Salman Rushdie tenía 41 años en 1988, cuando publicó su quinto libro, «Los versos satánicos», una obra inspirada libremente en la vida del profeta Mahoma. Finalista del Booker Prize y elogiado por la crítica, el título fue considerado una blasfemia por las autoridades islámicas. Así, el 14 de febrero de 1989, el líder espiritual iraní, el ayatolá Jomeini, emitió una fetua contra Rushdie y ofreció una recompensa por su asesinato. La condena fue mantenida tras la muerte de Jomeini meses después, lo cual provocó que Rushdie, de origen indio y formación británica, tuviese que vivir durante años en la clandestinidad -bajo el nombre de Joseph Anton- y el temor constante a ser asesinado. El 12 de agosto de 2022, Rushdie ya sumaba 75 años y estaba a punto de publicar su vigésimo primer libro, «Ciudad Victoria». Aquel día, Rushdie viajó a Chautauqua, en el estado de Nueva York, a pronunciar un discurso. Antes de su intervención, justo en el momento en que estaba siendo presentado, un hombre llamado Hadi Matar se abalanzó sobre él y le apuñaló en el cuello, en un intento de cumplir la amenaza que pesaba sobre el escritor desde hacía más de tres décadas. Rushdie quedó en condición crítica, conectado a un respirador y luchando por su vida; por fortuna, logró vivir para contarlo en «Cuchillo» (Random House, abril de 2024), unas reparadoras memorias cuyas primeras páginas publicamos en LENGUA a continuación.