De cómo Isabel la Católica cambió el mundo… y el ajedrez moderno

Luis Zueco, autor de «El tablero de la reina», un «thriller» en el que descubre los orígenes del ajedrez moderno y las intrigas de la Corte de Isabel la Católica, explica en este artículo cómo la figura de la reina, tanto en el juego como en la Historia, se convirtió por primera vez en la más poderosa. Porque el ajedrez es una metáfora de la vida y la sociedad de la época medieval, pero solo la influencia y el poder de Isabel la Católica lo convirtieron en el juego que conocemos hoy.

Isabel la Católica dando sus joyas a Cristóbal Colón. Detalle de un tapiz en el Real Alcázar de Sevilla. Crédito: Getty Images.

Isabel la Católica dando sus joyas a Cristóbal Colón. Detalle de un tapiz en el Real Alcázar de Sevilla. Crédito: Getty Images.

Isabel la Católica es la primera gran reina de Europa y, sin duda, una mujer que cambió el mundo. Desde nuestra visión actual es imposible entender su magnitud. Solo debemos pensar que, en el occidente medieval, nunca una mujer había gobernado un reino. Tenemos fabulosas reinas medievales como Isabel de Francia, Leonor de Aquitania o Margarita de Anjou; pero ninguna de ellas se coronó sin su marido ni tuvo que luchar por la corona como Isabel ni mucho menos gobernó con la independencia política de ella. Porque es esencial recordar que Isabel de Trastámara no estaba destinada a ser reina. Ella era una infanta de Castilla y el rey, Enrique IV, tenía una heredera, su hija Juana. ¿Cómo pudo terminar reinando? 

Esta es una de las claves de la novela El tablero de la reina. Isabel decidió que deseaba ser reina, no accedió por casamiento, ni era la primera en la línea sucesoria, ni siquiera tenía el apoyo de las grandes casas castellanas. Isabel era hermanastra del rey, ambos tenían el mismo padre, Juan II, pero sus opciones de llegar a ser reina de Castilla eran ínfimas. Solo su predeterminación, su audacia e inteligencia explican que lo logrará. 

La intentaron casar repetidas ocasiones y desde muy joven, para convertirla en moneda de cambio y alejarla de su tierra. Siempre se negó, lo que pone de manifiesto una audacia y un arrojo increíbles en la Edad Media. Se casó con quién ella quiso, ¿qué mujer podía hacer eso en el Medievo? ¿Y menos siendo una infanta o una princesa? 

Como comentaba en las primeras líneas, ahora nos puede parecer normal que Isabel fuera reina, pero nunca una mujer se había coronado como lo hizo ella, de forma unilateral. Manifestando a su marido que la reina de Castilla era ella, y él solo su consorte. Y para poner este hecho más en valor, recordemos que Fernando no era precisamente una figura insignificante ni manipulable, todo lo contrario. Era el príncipe de Aragón y rey de Sicilia, figura en la que se inspiraría Maquiavelo para su obra El príncipe como modelo de rey moderno y deseable. 

Nunca una reina europea acumuló tanto poder y causó tanto impacto en la historia. No es casualidad que su nieto y su bisnieto dominarán el mundo, pues fue ella quién lo hizo posible sentando las bases para ello. España dominó la Europa del siglo XVI y buena parte del XVII, debido a los logros de los Reyes Católicos y a la planificación de una estrategia política y diplomática que daría sus frutos décadas después. 

Esta novela no está ambientada en los éxitos de Isabel siendo ya reina, que son de sobra conocidos: conquista del reino de Granada, descubrimiento de América, expediciones a África… Lo que he narrado en El tablero de la reina es su ascenso, desde que era una infanta junto a su querido y malogrado hermano, Alfonso, hasta que se corona reina. 

Es la época menos conocida de esta reina, sin embargo, para sus coetáneos, este progreso hasta el poder fue impactante. Y como buena muestra de ello tenemos la clave sobre la que gira esta novela: el ajedrez.

  • ¡En oferta!
  • -5%

El tablero de la reina

PARA CONQUISTAR LA CORONA, HAY QUE CAMBIAR LAS REGLAS DEL JUEGO.

Un thriller histórico que nos descubre los orígenes del ajedrez moderno y las intrigas de la Corte de Isabel la Católica.

Más de 3...

Durante todo el medievo el ajedrez fascinó a los más altos nobles, clérigos y reyes, sirvió para dirimir disputas territoriales, duelos y hasta el prestigio de un reino. Hubo un momento en que sus reglas cambiaron y, con ellas, su influencia ya no conoció límites. 

¿Cómo es posible que en un juego medieval la figura más poderosa represente a una mujer? ¿Quién, dónde y por qué se ideó el cambio de reglas que rigen el ajedrez actual? ¿Cómo es posible que, a pesar de toda la tecnología, los videojuegos, la realidad aumentada; un entretenimiento con más de mil años siga estando de moda? 

Existen muchos juegos, pero ninguno tiene un poder evocador similar al del ajedrez. Ni su magnetismo ni su historia. El ajedrez es una metáfora de la vida y la sociedad de la época medieval. Y lo más importante, las reglas actuales del juego se inventaron en España hace 500 años. 

Anteriormente se jugaba otro tipo de ajedrez, más lento y menos dinámico. En vez de la reina existía la alferza, que deriva del árabe y significa consejero, persona próxima al rey. La función de la alferza en el juego era mantenerse al lado del rey para protegerlo. No había figuras femeninas en el ajedrez, que originariamente fue un juego de guerra de la India. Su propio nombre indio chaturanga hace alusión a los cuatro elementos que conformaban su ejército: infantería, caballería, carros de combate y elefantes. El primer componente y más numeroso es la infantería, los peones, el pueblo. De la India pasó a Persia, después al mundo islámico y ellos lo trajeron a España. Aquí se decidió cambiar los movimientos de una figura, que además ya había cambiado de nombre un par de siglos antes, me refiero a la reina. Una figura de escasa relevancia, que fue en España donde se convirtió en la más poderosa, cambiando para siempre el juego. Las piezas de ajedrez más antiguas de Europa se encuentran en la zona de El Bierzo, en León. 

La alferza no fue la única pieza que evolucionó desde que el ajedrez entró en Europa por España, gracias a la invasión islámica. El alfil también era una pieza menos destacada en la Edad Media de lo que lo es en hoy en día. Podía saltar sobre sus piezas y las del enemigo, como hace en la actualidad el caballo, pero solo tenía acceso a ocho casillas del tablero, ya que solamente podía ir a la tercera casilla en diagonal. Los cuatro alfiles que hay en juego nunca podían encontrarse, cada uno de ellos dominaba una parte distinta del tablero, quedando incluso medio tablero inaccesible para cualquiera de ellos. De esta manera, cuando el ajedrez llegó a Europa y durante varios siglos, el caballo y la torre eran las dos piezas más poderosas del juego, ambas podían acceder a todas las casillas del tablero, pudiendo ir adelante, atrás, a diestro y a siniestro. 

El ajedrez ha servido durante siglos para entender la compleja realidad y, muy especialmente, para comunicarse entre distintas culturas y religiones. Es un idioma universal, y otro fabuloso rey ya lo vio así a finales del siglo XIII y creó el libro más famoso que existe sobre el ajedrez. Fue Alfonso X el Sabio y su obra El Libro de los juegos. Un fabuloso manuscrito (solo queda una copia en la biblioteca de El Escorial) que consta de 98 hojas de pergamino, escrito en una hermosa letra gótica, con muchas de las iniciales laboriosamente decoradas. Destacando en él sus 150 miniaturas que ilustran el texto con escenas de jugadores de ajedrez. La obra es un claro exponente de la inmensa sabiduría del rey Alfonso X, para realizar esta labor eligió a los mejores colaboradores, tanto musulmanes, judíos como cristianos. El monarca siempre creyó que el ajedrez era una herramienta fundamental para la convivencia de todos sus vasallos. 

El códice llegó a su actual emplazamiento procedente de la Capilla Real de Granada, en tiempos del rey Felipe II. No se conoce cómo pasó el manuscrito de Sevilla a Granada, pero fue en tiempos de la reina Isabel, como se narra en la novela. Sabido es que tanto Isabel como Fernando eran grandes aficionados al ajedrez.

Ajedrez y literatura

España es la cuna del ajedrez moderno y de la universalización, gracias a él, de una figura femenina como la más poderosa sobre el tablero. Un hecho revolucionario para la Edad Media. Desde nuestro país, el ajedrez moderno se expandió a los reinos europeos y llegó a América. Las piezas de ajedrez más antiguas de Europa están en España. Este juego es parte esencial de nuestra cultura, sin embargo, no hemos hecho gala de ello, a pesar de que desde 1988 es el país que organiza más torneos internacionales, y se prevé un numeroso aumento de participantes tras la pandemia.

El ajedrez ha ido evolucionando desde que se creó hace más de mil años. Dicen que ahora vive una edad de oro, que internet lo ha revolucionado, pues cualquier aficionado puede medirse con el mismísimo campeón del mundo en uno de los miles de torneos que hay en la red. Se ha puesto de moda el ajedrez rápido y el juego online. En internet priman más los reflejos que el análisis, y ha comenzado a retransmitirse en YouTube y Twitch. El ajedrez rápido (entre diez y veinticinco minutos por jugador) y el relámpago (unos pocos minutos) son una consecuencia de los nuevos tiempos que vivimos. Lo que demuestra la capacidad del juego para adaptarse a las nuevas épocas y circunstancias. 

Fue reconocido formalmente como deporte por el COI en el año 1999, con más de seiscientos millones de practicantes en el mundo. Ha sido candidato para los próximos Juegos Olímpicos de París 2024, pero injustamente rechazado.

Otros artículos

Recomendaciones

Descubre algo nuevo
Los libros más populares de cada país del mundo
Los libros más populares de cada país del mundo
30 libros superventas ubicados en diferentes países del planeta.
Descubre algo nuevo
De TikTok a las listas de los libros más vendidos: el fenómeno de BookTok
De TikTok a las listas de los libros más vendidos: el fenómeno de BookTok
Cada vez estamos más acostumbrados a ver libros anunciados bajo frases como «fenómeno en TikTok» o «TikTok me hizo leerlo» e...
Descubre algo nuevo
Drogas, rocanrol... y Borges: los libros que inspiran a los Rolling Stones
Drogas, rocanrol... y Borges: los libros que inspiran a los Rolling Stones
Las adicciones de Mick Jagger y Keith Richards han dejado una honda impronta en su música, así como en sus propias vidas. Si...
Añadido a tu lista de deseos