Apps y sistemas para catalogar tus libros (del papel al digital)
Existen tantos métodos de clasificación como tipos de lectores, por eso hemos reunido algunos de los más útiles y versátiles para que puedas elegir el que más se adapta a tus necesidades lectoras. Ya seas de los que prefiere hacerlo de forma analógica como si eres más de sistemas digitales, estamos seguros de que tenemos el sistema perfecto para ti.

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan muchos lectores, sobre todo aquellos que tienen una amplia colección de títulos, es el de cómo catalogar y ordenar esos libros. Y es que a medida que nuestra biblioteca comienza a crecer, mantener el control y llevar la cuenta de qué libros tenemos y cuáles no se puede terminar por convertir en un reto logístico. ¿Qué libros tengo y cuáles he prestado? ¿Qué títulos he leído y cuáles tengo aún pendientes? ¿Dónde coloqué el libro que me regalaron y que quería leer?
Estas son preguntas que pueden surgir en la vida de cualquier lector. Y, para darles una respuesta más rápida y sencilla, lo mejor es tener un buen sistema para catalogar y organizar nuestra biblioteca personal. Catalogar nuestros libros, además, no es solamente una cuestión de orden, sino que puede ser una buena forma de ayudarnos a tomar conciencia de nuestros hábitos lectores, ayudarnos a elegir mejor las futuras lecturas y recordar con mayor facilidad los libros ya leídos.
Y, como existen tantos métodos de clasificación como tipos de lectores, hemos reunido algunos de los más útiles y versátiles para que puedas elegir el que más se adapta a tus necesidades. Ya seas de los que prefiere hacerlo de forma analógica como si eres más de sistemas digitales, estamos seguros de que tenemos el sistema perfecto para ti.
Para los analógicos: sistemas catalogación manual
Sistema de fichas
El sistema de fichas es un clásico que nunca falla ni pasa de moda. Es el sistema típico de bibliotecario, en el que se crea una ficha individual para cada libro y luego estas se archivan en una caja o clasificador.
En cada ficha se incluyen tantos datos como queramos sobre el libro. Desde los más básicos (título, autor, editorial, año y edición, ISBN) hasta algunos más específicos (ubicación, estado de lectura, notas o valoración). Estas fichas después pueden organizarse alfabéticamente por autor o título o por categoría temática.
Se trata de un sistema muy visual y tangible que, además, no depende de la tecnología y ofrece mucha capacidad de personalización. Perfecto para aquellos que disfruten organizando con sistemas analógicos.
Cuaderno de lectura
Una forma más sencilla de organizar nuestras lecturas es hacerlo a través de un cuaderno de lecturas. Es decir, una libreta en la que registrar los libros que tenemos y los que leemos. Estos cuadernos ayudan a llevar, sobre todo, la cuenta de los libros que hemos leído y nos permiten incluir reseñas de cada uno de ellos para recordar qué nos parecieron en el momento de lectura.
Aunque venden cuadernos de lectura ya hechos, que siempre son una buena opción si no quieres tener que crear el tuyo propio, también puedes hacerlo en cualquier libreta en blanco. El hacer tu propio cuaderno de lectura puede suponer más trabajo, te permite una mayor flexibilidad a la hora de decidir cómo estructurarlo según tus necesidades. Así puedes registrar tanto los libros que tienes en tu estantería, ya sea a través de secciones o listas, y aquellos que vas leyendo.
Este sistema es muy útil sobre todo si quieres combinar el inventario de tus libros con un diario lector. Ya que el cuaderno de lectura te permite apuntar citas destacadas de tus libros favoritos, tus reflexiones después de haberlos leído o las puntuaciones que quieres otorgar a cada una de tus lecturas.
Etiquetas en los libros
Un método híbrido pero práctico, sobre todo para aquellos lectores con una amplia biblioteca, puede ser el etiquetado de libros. Es decir, marcar físicamente cada libro con un código o sistema visual que nos ayude a identificar las distintas categorías de un solo vistazo. Una vez creado el sistema, lo suyo es que el registro completo se lleve en un cuaderno o lista general donde cada código corresponde a un libro específico.
Algunas opciones habituales son crear pequeñas etiquetas con códigos (por ejemplo, una letra para el género y un número por cada libro que incluyamos), por colores según los diversos géneros o marcar según el estado (es decir, si está leído, pendiente o prestado, por ejemplo).
Organizar las estanterías por categorías
A veces la catalogación de nuestros libros no requiere de un soporte adicional, sino que basta con organizar mejor nuestras estanterías. Algunos criterios habituales pueden ser: organizar por género, alfabéticamente por autor o título, por editorial o incluso por idioma. Otra opción puede ser separar los libros que ya hemos leído de los que tenemos pendientes, para tener ubicados aquellos que aún no hemos leído y organizarlos según prioridad. Incluso hay quienes prefieren hacerlo de forma más visual y organizan sus estanterías por color o estética, aunque se trata de una decisión más decorativa que práctica, pero no por ello menos válida.
Si se hace de forma consistente y mantenida en el tiempo, este método puede ser suficiente para tener controladas nuestras lecturas.
Para los digitales: apps para ayudarte a organizar
GoodReads
Sin duda GoodReads es la plataforma de lecturas más utilizada por los lectores de todo el mundo. Ya sea a través de la app o web, GoodReads no solo permite catalogar nuestros libros, sino que también funciona como una gran red social lectora.
Esta plataforma nos permite marcar los libros según varias categorías que vienen creadas de base (leído, leyendo o pendiente de leer), pero también nos permite crear nuestras propias categorías y colecciones. Además, se pueden añadir reseñas de los libros que vamos leyendo y puntuarlos (de 1 a 5 estrellas) según lo que nos hayan gustado. Y, como podemos ver las opiniones y reseñas de otros lectores, es un gran espacio para descubrir nuevos títulos y recibir recomendaciones.
StoryGraph
Una alternativa más centrada en los datos y la creación de estadísticas de lectura es StoryGraph. En este caso se trata de una aplicación pensada para que puedas organizar tus libros, pero también permite la interacción con otros lectores.
Destaca sobre todo por la facilidad que ofrece a la hora de llevar un seguimiento de los hábitos lectores y también de tus libros. Además, cuenta con un elevado número etiquetas para que puedas hacer búsquedas por filtros para elegir tu próxima lectura y un sistema de recomendaciones personalizada.
Fable es una app más reciente que combina el seguimiento de nuestra lectura y su discusión en comunidad. Tiene un enfoque más conversacional y comunitario, ya que destaca sobre todo por sus clubs de lectura online. Incluso te permite comprar y leer libros dentro de la misma app, para poder hacer una lectura conjunta con otros lectores.
También cuenta con un sistema de seguimiento de tus hábitos de lectura y te permite organizar los libros en diversas categorías. Fable es perfecta para aquellos lectores que disfrutan de la lectura como una experiencia compartida.
Libib es un sistema de gestión de bibliotecas en línea, que puede utilizarse tanto para organizaciones como para colecciones individuales y privadas. Se trata de una app que permite que registres todos los libros que tienes en tu colección ya sea introduciéndolos de forma manual o escaneando el código de barras.
Además, en esta app podrás crear tus propias colecciones y catalogar tus libros de forma personalizada e incluir notas. Y también permite incluir juegos de mesa, películas, música y videojuegos, lo que ofrece mayor versatilidad. Aunque cuenta con una versión de pago pensada para organizaciones o profesionales, la opción para colecciones personales es gratuita.
LibraryThing es un catálogo online con el que podrás llevar el progreso de lectura y el registro tu biblioteca personal. Se trata de una herramienta veterana que lleva ya más de veinte años en funcionamiento y es completamente gratuita.
Además, cuenta con una comunidad de casi tres millones de lectores, lo que te permite unirte a grupos y poder conectar con otros amantes de los libros. Además de poder registrar tu biblioteca y crear tus propias categorías, también permite llevar un seguimiento del progreso de lectura, creando gráficas y estadísticas sobre tu biblioteca y tus hábitos lectores.
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