidas

… Mi hijo come con la televisión

… Papá o mamá no comen

… Mi hijo come en el colegio pero en casa no

… Aparecen rachas de inapetencia

… Los abuelos no hacen lo mismo en las comidas

… Mi hijo me controla mediante la comida

… Sólo uno de los padres aplica estrategias

… Le comparo con otros

… Lo he intentado todo y sigue sin comer

… Le doy vitaminas y suplementos alimentarios

… Realizo acciones que le aproximan a la comida

A modo de resumen. Las diez claves que te ayudarán a poner fin a los problemas de alimentación de tu hijo

Epílogo

Agradecimientos

Notas

Niños desobedientes, padres desesperados

Portadilla

Dedicatoria

Introducción

Capítulo 1. «Es un desobediente»

Capítulo 2. El debate de la autoridad

Capítulo 3. Cuándo empieza a obedecer

Capítulo 4. Razones por las que tienen que hacer caso

Capítulo 5. Niño sin límites, niño tirano o cómo hacer un adulto agresivo/ansioso

Capítulo 6. Quiero que me haga caso a la primera

Capítulo 7. Aumenta las probabilidades de que tu hijo te haga caso

Capítulo 8. Dificultades y cómo solucionarlas

Epílogo

Notas

Sobre los autores

Créditos

Grupo Santillana

Portada
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Portadilla
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Dedicatoria

A nuestras familias,
con las que nos solemos reunir
en torno a una mesa.

Prólogo Capítulo 1. Mi hijo no come

Capítulo 1

Mi hijo no come

¿QUÉ VAS A ENCONTRAR EN ESTE LIBRO?

El libro que vas a empezar a leer tiene por objetivo generar un esquema de intervención a través de una metodología que consiga:

  1. Instaurar un buen hábito de alimentación.
  2. Resolver las dificultades que se vayan presentando a la hora de la comida.
  3. Facilitar el aprendizaje de cualquier otro hábito que tu hijo tenga que aprender posteriormente.
  4. Descubrir casos similares y ver cómo se resolvieron.

Luego, a lo largo de estas páginas, no encontrarás qué tiene que comer tu hijo, sino cómo tiene que comer. De momento, te esbozamos dos grandes ideas:

Image Tu hijo es distinto a cualquier otro niño. Si no tienes en cuenta sus peculiaridades, la puesta en práctica de las distintas estrategias que te ofreceremos no servirá de nada.

Image La forma de aprender hoy es diferente a los otros momentos y nosotros te presentaremos una forma de hacer las cosas teniendo en cuenta estas diferencias (come en el colegio, el papel de los abuelos, las cenas, la cocina de hoy…).

Te recomendamos que leas todo el libro, aunque sabemos que es tentador pasar de estos primeros capítulos y entrar directamente en la puesta en práctica, pero por experiencia sabemos que la aplicación de una única estrategia no es eficaz si no está enmarcada dentro un método de intervención pautado. Por ejemplo, retirar el plato pasado el tiempo de la comida no mejorará la situación de tu hijo si no va acompañado de una actitud tranquila de los padres. Si después de esta advertencia decides empezar el libro por las estrategias y descubres que las cosas no te salen como quieres, no nos eches la culpa, ya te avisamos que esto es un método y que necesitas saber por qué se hacen las cosas, si deseas acortar el camino éste no es tu libro, si quieres aprender a educar sí.

Nuestra máxima profesional es conseguir que el niño crezca feliz y para eso todos necesitan hábitos y límites porque a través de ellos se sienten seguros y protegidos. Pero no te confundas, eso no significa que el niño acepte sin protestar lo que le pedimos que haga, tampoco nosotros lo hacemos en infinidad de ocasiones, como cuando intentamos zafarnos de un compromiso poniendo excusas o pedimos a nuestra pareja que mienta por nosotros. No podemos olvidar el tercer factor imprescindible para crecer feliz: que se sienta valorado o querido y, como irás descubriendo a medida que avances en la lectura, asentar un hábito adecuado de alimentación, una excusa que proporciona numerosas ocasiones para decírselo y demostrárselo.

El hábito de alimentación le ayudará a aprender otras costumbres, porque generará un esquema de aprender a aprender y así tu hijo será capaz de aprender cualquier cosa: estudiar, ser constante en el esfuerzo, valiente a la hora de enfrentar situaciones nuevas y si tras leer este libro años más tarde decide convertirse en un eminente chef… esperamos que nos lo hagáis saber.

Comer es un placer. Prácticamente todas las celebraciones de nuestra vida son alrededor de una buena mesa. Disfrutamos comiendo porque alguien se ocupó de que fuera así, nos animó a probar de todo, nos enseñó el uso de los cubiertos, las buenas maneras en la mesa, nos acompañó durante el acto de la comida y consiguió que la viviéramos como un ritual imprescindible cuando un acontecimiento es importante. En resumen, aprendimos a disfrutar de saber comer.

LO QUE CUENTAN LOS PADRES

A continuación os presentamos los datos que se recogen en un estudio publicado en España sobre la visión que tienen los padres de un niño malcomedor (I Estudio Nacional Pediasure sobre Niños Malcomedores, publicado por el Observatorio de la Nutrición Infantil Abbott, 2009):

Image A los padres les preocupa la forma en la que actualmente comen sus hijos. Para hacernos una idea del punto en el que nos encontramos os presentamos los siguientes datos:

El 47 por ciento de los padres en España piensa que su hijo «come mal», para este porcentaje de padres comer mal significa:

• Come poca cantidad: 44 por ciento.

• Come poca variedad: 34 por ciento.

• Come lento: 13 por ciento.

• Come sólo lo que le gusta: 11 por ciento.

• No come verdura: 11 por ciento.

• No come fruta: 5 por ciento.

Image Aquellos a quienes se les ha preguntado por las razones que creen hacen de su hijo un «malcomedor» piensan que la mayor dificultad está en las comidas de mediodía y principalmente porque:

• La comida presenta mayor variedad de alimentos (32 por ciento).

• No tienen hambre: 13 por ciento.

• Está cansado: 10 por ciento.

• Come poco: 9 por ciento.

Image Si ahondamos en lo que piensan ese 47 por ciento, encontramos que:

La franja de edad que más dificultades presenta a la hora de la alimentación es la de los 1 y 3 años (43 por ciento) frente al 40 por ciento en el que se sitúan los niños de entre 8 y 10 años.

Image A la hora de enfrentar las dificultades con la alimentación recurren a soluciones del tipo:

• Obligar a comer por la fuerza: 60 por ciento.

• Guardar el plato con el alimento no ingerido hasta la comida siguiente: 44 por ciento.

• Enfadarse: 13 por ciento.

• Castigarle: 11 por ciento.

• Ceder a sus caprichos: 10 por ciento.

Image De éstos el 43 por ciento piensa que el tiempo lo solucionará y que no necesitan ayuda para resolverlo, aun así el 69 por ciento consultó al pediatra. A pesar de que el 50 por ciento de estos padres afirma que sus hijos comen mejor con ellos, sólo el 23 por ciento participa en la elección del menú y el mismo tanto por ciento confirma que sus hijos no suelen ayudar a poner la mesa y que sólo excepcionalmente cocinan con sus hijos.

Los padres de Víctor, un niño de 6 años, dicen que tienen un hijo malcomedor en casa, ya que no prueba ni una sola fruta ni verdura. «Hemos probado todo» (argumento muy utilizado por papás de malcomedores), afirman sus padres. Pertenecen a ese 11 por ciento de padres que reitera que su hijo no prueba ninguna verdura y a ese otro 5 por ciento que asegura que no lo hace con la fruta.

«Desde que dejamos los purés no hay forma de que Víctor pruebe ninguna verdura. Le hemos puesto guisantes, judías, espinacas, tomate… También lo hemos intentado con todo tipo de fruta desde manzanas y plátanos hasta fresas o cerezas. Y nada. Se las he puesto para comer, y si no se las comía para merendar y si no para cenar…, incluso algún día tenía para desayunar coliflor».

»Las comidas son un auténtico desastre, terminamos gritando, enfadándonos, obligándole a la fuerza, abriéndole la boca, empujando la cuchara, lo castigamos… También hemos intentado distraerlo con la televisión, con juegos…, pero nada, ni dándoselo ni dejando que se lo coma solo; no hay manera. Hay veces que le tenemos que hacer otra cosa para comer e incluso volver a los purés de verduras, porque si por él fuese se pasaría días sin comer con tal de no probarlas».

Por lo que hemos visto los padres de Víctor han desplegado un sinfín de estrategias encaminadas a conseguir que su hijo probara las verduras o las frutas, como nos cuentan si

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