Paco de Lucía aprendió a tocar la guitarra en su casa gracias a su padre, que elaboró un ambicioso plan al estilo del que Leopold Mozart llevó a cabo con su hijo. Pronto se convirtió en un virtuoso que superó a todos sus maestros: hizo su primera gira mundial siendo apenas un adolescente, formó una pareja mítica con el cantaor Camarón de la Isla y expandió los límites del flamenco hacia lugares inimaginables. Cuando se cumplen diez años de su muerte (el 25 de febrero de 2014 en Playa del Carmen, México), el periodista César Suárez recorre en «El enigma Paco de Lucía» (Lumen) los principales sucesos de su vida para profundizar en las razones de su permanente insatisfacción y su extrema sensibilidad. Las líneas que aquí siguen, apenas 1.000 palabras, nos presentan al mejor guitarrista de flamenco de toda la historia desde una perspectiva única: la del voraz lector que una vez fue, un placer que trasladó al resto de rincones de su existencia.